Porfirio Lobo con 'Chepe' Luna

El expresidente de Honduras Porfirio Lobo negó los rumores de que vaya a entregarse a las autoridades estadounidenses o que enfrente pedidos de extradición de Honduras para responder por cargos de narcotráfico en Estados Unidos.

El fin de semana hubo una avalancha de rumores en las redes sociales sobre Lobo, comentando que es el último de los miembros de las élites hondureñas que fue o irá a Estados Unidos a responder ante la justicia.

"La lista", como la llamaron algunos medios, se refiere a un grupo de cuatro exfuncionarios de la administración de Lobo (2010-2014), según una nota publicada el 5 de marzo en El Heraldo. El artículo no mencionaba nombres, pero incluía referencias en clave a los exfuncionarios, y afirmaba que el presidente de la Corte Suprema Rolando Argueta dijo al periódico que la corte "analizará" los casos. En total, hay seis solicitudes de extradición y cuatro de los implicados están fugitivos, según anunció el 29 de marzo a la prensa el ministro de seguridad y general retirado Julián Pacheco.

Lobo se comunicó con una emisora de radio y usó su página en Facebook para desmentir los rumores.

"Mi trayectoria jamás será empañada por actos ilícitos; la honestidad, la integridad y rectitud me caracterizan donde sea que esté", escribió el expresidente en su perfil personal el 28 de marzo. "El escenario político está candente y temas como ser denigrar Personas [ sic ] están a la orden del día. En lo personal me tiene sin cuidado estos actos mediáticos".

En otra línea de investigación, Honduras anunció que solicitó en extradición a un exentrenador del club de fútbol Olimpia, el argentino Danilo Tosello, para que enfrente el cargo de lavado de activos. Una nota de El Heraldo dice que Tosello movió dinero de esquemas de corrupción para "la esposa de un alto exfuncionario de Casa Presidencial", sin especificar quién. La temporada de Tosello como entrenador coincidió con la administración de Lobo. En una entrevista en radio, Tosello negó las acusaciones.

Los rumores hacen más tenso el ambiente en Honduras. En octubre de 2015, el Departamento de Justicia de Estados Unidos lanzó una acusación formal sobre tres integrantes del poderoso clan Rosenthal, incluyendo el patriarca y exvicepresidente Jaime Rosenthal, por ganancias derivadas del lavado de dinero del narcotráfico y la corrupción. Un abogado de la familia también fue acusado. El 28 de marzo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció que el expresidente de Honduras Rafael Callejas se había declarado culpable de las acusaciones de chantaje y corrupción en el caso de sobornos por derechos de transmisión para los partidos de clasificación a la Copa Mundial de FIFA.

Más aún, miembros de la familia Lobo han sido objeto de escrutinio en los últimos años por presuntas conexiones con figuras del hampa. El hijo del expresidente, Fabio Lobo Lobo, fue arrestado en Haití en 2015, y llevado a Estados Unidos acusado de narcotráfico. Se dice que tiene nexos con la familia Rivera Maradiaga, cuya organización criminal, Los Cachiros, fue una de las más formidables de Honduras.

Por los menos dos de los Rivera Maradiaga se entregaron a las autoridades estadounidenses en enero último y se dice que entregaron la información que enredó a Fabio Lobo en la red judicial de Estados Unidos.

Luego del arresto de su hijo, Porfirio Lobo adoptó una severa actitud paternal: “Si es culpable, debe responder ante la ley”.

Ramón Lobo, hermano de Porfirio, también ha sido vinculado a la familia Rivera Maradiaga. En 2012, Ramón Lobo asistió a la inauguración de una estación de gasolina y un pequeño centro comercial de los Rivera Maradiaga en las afueras de Tocoa, Colón, tradicional base de los Cachiros en una región remota del noreste de Honduras.

De la hija de Ramón, Margarita, se dijo que sostenía una relación romántica con una importante figura del hampa, Jorge Aníbal Echeverría Ramos, alias “El Coque”, después de que saliera herida en un ataque a El Coque, en 2004 en la ciudad de San Pedro Sula. Tanto Margarita como El Coque salieron con vida.

El Coque escapó a Cuba y luego a Costa Rica, adonde lo persiguieron los sicarios —presumiblemente de los Cachiros—. Sobrevivió a un segundo atentado, pero poco después fue capturado en Panamá y devuelto a Honduras, donde fue asesinado solo tres días después de su ingreso a la cárcel. 

