Las incautaciones de heroína mexicana en Estados Unidos han aumentado

Dos de los carteles más poderosos de México se están disputando el control del mercado de heroína de Estados Unidos, afirma la DEA, lo que refuerza la posibilidad de que los patrones del tráfico de heroína estén evolucionando de manera parecida a los de la cocaína.

En comentarios divulgados por EFE el 25 de septiembre, el representante de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus iniciales en inglés) Russell K. Baer dijo a la agencia de noticias que  recientemente el Cartel de Jalisco y el Cartel de Sinaloa entraron en conflicto por el negocio de la heroína.

Específicamente, Baer señaló que el Cartel de Jalisco “está presionando y en ocasiones ha entrado en confrontación con el Cartel de Sinaloa” por las rutas de tráfico de heroína.

A mediados de 2015, un agente de seguridad mexicano describió las organizaciones de Jalisco y Sinaloa como los únicos carteles que están “operando y funcionando” en el país, a pesar de que las autoridades han dicho desde entonces que hay otros grupos activos. En su Balance Nacional sobre la Amenaza de la Droga 2015, la DEA identificó a otras siete organizaciones que la agencia nombró entre los “principales proveedores” de drogas ilegales para Estados Unidos.

Al mismo tiempo, el informe de la DEA describió al Cartel de Sinaloa como “el proveedor más activo” de cantidades de droga al por mayor para Estados Unidos, y afirmó que el Cartel de Jalisco “se está convirtiendo rápidamente en una de las organizaciones criminales más poderosas” de México.

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Varios informes recientes parecen indicar la existencia de una escalada del conflicto por las rutas de narcotráfico entre las organizaciones de Jalisco y Sinaloa. El más destacado de estos incidentes fue cuando miembros del Cartel de Jalisco secuestraron al hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, líder del Cartel de Sinaloa, en un restaurante en el estado de Jalisco.

A pesar de que El Chapo fue capturado a principios del año y está actualmente peleando por evitar su extradición a Estados Unidos, la DEA asegura que la organización de Sinaloa sigue funcionando bajo la dirección de sus antiguos socios y de sus hijos.

“Puede que ‘El Chapo’ esté bajo custodia y puede que se le haya arrebatado la dirección, pero sus hijos están muy involucrados en la actividad criminal del cartel”, aseguró Baer a EFE.

Es evidente que las autoridades estadounidenses siguen preocupadas por el tráfico de heroína desde México, así como por la participación del Cartel de Sinaloa en el negocio de las drogas.

El 23 de septiembre, organismos de seguridad de Nueva York y Massachusetts anunciaron un operativo importante sobre una red nacional de tráfico de heroína que presuntamente transportaba drogas de México hasta Arizona y hacia los mercados de la costa Este de Estados Unidos. El mismo día, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos puso en la lista negra a varios individuos vinculados al Cartel de Sinaloa, entre ellos, Eliseo Imperial Castro, sobrino de Ismael “El Mayo” Zambada García.

Análisis de InSight Crime

La DEA ya había advertido sobre la mayor participación de grupos criminales mexicanos en el lucrativo negocio estadounidense de la heroína. En una valoración de amenaza de junio 2016 (pdf), la agencia notaba que las incautaciones totales de heroína en Estados Unidos se han incrementado de manera sostenida en los últimos cinco años, y que la heroína mexicana representa una cuota en aumento en dichos decomisos.

Según el documento, el organismo halló que el 79 por ciento del peso total de la heroína analizada en 2014 provenía de México.

Al parecer esto representa un cambio en la dinámica observada en los años anteriores, cuando los grupos traficantes colombianos controlaban la oferta de heroína en los mercados de la costa Este de Estados Unidos. En marzo, el vocero de la DEA Rusty Payne dijo a InSight Crime que “los colombianos están dejando cada vez más las ventas callejeras” de heroína, y añadió que “decididamente se han pasado a la venta al por mayor”.

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De ser ese el caso, esto reflejaría un patrón observado en el desarrollo del negocio de la cocaína. Los grupos colombianos controlaban no solo la producción de la cocaína, sino también su distribución en los mercados estadounidenses. En los últimos años, sin embargo, las organizaciones narcotraficantes mexicanas han desarrollado amplios lazos con los proveedores colombianos de cocaína y han reemplazado en gran parte a los grupos colombianos como principales distribuidores de cocaína en el mercado de Estados Unidos.

Este tipo de relación tiene ventajas desde la perspectiva de los grupos criminales colombianos: al usar grupos mexicanos como intermediarios para llevar la droga de los productores colombianos a los consumidores en Estados Unidos, las organizaciones colombianas pueden evitar mejor el escrutinio de los agentes antidrogas de Estados Unidos.

No obstante, una nueva ley estadounidense aprobada en mayo considera delito el tráfico de drogas en cualquier parte del mundo si el traficante tiene una “causa razonable para creer” que el comprador pretende introducir las drogas a Estados Unidos o en aguas territoriales de ese país. El presidente del Comité Judicial del Senado, Chuck Grassley (republicano por el estado de Iowa), que apoyó el proyecto de ley, dijo a InSight Crime en noviembre de 2015 que la ley se dirige específicamente a los proveedores de droga suramericanos que usen a grupos mexicanos como intermediarios para introducir droga a Estados Unidos.