Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40”

Uno de los más conocidos cabecillas paramilitares de Colombia, "Jorge 40", podría salir de la cárcel en Estados Unidos en cinco años, tras haber concluido un extraño episodio judicial que plantea aún más preguntas sobre el papel de Estados Unidos en el juzgamiento de paramilitares colombianos.

 El 6 de noviembre, un tribunal de Washington DC dictó una sentencia de 16 años por narcotráfico a Rodrigo Tovar Pupo, alias "Jorge 40", excomandante del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Como Jorge 40 ya ha estado más de nueve años en prisión preventiva, podría salir libre en sólo cinco años debido a que hay otras reducciones por buena conducta.

Los fiscales del caso habían pedido una condena de 30 años para Jorge 40, considerado uno de los principales líderes de una de las más importantes organizaciones de narcotráfico en el mundo, las AUC. Éstas asumieron el rol de un ejército alterno del gobierno por más de una década, matando y desplazando a cientos de miles de colombianos en su guerra contra los revolucionarios de extrema izquierda.

Sin embargo, el exjefe paramilitar negó estos cargos, aduciendo que aunque él "cobraba impuestos" y proporcionaba seguridad para las organizaciones de narcotráfico, él no fue narcotraficante como tal. En un discurso de casi tres horas en las que hizo referencia a Thomas Jefferson, Voltaire y Thomas Hobbes, Jorge 40 se presentó como un preso político que violó la ley porque era necesario proteger a su pueblo de la amenaza de los grupos guerrilleros izquierdistas, informó El Tiempo.

En su veredicto, el juez Reggie Walton simpatizó con el argumento de Jorge 40. Según El Tiempo, el juez le dijo a Jorge 40: "No tengo ninguna duda de que lo que usted hizo fue luchar contra un enemigo que consideraba que era una amenaza para su país y que su papel en esta conspiración no fue el de productor ni distribuidor".

Sin embargo, agregó, su papel en el negocio de las dogas contribuyó al tráfico de cientos de kilos de drogas a Estados Unidos y causó dolor a miles de personas.
"Lo que hizo es grave porque destruyó las vidas de otros, a pesar de que creía que estaba salvando las vidas de su pueblo", fueron sus palabras, según informó El Tiempo.

Análisis de InSight Crime

Jorge 40 fue uno de los más poderosos y temidos líderes de las AUC, y su nombre se asocia con algunas de las más infames masacres y asesinatos cometidos durante la brutal campaña de contrainsurgencia de los paramilitares entre finales del siglo XX y principios del XXI.

En marzo de 2006, Jorge 40 se desmovilizó junto con 4.000 de sus hombres tras un acuerdo de desarme entre las AUC y el gobierno colombiano. Sin embargo, supuestamente él continuó dirigiendo redes paramilitares desde la cárcel, y en 2008 fue extraditado a Estados Unidos junto con otros 13 jefes de las AUC por el incumplimiento de los términos de su acuerdo de desmovilización.

Al principio parecía que Jorge 40 tomaría el mismo camino que otros líderes de las AUC, cooperando con las autoridades estadounidenses a cambio de una sentencia más indulgente, y en 2009 aceptó los cargos por tráfico de drogas que se le imputaban.

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Sin embargo, esto sólo marcó el comienzo de un período de cambios judiciales y fuertes discusiones con sus diferentes equipos de abogados, informó El Tiempo. En 2011, él retiró su confesión, pero luego se retractó y volvió a declararse culpable en 2013, cuando estaba a punto de enfrentar un juicio definitivo.

Al año siguiente, sin embargo, Jorge 40 volvió a retirar su confesión y despidió a su abogado. Afirmó que su abogado lo había presionado a declararse culpable a causa de un conflicto de intereses (su abogado representa a otro líder de las AUC, Salvatore Mancuso, quien había llegado a un acuerdo que podría ser afectado si Jorge 40 iba a juicio). Sin embargo, la corte rechazó este argumento, dado que Jorge 40 lo habría sabido desde cuando aceptó el acuerdo por consejo de su abogado.

A pesar de este proceso legal tortuoso —y costoso—, la condena impuesta a Jorge 40 es comparable a las recibidas por sus excamaradas de las AUC que llegaron a acuerdos con las autoridades de Estados Unidos. Mancuso, por ejemplo, fue elogiado por las autoridades por su completa cooperación, pero terminó con una sentencia apenas unos meses menor que la que recibió Jorge 40.

Aunque el juez pareció simpatizar con los argumentos de Jorge 40, la indulgente sentencia también pudo haber estado relacionada con los constantes cambios del proceso legal. Antes de la sentencia, Jorge 40 había anunciado que apelaría la sentencia debido a la decisión de la corte de no permitirle retirar su declaración de culpabilidad, según informó El Tiempo, lo que aumentaba la posibilidad de más años de disputas legales, seguido de un largo juicio. Con la posibilidad de ser liberado en apenas cinco años, es poco probable que Jorge 40 esté interesado ahora en esta opción.

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La sentencia de Jorge 40 se suma a la controversia en torno al enjuiciamiento de los líderes de las AUC en Estados Unidos. Este proceso ha sido polémico desde el principio, dado que algunos de los peores violadores de los derechos humanos en la historia de Colombia han sido acusados de tráfico de drogas en un país extranjero, en lugar de responder por las víctimas de sus crímenes de lesa humanidad.

La controversia se profundizó con los acuerdos y las sentencias leves, muchas de las cuales incluso no les fueron comunicadas a los colombianos tras las decisiones —tomadas por el mismo juez que condenó a Jorge 40—, y los archivos fueron sellados en siete de los casos que involucraban a las principales figuras de las AUC.

Sin embargo, aunque la historia de Jorge 40 en el sistema de justicia de Estados Unidos puede haber terminado con un tratamiento inesperadamente leve, puede que no termine en libertad.

En agosto, la Corte Suprema de Justicia colombiana decidió excluirlo de la Ley de Justicia y Paz —el marco jurídico que les permite a los líderes paramilitares desmovilizados recibir reducciones en sus sentencias por confesar sus crímenes—. Jorge 40 está acusado de más de 20.000 actos criminales, pero admite responsabilidad en sólo 99 de ellos, según informó Semana, y según eso no ha cumplido con sus obligaciones según los términos del acuerdo. Como resultado, si es deportado a Colombia tras cumplir su condena en Estados Unidos, será juzgado como un criminal común, y probablemente enfrentará una larga condena.

Sin embargo, es poco probable que el obstinado excaudillo se haya dado por vencido. Otros exdirigentes de las AUC, como Juan Carlos Sierra Ramírez, alias "El Tuso", han argumentado que su vida estaría en peligro si fueran devueltos a Colombia después de cumplir su condena en Estados Unidos y por eso se les ha permitido quedarse. Aunque este puede ser un caso difícil, Jorge 40 ya ha demostrado su habilidad de desafiar la lógica legal convencional.