Una Incautación de 15 Toneladas de Metanfetaminas en 2012 en México

En los últimos años, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos ha visto un aumento en las incautaciones de metanfetaminas y una disminución en las de cocaína a medida que los carteles mexicanos inundan el mercado estadounidense con versiones baratas y potentes de la droga, planteando la cuestión de si las metanfetaminas pronto podrían superar a la cocaína como la importación de droga más importante a lo largo de la frontera suroeste.

Las estadísticas de incautaciones para el año fiscal de 2012 de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, revelan que 3.430 libras (aproximadamente una tonelada y media) de metanfetamina fueron incautadas a lo largo de la frontera de México con Estados Unidos el año pasado. Esto representa casi el doble que el año anterior, cuando se incautaron 1.838 libras (unos 833 kilos).

Número de incautacionesEn contraste, las incautaciones de cocaína se redujeron de manera significativa. En el año fiscal de 2012, 5.992 libras (unas 2.7 toneladas) de cocaína fueron incautadas por la Patrulla Fronteriza, en comparación con 8.763 libras (casi 4 toneladas) en 2011.

El número de incautaciones (en comparación con la cantidad de drogas incautadas) de metanfetaminas en realidad superó a los de la cocaína en 2012: hubo 562 incautaciones de metanfetamina el año pasado, frente a 457 de cocaína.

El Cartel de Sinaloa, encabezado por Joaquín "El Chapo" Guzmán, ahora controla la mayor parte de la producción y el tráfico de metanfetaminas, habiendo desplazado a la fragmentada Familia Michoacana. Como informó EFE recientemente, el Cartel de Sinaloa domina no sólo el mercado de metanfetaminas en Estados Unidos, sino también en Europa, Asia y Australia.

Las cifras de la Patrulla Fronteriza parecen sugerir que las metanfetaminas pueden estar empezando a superar a la cocaína en la frontera suroeste. No obstante, determinar las tendencias en las cantidades de droga incautada se dificultada por la falta de datos completos sobre incautaciones. Hasta 2012, el Centro Nacional de Inteligencia sobre Droga (NDIC por sus siglas en inglés) del Departamento de Justicia de Estados Unidos recolectaba los datos agregados sobre incautación de drogas en la zona fronteriza del suroeste, que incluía las incautaciones realizadas por las agencias de seguridad federales, estatales y locales en y entre los puntos de entrada estadounidenses a lo largo de la frontera México-Estados Unidos y en un radio alrededor de 150 millas (unos 240 kilómetros) de la frontera.

Cantidad incautadaEn junio de 2012, sin embargo, el NDIC fue cerrado debido a problemas presupuestarios después de que el Congreso votara a favor de quitarle los fondos. Algunas de las responsabilidades del NDIC ahora pasarán a manos de la DEA, pero por ahora, sin las evaluaciones anuales de las amenazas de la droga (Drug Threat Assessments), no hay datos sintetizados locales, estatales y federales disponibles sobre incautaciones de drogas.

Los datos agregados, pero viejos, de la Evaluación Nacional de la Amenaza de Drogas de 2011, la última en ser publicada, muestra la misma tendencia que las cifras de la Patrulla Fronteriza, aunque a partir de 2010, las metanfetaminas aún estaban lejos de superar a la cocaína en términos de cantidad incautada. El total de incautaciones de metanfetaminas, incluyendo incautaciones hechas por agencias de seguridad locales, estatales y federales, aumentó de 4.691 libras (poco más de dos toneladas) en 2007 a 9.890 (unas 4.5 toneladas) en 2010, mientras que las incautaciones totales de cocaína se redujeron de 60.320 (poco más de 27 toneladas) en 2006 a 39.308 (poco menos de 18 toneladas) en 2010. De acuerdo con registros de la DEA revisados por Associated Press, las incautaciones de metanfetaminas aumentaron a más de 16.000 libras (unas 7.2 toneladas) en 2011.

Análisis de InSight Crime

Hay varias posibles razones que explican el aumento de las incautaciones de metanfetaminas, observadas desde 2007.

1.) Los carteles mexicanos han encontrado maneras de sobrepasar los obstáculos legales para obtener precursores químicos. En 2006, México implementó un control más estricto de los precursores químicos y en 2008 el país prohibió completamente la venta de pseudoefedrina, interrumpiendo la cadena de suministro de los carteles y dando como resultado una disminución en la producción mexicana de metanfetaminas.

