Ocho oficiales de policía asesinados en Guatemala

Un grupo de hombres armados asesinó a ocho policías y secuestraron a uno más, en una región clave para el narcotráfico, al occidente de Guatemala, en lo que parece ser un ataque de venganza llevado a cabo por el crimen organizado.

Los investigadores dicen que al menos 15 hombres que viajaban en tres vehículos lanzaron un ataque contra una subestación de policía en el municipio de Salcajá, Quetzaltenango. Los hombres, que al parecer estaban armados con AK-47, ejecutaron a los agentes de policía mientras estaban tirados en el suelo, informó Prensa Libre.

El grupo luego secuestró al subinspector de la estación, del que aún no se sabe nada. Posteriormente, la policía encontró una radio que pertenecía al oficial secuestrado, en un camino que conduce hacia el occidente del país, y creen que pudieron haberlo llevado a la frontera con México en La Mesilla.

El motivo del ataque no es claro, aunque las autoridades han sugerido que puede haber sido una venganza por la incautación de más de una tonelada de cocaína a principios de este mes. Dos de los oficiales ejecutados habían participado en esa operación. También es posible que el ataque estuviese relacionado con la detención de un presunto guardaespaldas que trabajaba para un narcotraficante local, en la provincia de San Marcos.

Análisis de InSight Crime

El modus operandi de los agresores - y el hecho de que el municipio de Salcajá esté ubicado a lo largo de un corredor clave del narcotráfico en dirección a la frontera con México - sugieren que la masacre seguramente está vinculada al narcotráfico.

Si el grupo armado ha huido con su rehén hacia la frontera con México, esto implicaría la participación de narcotraficantes mexicanos, muy probablemente vinculados a los Zetas, que se cree que operan en la región y usualmente no se mantienen al margen de estas operaciones espectacularmente sangrientas.

No obstante, si resulta cierto el rumor de que el ataque está vinculado a un narcotraficante de San Marcos, entonces es más probable que la organización detrás del ataque sea local. San Marcos ha demostrado ser una de las pocas áreas de Guatemala dónde los Zetas han luchado para poder penetrar. Se cree que traficantes independientes que trabajan con los rivales de los Zetas, el Cartel de Sinaloa, controlan el narcotráfico en el departamento (provincia).