La Guardia Costera de Estados Unidos rompió récords de incautaciones en 2015 y 2016, pero tecnología básica está ayudando a los traficantes a eludirla

Pese al uso de tecnología de punta que aplican las autoridades en la lucha contra el ingreso ilegal de estupefacientes a Estados Unidos, los grupos del crimen organizado en Latinoamérica siguen usando tecnología básica para eludirlos.

Las autoridades de El Salvador dicen que los grupos narcotraficantes de Suramérica dependen cada vez más de tecnología de geoposicionamiento global (GPS) para vigilar los cargamentos de drogas que pasan por Centroamérica y eventualmente desembarcan en Estados Unidos.

Los grupos narcotraficantes están sellando herméticamente los paquetes de cocaína y adhiriéndolos a boyas flotantes equipadas con dispositivos GPS, informó La Prensa Gráfica. La tecnología entonces emite una señal que permite localizarlos usando un código de referencia predeterminado que se carga en el aparato.

La División Antinarcóticos de El Salvador (DAN), parte de la Policía Nacional Civil (PNC), informó que las redes narcotraficantes están contratando un número creciente de lancheros ecuatorianos para transportar los cargamentos por rutas marítimas hasta puntos fuera de las costas de El Salvador, Guatemala y Costa Rica en el océano Pacífico (lo que respalda la evidencia más reciente de la mayor participación de Ecuador en el negocio de la droga).

Los cargamentos entonces son "abandonados" en estos puntos específicos en el Pacífico. Luego de eso, según la División Antinarcóticos, los traficantes envían las coordenadas del cargamento mediante los satélites GPS directo a los dispositivos móviles o computadores de otros de su red.

Esos instrumentos permiten a los grupos del crimen monitorear los cargamentos a miles de kilómetros de distancia. Aunque la tecnología de GPS está al alcance de cualquiera, la usan principalmente los pescadores. Para los grupos del crimen organizado, el costo de la tecnología es pequeño en comparación con los ingresos que generan los cargamentos de cocaína.

El director de la PNC Howard Cotto dijo a La Prensa Gráfica que los narcotraficantes suelen usar rastreo por GPS para permitir la recogida posterior de los paquetes de droga en el Pacífico sin ser detectados. Este sistema de transporte del producto, señala Cotto, es una ventaja clave que ha contribuido a un reciente incremento en el uso de la tecnología GPS por parte de grupos narcotraficantes.

Luego del reciente arresto del ecuatoriano Washington Prado Alava, alias "Gerard", la policía colombiana describió su operación como "la organización criminal más sofisticada y técnicamente avanzada de la costa Pacífica colombiana". Pero un análisis posterior muestra que la tecnología usada por esta operación criminal es poco más que localizadores GPS y paquetes con droga a prueba de agua. Prado, que ha sido llamado el "Pablo Escobar" de Ecuador, era desconocido para la opinión pública antes de su captura y sin embargo fue el responsable del transporte de 250 toneladas de cocaína a Estados Unidos a lo largo de cuatro años.

Análisis de InSight Crime

A pesar de los avances tecnológicos que se usan para combatir el narcotráfico, el hecho es que artefactos comunes, de tecnología básica, como los GPS y los teléfonos inteligentes, así como varios factores más, están contribuyendo al continuo flujo de narcóticos de Latinoamérica hacia Estados Unidos.

En una investigación reciente de Associated Press (AP), varios reporteros pasaron dos semanas en el barco Cutter Stratton, el buque más avanzado en la flota de la Guardia Costera, que está apostado a unos 800 kilómetros al sur de la frontera entre Guatemala y El Salvador en el océano Pacífico. Para combatir el reciente auge de la cocaína en Suramérica, Estados Unidos ha introducido nueva tecnología de inteligentes para interceptar los cargamentos de cocaína.

Especialistas en el Cutter Stratton de la Guardia Costera analizan los datos del radar, video infrarrojo y el recién introducido dron Scan Eagle, de factura Boeing. Sin embargo, aun con esos artefactos con tecnología de punta, el incremento de la cocaína colombiana combinado con una falta de mano de obra implica que la interceptación de cargamentos de drogas sigue siendo una tarea difícil.

Hay un gran aumento de cocaína en Suramérica. En marzo de este año, el Departamento de Estado de Estados Unidos publicó su Informe sobre la Estrategia para el Control Internacional de Estupefacientes 2017 (INCSR por sus iniciales en inglés). El informe indicaba que la cantidad de cocaína que está saliendo de la región era mucho mayor de lo que se había calculado anteriormente. Más aún, los estimativos más recientes de Estados Unidos muestran que Colombia produjo 188.000 hectáreas de cultivos de coca en 2016, que es 20 por ciento más que en 2015 y un pasmoso incremento de 80 por ciento sobre el promedio anual estimado entre 2008 y 2015.

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Según el reportaje de AP, casi el 70 por ciento de la cocaína que se consume en Estados Unidos viaja por el océano Pacífico este. Aun sabiendo esto, la AP halló que casi 9 millones de kilómetros cuadrados que se extienden entre el mar Caribe y el Golfo de México hasta el Pacífico este son patrullados por apenas tres a cinco barcos de la Guardia Costera.

El reportaje comparó la magnitud del trabajo con "tener unos pocos carros de policía para vigilar toda" la porción continental de Estados Unidos.

Pese a la limitada cantidad de barcos, la Guardia Costera se ha anotado algunos tantos. En agosto de 2015, la Guardia se deshizo de 33 toneladas de cocaína en San Diego, por valor de más de US$1.000 millones. Fue la "eliminación más grande de narcóticos en un mismo lote" en la historia de la Guardia Costera y fue el resultado de "23 confrontaciones separadas" con narcotraficantes en el océano Pacífico, según Los Angeles Times.

En 2016, se incautaron de más de "240 toneladas de cocaína con valor al por mayor de US$5.900 millones, con la captura de 585 traficantes", según el reportaje de AP.

Sin embargo, el almirante Paul Zukunft, comandante de la Guardia Costera, en ese momento admitió que "pese a la superioridad tecnológica de la Guardia Costera, se cree que por cada lancha con drogas que se intercepta cuatro lanchas pasan".

Mientras la Guardia Costera lucha con recursos humanos limitados y el alza en la cocaína proveniente de Suramérica, tecnología básica se hace más importante, y efectiva, para las organizaciones narcotraficantes. Y los GPS no es la única tecnología sencilla que usan los grupos del crimen organizado para ejecutar sus actividades criminales.

En junio de 2016, se supo que reclusos de El Salvador usaban el servicio de mensajería WhatsApp en teléfonos inteligentes para realizar operaciones de extorsión. La importancia del servicio de mensajería es aún más evidente en Brasil. En mayo de 2016 un juez ordenó a las firmas brasileñas de telecomunicaciones la suspensión del servicio de WhatsApp en todo el país, luego de que la empresa se negara a entregar información relacionada con un caso de narcotráfico abierto.