Los medicamentos opiáceos representan actualmente el mayor impacto negativo en la salud mundial, según la Oficina de la ONU para la Droga y el Delito

El uso de opioides causa el mayor impacto negativo a la salud mundial en relación con el consumo de estupefacientes, según el más reciente informe de las Naciones Unidas sobre drogas en el mundo, una tendencia preocupante, en un momento en que el mercado de opioides se diversifica más y la producción de opio aumenta.

"A nivel global, hay un mínimo estimado de 190.000 muertes prematuras —en su mayoría evitables— por causa de los narcóticos, que se atribuyen en su mayoría al uso de opioides", declara el informe divulgado el 22 de junio por la Oficina de las Naciones Unidas para la Droga y el Delito (ONUDD).

Según el informe, la producción global de opio se incrementó en una tercera parte en 2016, debido en su mayor parte a un incremento de la cosecha de opio en Afganistán, aunque la extensión de tierra dedicada a la producción de amapola de opio también creció.

A nivel global, las incautaciones de heroína se mantuvieron estables. Sin embargo, las incautaciones mostraron un repunte en 2015 en Estados Unidos, donde el abuso de los opioides es especialmente álgido. El país concentra actualmente una cuarta parte de las muertes mundiales asociadas al uso de narcóticos.

"Estimuladas en su mayoría por opioides, las muertes por sobredosis en Estados Unidos aumentaron en más de tres veces en el periodo de 1999-2015, de 16.849 a 52.404 al año, y aumentaron en 11,4 por ciento en el último año solamente, para alcanzar el mayor nivel registrado", afirma el estudio.

Sustancias legales, como el fentanilo y los analgésicos de prescripción, y productos ilegales, como la heroína y el fentanilo ilícito, están incitando el abuso y las sobredosis de opioides, halló el informe, añadiendo que la aparición de nuevas manifestaciones de fentanilo es responsable en particular del alza en los índices de sobredosis.

"El mercado de opioides se está diversificando más: esto lo ilustra el ejemplo de Estados Unidos, donde el mercado de opiáceos comprende una combinación de sustancias controladas en el ámbito internacional, en particular la heroína, y los medicamentos de prescripción que se desvían del mercado legal o se producen a gran escala como fármacos falsificados. A estos medicamentos alterados se les da la apariencia de fármacos, pero en realidad contienen fentanilo y análogos de fentanilo, así como sustancias no opiáceas, como derivados de benzodiacepina y metilfenidato", explica el informe.

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El informe también señaló que las incautaciones de cocaína en el mundo exhibieron un aumento de 30 por ciento en 2015 para alcanzar las 864 toneladas —el nivel más alto del que se haya tenido noticia—. Esto puede tener relación con el pico de producción de cocaína en Colombia en los últimos años.

El incremento de sobredosis asociadas al consumo de cocaína en Estados Unidos, donde el consumo está subiendo luego de años a la baja, también puede tener relación con el uso de cocaína en combinación con opioides. Y aunque el número de consumidores de cocaína en Europa —segundo mayor mercado del alcaloide después de Estados Unidos— o decrece o se estabiliza, la cantidad total de cocaína consumida puede ir en aumento, según el análisis de aguas residuales.

El informe también señaló que los grupos del crimen organizado, que obtienen del narcotráfico entre un tercio y una quinta parte de sus ingresos, atraviesan evoluciones estructurales. Aunque siguen existiendo grandes grupos jerárquicos, la agencia europea de policía Europol indicó que en la actualidad el 30 a 40 por ciento de los grupos del crimen organizado que operan en la Unión Europea están conformados por grupos más pequeños y horizontales.

Es notable que el Oriente y el sudeste asiático hayan superado a Estados Unidos en los decomisos de la mayor parte de metanfetaminas en 2015, con un gran incremento de los decomisos en China. Los mercados asiáticos de la cocaína parecen estar creciendo, según evidencia citada en el informe; los decomisos en 2015 en Asia tuvieron un crecimiento anual de 40 por ciento.

Los usuarios recreativos de cannabis, "éxtasis", cocaína, alucinógenos y "nuevas sustancias psicoactivas" recurren cada vez más a la web oscura, parte encriptada y anónima de la internet, para abastecerse. El volumen de estas ventas sigue siendo relativamente pequeño, pero esa participación aumenta con rapidez, según el informe.

Análisis de InSight Crime

Aunque Estados Unidos carga el ignominioso honor de ser el epicentro de la epidemia de abuso de opioides, el informe más reciente de la ONUDD da algo de contexto global de la crisis. Tres cuartas partes de las sobredosis asociadas a opioides ocurren en otros países.

Y aunque México es ahora el proveedor de la gran mayoría de la heroína que se consume en Estados Unidos, según las autoridades estadounidenses, los cultivos de amapola en Afganistán son el principal responsable del repunte de la producción total global.

Pero el informe recalca la complejidad creciente del problema de salud pública y del problema de orden público que plantean el consumo global de opioides. El número de opioides en el mercado mundial va en aumento. Ese aumento comprende una combinación de productos legales, como los analgésicos de venta con fórmula y sustancias ilegales, como la heroína y el fentanilo ilícito —algunos de los cuales son combinados por las organizaciones criminales, en ocasiones sin saberlo, para crear productos letales.

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El estudio también retoma evidencia cada vez mayor de que el fentanilo, que es entre 50 y 100 veces más potente que la heroína, se está mezclando con cocaína o añadiéndose a la heroína o a fármacos de prescripción falsificados. En 2016, 44 por ciento de las más de 1.300 muertes por sobredosis en la ciudad de Nueva York tuvieron que ver con fentanilo, según Business Insider, y 37 por ciento de las muertes totales por sobredosis de drogas tenían que ver con cocaína y fentanilo sin heroína —11 por ciento más que el año anterior—.

El flujo de fentanilo legal a las Américas procedente de China y otros países productores es un problema que Estados Unidos está tratando de resolver. Esta semana, la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus iniciales en inglés) anunció que la Comisión Nacional para el Control de Narcóticos de China aplicará controles más estrictos a más sustancias de clase fentanilo además de las incluidas a comienzos de este año. Hasta 2015, la producción de fentanilo en China estaba exenta de regulaciones en su mayor parte, según informes de Science.

"Creemos que esta es una medida que en última instancia salvará vidas en Estados Unidos", comentó el vocero de la DEA Melvin Patterson a InSight Crime.