Víctor Hugo Díaz Morales, alias "El Rojo", capturado en la Ciudad de Guatemala

Un poderoso pero poco conocido criminal de Honduras fue capturado en Guatemala el 4 de marzo, lo cual llevará a una mayor reconfiguración del hampa en la región y ha generado dudas sobre lo que él podrá revelar acerca de sus vínculos políticos en ambos países.

Víctor Hugo Díaz Morales, alias "El Rojo", fue capturado en el Boulevard de los Próceres con la calle 16 en Ciudad de Guatemala, según un comunicado de prensa del Ministerio del Interior de Guatemala.

El Ministerio dice que Díaz Morales enfrenta cargos por tráfico de drogas en el Distrito Sur de Nueva York. El hombre capturado tiene por lo menos otros dos nombres: Víctor Manuel Villegas Castillo y Víctor Manuel Villela.

Díaz Morales y su organización criminal operan sobre todo en la frontera entre Guatemala y Honduras, según autoridades de ambos países que le ofrecieron información a InSight Crime bajo condición de anonimato, durante el curso de la investigación sobre las actividades del presunto traficante.

En los últimos años, se creía que Díaz Morales operaba sobre todo desde Honduras, pero al parecer se le fueron cerrando las puertas.

El pasado mes de septiembre, agentes antinarcóticos de Estados Unidos fueron atacados de cerca con armas de asalto de alta potencia en San Pedro Sula, Honduras, presuntamente por los hombres de Díaz Morales, alarmados por la presencia de los agentes (Vea foto abajo).

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Análisis de InSight Crime

El nombre de Díaz Morales se suma a la lista de figuras del hampa poderosas, pero de bajo perfil, cuya ausencia deja un vacío en la cadena de distribución de cocaína a través de Centroamérica.

En Honduras, según el Ministerio Público, la organización de Díaz Morales trabajaba desde Gracias, Lempira. El Ministerio Público señaló además que él se convirtió en el traficante más importante en el occidente de Honduras, tras los arrestos de varios miembros del clan Valle Valle y de Héctor Emilio Fernández, alias "Don H."

Díaz Morales solía trabajar para Fernández, pero, según El Heraldo, ambos se separaron. Fernández fue extraditado en febrero de 2015 y pudo haber proporcionado elementos clave para la búsqueda de Díaz Morales (vea foto abajo).

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Fernández no era el único hombre en custodia con información sobre Díaz Morales. Entre los aliados de Díaz Morales se encontraba Wilter Neptalí Blanco Ruíz, quien fue arrestado en Costa Rica en noviembre de 2016 y, al igual que Días Morales, está en espera de ser extraditado a Estados Unidos.

Antes de sus arrestos, la persecución de Blanco y Díaz Morales era considerada la más fuerte de Honduras, y contaba con una red que supuestamente incluía a políticos, policías y militares. El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, es de Gracias, Lempira, y su hermano, Juan Antonio "Tony" Hernández —quien es miembro del Congreso— fue atrapado en la investigación que llevó a la captura de Blanco, cuando un agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus iniciales en inglés) supuestamente interrogó a un sospechoso sobre la participación del congresista en la red de Blanco.

Durante las investigaciones de InSight Crime sobre el caso de Blanco, un funcionario de la Embajada de Estados Unidos dijo que el hermano del presidente es considerado una "persona de interés" en dicho caso. Tony Hernández ha negado todo tipo de actividad criminal.

Por su parte, las autoridades guatemaltecas le dijeron a InSight Crime que Díaz Morales operaba en el corredor de Esquipulas, Chiquimula. Según fuentes del Ministerio del Interior de Guatemala, entre sus aliados se encontraba Horst Walther Overdick, quien fue extraditado a Estados Unidos en diciembre de 2012.

Entre Overdick y Díaz Morales supuestamente hacían acuerdos con alcaldes que buscaban beneficiarse del tráfico de cocaína a través de sus municipios, según le dijeron fuentes del Ministerio a InSight Crime.

Con Díaz Morales y Blanco en custodia y en espera de extradición, las autoridades estadounidenses pueden empezar a desenmascarar las redes de políticos y fuerzas de seguridad en ambos países que permitieron el desarrollo de una organización de narcotraficantes tan poderosa.