Roxana Baldetti y el president Otto Perez Molina

El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, y la vicepresidenta Roxana Baldetti han sido objeto de intensos escrutinios por sus posibles vínculos con uno de los escándalos de corrupción más grandes del país en los últimos años.

El 16 de abril, las autoridades anunciaron la detención del director de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) de Guatemala, Álvaro Omar Franco Chacón, y su predecesor, Carlos Enrique Muñoz Roldán, por su presunta participación en una red de fraude aduanero.

Dicha red, denominada “La Línea” por los investigadores, presuntamente les cobraba a los importadores sólo el 40 por ciento de los impuestos estándares de importación, y recibían sobornos del 30 por ciento. Los importadores conservaban el 30 por ciento restante, lo que significa que el gobierno recibía por las importaciones menos de la mitad de los ingresos fiscales que hubiera obtenido en circunstancias normales. Además de Franco y Muñoz, fueron detenidos más de una docena de otros individuos implicados en la red de corrupción fraudulenta.

Sin embargo, la Fiscalía General y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), de las Naciones Unidas, las cuales realizaron la investigación conjunta, consideraron que el entonces secretario privado de Baldetti, Juan Carlos Monzón, era el jefe mayor de La Línea. Hasta el momento, Monzón ha logrado evitar ser arrestado.

De La Línea a la presidencia: análisis de sus grados de separación

El 13 de abril, pocos días antes de las detenciones, Monzón acompañó a Baldetti a un viaje a Corea del Sur, donde recibió un título honorífico. Durante una conferencia de prensa el 19 de abril, Baldetti admitió que ésta era la primera vez que Monzón había viajado con ella fuera del país. La vicepresidenta dijo que sabía que Monzón estaba bajo investigación, pero no conocía los detalles específicos, aunque es la presidenta de la Comisión Nacional contra el Contrabando (CONACON).

Según Baldetti, Monzón la dejó para atender “sus cosas personales” apenas unas horas antes de que se enterara de los arrestos. La vicepresidenta dijo que llamó a Monzón tan pronto como supo sobre el escándalo y que lo despidió, exigiéndole dar la cara a la justicia guatemalteca. No obstante, Baldetti afirmó que ella no sabe dónde reside actualmente Monzón.

 

La vicepresidenta dijo que sabía que Monzón estaba bajo investigación, pero no conocía los detalles específicos, aunque es la presidenta de la Comisión Nacional contra el Contrabando.

Hay unos cuantos grados más de separación entre el presidente Pérez Molina y el escándalo de la aduana. Sin embargo, como la dijo a InSight Crime Manfredo Marroquín, director de la asociación civil guatemalteca Acción Ciudadana, “Todas las piezas generan sospechas de que el presidente también”.

El presunto segundo dirigente de La Línea, Salvador Estuardo González Álvarez, es el presidente de una agencia de noticias dueña de los periódicos guatemaltecos Siglo 21 y Al Día. Según elPeriódico, González Álvarez (uno de los capturados durante la redada) es hijo del exministro de Defensa guatemalteco Marco Antonio González Taracena.

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ElPeriodico señala que González Taracena era jefe de Pérez Molina cuando el presidente se desempeñó en el ahora disuelto Estado Mayor Presidencial (EMP), el ala de inteligencia de la presidencia, similar a la Agencia de Seguridad Nacional del gobierno de Estados Unidos. González Taracena supuestamente también le ayudó a Pérez Molina a diseñar su plan de seguridad nacional cuando llegó a la presidencia.

Poco después de que González Álvarez asumió la presidencia de la agencia de noticias en julio de 2013, presionó a los editores de Siglo 21 para que publicaran artículos que favorecían a Pérez Molina y Baldetti, según dijo un experiodista de Siglo 21 entrevistado por elPeriodico. Aún más, un presunto miembro de La Línea, Giovani Marroquín Navas, declaró recientemente ante un tribunal que el año pasado Pérez Molina asistió a una reunión organizada por González Álvarez para discutir un plan destinado a mejorar los servicios de recolección de impuestos de Guatemala.

Haga clic en la siguiente presentación para ver los vínculos entre presuntos miembros de La Línea y la presidencia.

La red de fraude aduanero que “nunca desapareció”

Los posibles vínculos de Pérez Molina con las redes de fraude aduanero podrían extenderse más allá de La Línea.

Desde la década de los años setenta hasta mediados de los noventa, una poderosa red de contrabando compuesta por militares, policías y otros funcionarios corruptos, conocida como la red Moreno, reunió grandes sumas de dinero por confiscar cargamentos de contrabando y obligar a sus propietarios a pagar sobornos para poder recuperar las mercancías, según un informe publicado en 2003 por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA por sus iniciales en inglés) (pdf) sobre los grupos armados ilegales en Guatemala.

En el mismo informe, la WOLA incluye a Pérez Molina como uno de los líderes de un grupo clandestino dentro de los militares, conocido como “El Sindicato”. Éste fue uno de los “poderes ocultos” de Guatemala, también conocidos como CIACS (Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad), grupos oscuros conformados principalmente por exmilitares y funcionarios de inteligencia que se originaron en el conflicto civil del país. Según la WOLA, otro prominente miembro de El Sindicato fue el general Roberto Letona Hora, quien supuestamente también hacía parte de la red de Moreno. La WOLA llama la atención sobre el inusual alto nivel de cohesión y fraternidad entre los miembros de El Sindicato.

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Pérez Molina también puede estar relacionado con los vínculos entre La Línea y la red de Moreno. Un sospechoso detenido como parte de la investigación de La Línea, Francisco Javier Ortiz Arriaga, había servido previamente como principal sustituto del líder de la red Moreno, Alfredo Moreno Molina, informó Prensa Libre. Según elPeriodico, Ortiz Arriaga ayudó a organizar la reunión de 2014 a la que asistieron Pérez Molina y González Álvarez.

La participación de Ortiz Arriaga en La Línea y la red Moreno indica que la estructura criminal que en gran medida controló el sistema aduanero de Guatemala por décadas nunca fue desmantelada. ”Las estructuras de fraude aduanero que se desmantelaron ayer han operado desde la red de Moreno en 1995 y nunca desaparecieron”, afirmó el comisionado de la CICIG, Iván Velásquez, en una conferencia de prensa.


Los posibles vínculos de Pérez Molina con las redes de fraude aduanero podrían extenderse más allá de La Línea.


Pérez Molina también enfrenta investigaciones por su decisión de elegir a Muñoz en el 2013, y luego a Franco en enero de 2015, para dirigir la SAT. Durante una conferencia de prensa el 17 de abril, Pérez dijo que no sabía que Franco hacía parte de La Línea y que no había influencias externas que afectaran su proceso de toma de decisiones. Según informes, Muñoz fue destituido como jefe de la SAT por no recaudar los ingresos fiscales suficientes en dos años consecutivos.

Ninguna de estas pruebas sería suficiente para condenar a Baldetti o a Pérez por fechorías en un tribunal penal, aunque han llevado a que los ciudadanos guatemaltecos protesten de manera masiva para pedir su dimisión. Pero eso no quiere decir que más pruebas incriminatorias no salgan a la luz en las próximas semanas y meses.

“La investigación [sobre La Línea] no ha concluido... la [Fiscalía] y la CICIG dejaron muy claro que esta investigación apenas comienza”, le dijo Marroquín a InSight Crime. ”Una segunda etapa de la investigación podría involucrar directamente a la vicepresidenta”, añadió.

Y tal vez también al jefe de Baldetti.