No obstante, para 2008, las organizaciones criminales mexicanas se adaptaron y se cambiaron a métodos de producción que no dependen de la efedrina, tales como el fenil 2 propanona. También aumentó la producción y el tráfico de precursores químicos en Centroamérica, especialmente Guatemala y Honduras.

2.) Las metanfetaminas son relativamente baratas y fáciles de fabricar, en comparación con la cocaína. Debido a que la metanfetamina puede ser fabricada a bajo precio en México, su producción y transporte a través de la frontera presenta menos riesgo que el tráfico de cocaína, que tiene que ser traída desde los Andes y por lo tanto requiere una cadena de suministro más larga. Como dijo un oficial de policía de Texas a The Texas Tribune, las metanfetaminas también pueden producirse durante todo el año, a diferencia de la marihuana o el opio.

3.) Los carteles mexicanos están llenando el vacío luego de que la producción de metanfetaminas disminuyera en Estados Unidos. En los últimos años, muchos estados de Estados Unidos han aprobado leyes más estrictas para el control de los precursores químicos, tales como la pseudoefedrina. Leyes más duras, junto con el hecho de que muchas agencias de seguridad recientemente han hecho de la metanfetamina una prioridad, llevaron a una reducción en la producción estadounidense, lo que llevó a los carteles mexicanos a abrirse paso.

Mientras que los laboratorios de metanfetaminas en Estados Unidos están en aumento en los centros urbanos pequeños y medianos, la producción de metanfetaminas estadounidense a menudo se concentra en zonas rurales, y los laboratorios se limitan a producir pequeñas cantidades debido a las medidas enérgicas de la fuerza pública. Las metanfetaminas mexicanas, por el contrario, se producen en masa, y han inundado a mercados urbanos y suburbanos más grandes, como Dallas y Chicago, en los últimos meses.

Lo que quizás sea más miedoso para la fuerza pública es que la metanfetamina mexicana es más barata y más potente. Según la Actualización de Tendencias de Estados Unidos de 2012 del Instituto de Investigación de Adicciones de la Universidad de Texas en Austin, los datos del Sistema de la DEA para Recuperar Información a Partir de la Evidencia de Drogas (STRIDE por sus siglas en inglés) muestra que desde julio de 2007 hasta junio de 2011, el precio por gramo de metanfetamina disminuyó un 69 por ciento, mientras que la pureza aumentó un 127 por ciento.

Un funcionario de la DEA le dijo a Associated Press en 2012 que la reducción de los precios y el aumento de la pureza permite a los proveedores (en este caso las organizaciones narcotraficantes mexicanas) atraer a los clientes y luego engancharlos. Y, como explicó un reporte de 2011 sobre el uso de metanfetaminas en Nueva York, financiado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el precio más bajo, una mayor pureza y disponibilidad de las metanfetaminas en los mercados estadounidenses gracias a los carteles mexicanos, significa que el uso de metanfetaminas probablemente aumentará una vez más en los próximos años.

Esto revertiría una tendencia positiva de reducción del consumo de metanfetaminas en Estados Unidos. Según la más reciente Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud (NSDUH por sus siglas en inglés), los usuarios de metanfetaminas de los últimos meses disminuyeron de 731.000 en 2006 a 439.000 en 2011. En mayo de 2012, el director de la Oficina sobre la Política Nacional de Control de Drogas, R. Gil Kerlikowske, dijo a la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas que en los últimos cinco años, el consumo de metanfetaminas ha disminuido en un 50 por ciento.

Desde 2007, el consumo de cocaína también se ha reducido. Según NSDUH, el consumo de cocaína se redujo de 1 millón de usuarios en 2002 a 670.000 en 2011, y Kelikowske aseguró que el consumo de cocaína se redujo en un 40 por ciento en los últimos cinco años. Hay varias explicaciones posibles para esta tendencia a la baja, aunque es difícil señalar sólo una. Agentes antinarcóticos han atribuido la disminución en el uso a la menor disponibilidad de cocaína en Estados Unidos debido a luchas internas en los carteles y medidas antinarcóticos efectivas.

Las metanfetaminas, no obstante, parecen moverse en la dirección contraria.