Luis Alonso Valle Valle

Después de años de relativa estabilidad, los acuerdos que alguna vez se establecieron en el hampa de Honduras al parecer se están rompiendo, un hecho que tendría grandes efectos sobre las élites políticas vinculadas al crimen organizado.

Estas rupturas se están dando después de años de aparente estabilidad, gracias a una pax mafiosa entre los principales grupos narcotraficantes el país, según una investigación del periódico hondureño El Heraldo publicada en dos partes (vea la parte 1 y la parte 2).

El Heraldo afirma que los criminales aliados, identificados por documentos de inteligencia del gobierno como “Los 14E”, dividieron al país en pequeños feudos de narcotraficantes hace cerca de una década.

Entre estos aliados se encontraban el “Cartel de los hermanos AA”, los hermanos Valle Valle, Los Cachiros, el Cartel del Valle de Sula y el Cartel de Olancho.

De izquierda a derecha: Miguel y Luis Valle Valle (extraditados a Estados Unidos en diciembre de 2014); José Valle Valle (extraditado en enero de 2015), y el jefe de Los Cachiros, Javier Maradiaga (en custodia de Estados Unidos).

Durante una reunión de Los 14E, el grupo decidió crear un nuevo grupo de tráfico de drogas, al que bautizaron “Cartel del Sur”, según le dijo un reportero de El Heraldo a InSight Crime mediante correo electrónico. Este grupo criminal presuntamente controlaba las rutas de narcotráfico en las regiones meridionales y occidentales de Honduras, a lo largo de la frontera con Nicaragua.

Las organizaciones que hacen parte de Los 14E funcionaron durante casi una década con “absoluta impunidad” gracias a su control de la policía y los militares de Honduras, así como del sistema de justicia y la clase política del país, indica el informe.

Principales organizaciones narcotraficantes de Honduras

Sin embargo, durante el año pasado los máximos dirigentes de la organización Valle Valle y Los Cachiros llegaron a estar en custodia de Estados Unidos. Por lo menos otro presunto miembro de Los 14E, Héctor Emilio Fernández Rosa, alias “Don H”, también ha sido detenido. Incluso el Cartel del Sur está presionado: El Heraldo le dijo a InSight Crime que las autoridades hondureñas han incautado bienes pertenecientes a los líderes de este grupo criminal.

Además, la unidad de Los 14E parece estar resquebrajándose. Según le dijo el reportero de El Heraldo a InSight Crime, los conflictos internos al interior de Los 14E están llevando a rupturas entre los grupos criminales de Honduras que continúan activos.

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Análisis de InSight Crime

Los cambios en el hampa de Honduras están inquietando a las élites políticas del país, puesto que los traficantes tienen relaciones directas con los políticos hondureños. Por ejemplo, Don H es hermano de René Fernández Rosa, quien llegó a ser diputado después del asesinato del político José Eduardo Gauggel Medina en abril de 2015.

De izquierda a derecha: “Don H”, miembro de Los 14E (extraditado en febrero de 2015); el político asesinado José Gauggel (de camisa roja) y quien lo remplazó, René Rosa, hermano de Don H (con sombrero de vaquero); José Miguel “Chepe” Handal (detenido en marzo de 2015).

Otro destacado miembro de la élite política con vínculos con el crimen organizado es José Miguel “Chepe” Handal. Hijo de un prominente miembro del Partido Liberal de Honduras, Handal fue detenido a principios de este año y acusado de tráfico de drogas en Honduras. Tanto él como su padre habían sido incluidos previamente en la lista de capos de la droga (kingpin list), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

En otros casos, las conexiones son menos públicas pero pueden ser igual de perjudiciales para los políticos en cuestión. El expresidente Manuel Zelaya, por ejemplo, debió enfrentar acusaciones de vínculos con narcotraficantes.

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Las capturas y extradiciones de varios traficantes han abierto la puerta a la posible acusación de estos políticos. Varios narcotraficantes prominentes capturados durante el último año, incluyendo a los hermanos Valle Valle, han sido extraditados a Estados Unidos, país que se sabe que les ofrece beneficios legales a los sospechosos a cambio de información sobre sus cómplices.

Los resultados de estos intercambios de información pueden ser ya evidentes. En mayo de este año, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos  (DEA por sus iniciales en inglés) detuvo a Fabio Lobo Lobo, hijo del expresidente de Honduras Porfirio Lobo.

La posibilidad de que los narcotraficantes extraditados se vuelvan informantes de Estados Unidos y las subsecuentes acusaciones de corrupción dentro del gobierno han causado conmoción en la clase política de Honduras. Si estos temores se convierten en realidad, el hampa de Honduras podría parecer pacífica en comparación con el caos que estallaría en el mundo político del país.