Más recientemente, una fotografía de Porfirio Lobo posando con el ahora asesinado narcotraficante José Natividad "Chepe" Luna, en el tiempo en que Lobo era presidente de Honduras, ha suscitado más interrogantes sobre los vínculos de la familia Lobo con el hampa.

La fotografía fue publicada en la página de Facebook del hijo de Luna, Walter Luna Cabrera, hace algunos años y fue obtenida recientemente por InSight Crime. Muestra al entonces presidente Lobo pasando el brazo sobre los hombros de Chepe Luna en lo que parece ser una ocasión festiva. 

El comentario, escrito por el hijo de Luna, dice: “Mi adorado padre y el presidente de Honduras Pepe Lobo”, y contiene un enlace a la empresa de transporte de Luna Transportes Ulúa.

“Mi padre, gracias a dios, está donde muchos quisieran estar”, comentó Walter Luna en un cuadro debajo de la foto, y añadió “Estoy orgulloso de mi padre”.

Lobo no respondió a las repetidas llamadas de InSight Crime por medio de las redes sociales ni por teléfono, solicitando un contexto de la fotografía o de su relación, si la tenía, con Luna.

Transportes Ulúa, la empresa de autobuses de Luna, tampoco respondió a los pedidos de InSight Crime para explicar el contexto en que se tomó la fotografía.  

Sin embargo, según la hija de Luna, la fotografía se tomó en un concierto de Marco Antonio Solís en Tegucigalpa. Lobo y su esposa Rosa Elena de Lobo, asistieron a un concierto de Solís el 22 de mayo de 2011. Se trataba de un concierto de beneficencia a favor de un programa del gobierno que otorga zapatos a niños pobres en Honduras.

"No sé cuál fue la relación entre ellos", dijo Cecibel Luna a InSight Crime por Facebook. "Creo que realmente fue por casualidad [que se encontraron]".

La fecha y el contexto son fundamentales, pues Luna fue arrestado en Honduras el 7 de agosto de 2012, cuando Lobo aún ocupaba la presidencia. El presunto narcotraficante había establecido una base en San Pedro Sula luego de los arrestos y los procesos judiciales a varios de sus secuaces de la organización Perrones, en El Salvador a comienzos de 2008.

Interpol, Estados Unidos y El Salvador tenían órdenes de captura sobre Luna, y sin embargo operó con impunidad en Honduras hasta ese día de agosto en que las autoridades lo arrestaron por una acusación derivada de un caso por trata de personas de 1998 en Honduras.

Las autoridades estadounidenses y salvadoreñas lucharon porque Luna fuera deportado para responder por las acusaciones en El Salvador, comentó un agente antidrogas estadounidense a InSight Crime, un paso que es de suponer abriría la posibilidad de extradición a Estados Unidos. En esa época, Honduras no estaba extraditando sus ciudadanos, y Luna tenía doble ciudadanía hondureña y salvadoreña.

Pese a todo ello, la Corte Suprema liberó a Luna después de que sus abogados presentaran un pedido de habeas corpus. El presidente de la corte calificó la decisión como “puramente administrativa”, pero las autoridades salvadoreñas y estadounidenses estaban furiosas, comentó el agente estadounidense a InSight Crime.

Luna era famoso por su capacidad para eludir los procesos judiciales. En 2002 fue arrestado en El Salvador por agresión a un agente de policía, pero pronto quedó libre. Después de que Estados Unidos lo encausara en 2004 por tráfico de estupefacientes y trata de personas, las autoridades salvadoreñas fallaron en al menos cuatro intentos de captura. En 2007, se dijo que había sido detenido por las autoridades hondureñas, solo para quedar libre de nuevo.

Después de varios años de mantener un bajo perfil en Honduras, el nombre de Luna comenzó a sonar de nuevo en el mundo del hampa en 2012. Algunos de sus secuaces de los Perrones habían salido de la cárcel en El Salvador, y se decía que Luna estaba ayudando a reconstruir el grupo desde Honduras.

La detención de Luna y su posterior liberación parecieron frenarlo y obligarlo a pasar nuevamente a la clandestinidad. Fue abatido dos años después por presuntos pandilleros en un caso que sigue sin aclarar.

Por su parte, Lobo ha guardado silencio desde que dejó la presidencia, aparte de ocasionales publicaciones en Facebook y discretas apariciones en público. El hijo de Lobo, entretanto, sigue en la cárcel, pero no parece listo para admitir participación alguna en narcotráfico. En enero, según una transcripción de la corte obtenida por La Prensa, declaró a un juez de Estados Unidos que había cometido errores, pero añadió, "Nunca hubo ninguna droga. Nunca hubo nada".