Yankel Rosenthal es uno de los dirigentes de fútbol hondureños acusados de vínculos con el crimen

El reciente arresto de seis dirigentes de fútbol activos y retirados en Honduras revela hasta dónde llega la intersección entre el crimen y el deporte en el país, en un momento en que las medidas contra la corrupción cobran un elevado precio a las figuras más destacadas de este deporte.

El mundo del fútbol se estremeció hace poco con las investigaciones por corrupción que llevaron a formular cargos contra numerosos miembros de la cúpula de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), incluyendo a 16 altos dirigentes latinoamericanos. Pero el entrelazamiento de crimen, corrupción y deporte puede ser más evidente en Honduras, donde 2015 fue el año de la acusación formal de cargos contra un expresidente, del asesinato de un jugador de la selección nacional y acusaciones penales contra dueños y presidentes de seis importantes equipos de balompié.

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Estos dirigentes futbolísticos —que se cree están implicados en delitos desde infracciones menores hasta lavado de dinero del narcotráfico— ofrecen una perspectiva importante sobre la razón por la que el crimen y el deporte van de la mano tantas veces en uno de los países más violentos del mundo. A continuación, InSight Crime esboza un perfil de seis equipos de fútbol en Honduras que han tenido encontrones recientes con la ley.

1. Marathon

La investigación en desarrollo que mayor revuelo ha causado involucra a Yankel Rosenthal, presidente de uno de los mayores clubes de fútbol de Honduras: el Marathon. Rosenthal fue arrestado en octubre de 2015 por su presunta actuación en una de las redes de lavado de dinero más importantes de Centroamérica. Junto con su tío y su primo, Jaime y Yani Rosenthal, se cree que entre 2004 y 2015 Yankel lavó dinero del narcotráfico por medio del conglomerado empresarial de la familia, Grupo Continental.

Desde que asumió la presidencia del Marathon, de propiedad de la familia, en 2005, Yankel Rosenthal construyó un estadio que bautizó con su nombre en San Pedro Sula, se lanzó sin éxito a la presidencia de la Federación Nacional de Fútbol de Honduras (FENAFUTH), dirigió el Ministerio de Inversiones desde 2014 hasta su renuncia en junio de 2015, y vio a su equipo ganar por lo menos tres campeonatos nacionales.

La familia Rosenthal negó las acusaciones conducentes a la formulación de cargos, pero declararon a InSight Crime que Yankel es un "derrochador".

2. Sula FC

El 8 de noviembre, nueve miembros de la pandilla criminal Los Gaidos fueron arrestados en Macuelizo, Santa Bárbara, informó El Heraldo. Entre ellos se encontraba el cabecilla, Álex Edgardo Tábora Ramírez, alias "Gaido", quien era dueño del club de fútbol local, el Sula FC. Se acusa a la pandilla de perpetrar asesinatos, extorsiones y robo de camiones de transporte de mercancía. La operación también incluyó allanamientos en varias mansiones, que llevaron a la incautación de cocaína, armas y más de US$1.900 en efectivo.

3. Real Patepluma

Edgardo Sabillón, expresidente del Real Patepluma y exalcalde de Santa Bárbara, fue capturado en octubre de 2015 en San Pedro Sula, según La Prensa.

Sabillón había sido condenado en 2007 por tres crímenes: ataque contra el fiscal Luis Javier Santos, malversación de dineros públicos y abuso de autoridad en la administración pública. En contravención de las normas legales, sin embargo, Sabillón no fue enviado a la cárcel en aquella época. El juez que lo puso en libertad también está bajo investigación.

Sabillón fue presidente del Real Patepluma —que se había rebautizado como Real Juventud— entre 2003 y 2004, cuando renunció por dificultades financieras, según una nota de la publicación deportiva Diez.

4. Motagua

El principal club de fútbol de la capital de Honduras, Motagua, asistió a la renuncia forzosa de su presidente Julio Gutiérrez en junio de 2015, por acusaciones de fraude, delitos contra la salud y falsificación de documentos, informó Diez. Gutiérrez, que también es empresario, recibió casa por cárcel junto con otros tres parientes por un caso ligado a la corrupción en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y la farmacéutica Astropharma.

Se cree que la familia Gutiérrez es accionista de Astropharma, que presuntamente se benefició de los contratos amañados con el Ministerio de Salud. Su hermana, Lena Gutiérrez, es la vicepresidenta del Congreso.

Gutiérrez se convirtió en presidente del club de fútbol en julio de 2014, y poco después el equipo ganó un título de la copa nacional.

5. Juticalpa

Juticalpa —tercer mayor club de la primera categoría implicado en esta reciente ola de arrestos— fue testigo hace poco de la detección de su presidente y alcalde de Juticalpa, Ramón Sarmiento, según nota de El Heraldo. Sarmiento fue aprehendido en junio de 2015 por posesión ilegal de armas comerciales y de uso privativo del ejército, y por la falsificación de documentos públicos.

Cuando 150 efectivos del ejército allanaron las casas de sospechosos de tener vínculos con Sarmiento descubrieron rifles, escopetas, armas automáticas, revólveres, munición y uniformes del ejército.

6. Atlético Choloma

En enero de 2015, el expresidente de Atlético Choloma, Javier Hernández, fue detenido en la frontera con Guatemala en posesión de US$14.000, informa La Prensa. Hernández fue retenido por unas horas en investigación hasta que entregó a las autoridades los documentos bancarios relevantes.

En 2013, el director del Atlético Choloma, Melvin Sanders, fue asesinado en su casa por motivos desconocidos. Sanders era presidente adjunto del equipo de fútbol con Javier Hernández, y uno de los principales inversionistas del club.

Análisis de InSight Crime

Desde detenciones dudosas en la frontera hasta acusaciones por corrupción que implicaban a altos funcionarios del gobierno, estos casos son una ilustración clara de la cercanía entre el deporte y el crimen en Honduras. Los equipos de fútbol centroamericanos son un vehículo útil para los criminales para realizar actividades ilícitas como lavado de dinero sucio y evasión de impuestos. Sin embargo, también son una herramienta clave para la acumulación de capital social, según Ómar Rivera del centro de pensamiento sobre seguridad de Honduras, Alianza para la Paz y la Justicia (APJ).

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Rivera dijo a InSight Crime que los criminales aprovechan la popularidad del fútbol para estrechar sus vínculos con la comunidad y ganarse su simpatía, como una forma de blindarse contra el escrutinio.

Esta teoría ayuda a aclarar porqué muchos de los dirigentes del fútbol con líos legales son políticos y empresarios activos o en retiro, a quienes el respaldo social amplio puede ayudar a blindar el movimiento de capital ilegal por entre redes gubernamentales o privadas. Estas élites no se limitan a la financiación de equipos de fútbol para ganarse la aprobación del público; también invierten en infraestructura y participan en actos de beneficencia, como la donación de alimentos a los pobres, y la organización de eventos populares, como ferias rurales, comentó Rivera a InSight Crime.

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La sorpresa en Honduras tras la formulación de cargos contra los Rosenthal es un claro ejemplo de la importancia que tiene la imagen pública de la familia. La inversión de los Rosenthal en los clubes de fútbol Marathon y Real Sociedad de Tocoa hace parte de la influyente red política y financiera que han construido durante décadas, y que durante muchos años logró resistir el escrutinio por posibles vínculos criminales.

La exposición de tantos dirigentes del fútbol corruptos en tan corto tiempo puede ser la señal de que las cosas están cambiando para las élites hondureños en el campo deportivo. Como queda ilustrado en el mal manejo dado al caso Sabillón, la industria de fútbol en Honduras, en su mayor parte, ha gozado de una impunidad patente en casos de corrupción. Sin embargo, la amplia ofensiva al narcotráfico en el país al parecer tendrá repercusiones en lo que anteriormente se consideraba el mundo "intocable" del fútbol hondureño, explica Rivera.

Con la demostración de la mayor capacidad de la justicia en Honduras de condenar a criminales, las élites empresariales y políticas, como las familias Rosenthal y Gutiérrez son cada vez más vulnerables. En asociación, las investigaciones impactan en forma directa al mundo deportivo, y es probable que sigan impactándolo mientras el fútbol haga parte de la estructura de poder de los grupos del crimen organizado.

Un aspecto más turbio de este escenario criminal que deja muchas preguntas sin respuesta son los diferentes homicidios de figuras de la industria futbolística. Mario Verdial, uno de los presidentes del líder club Real España, fue presuntamente abaleado por sicarios en febrero de 2015, después de haber recibido amenazas de muerte. En junio de 2015, Xenia Moya, exintegrante de Fenafuth, fue encontrada muerta en su oficina en San Pedro Sula, luego de acusaciones de malversación de dineros públicos.

Más recientemente, abalearon al jugador de fútbol de la selección nacional Arnold Fabián Peralta Sosa desde un auto en movimiento en La Ceiba, norte de Honduras, el 10 de diciembre. Peralta era mediocampista de la selección nacional y del equipo de fútbol Olimpia.