Jóvenes detenidos y lastimados por los "justicieros"

Un grupo de autodefensas de México ha recurrido a las redes sociales para mostrar las acciones de sus miembros en su búsqueda de hacer justicia por sus propias manos, lo que recuerda el complejo papel que juegan las redes sociales en la seguridad en Latinoamérica.

Recientemente apareció un video de los "Justicieros de Irapuato", como se conoce el grupo en su página de Facebook, en el que sus integrantes se presentan a sí mismos como ciudadanos que "toman cartas en el asunto [de justicia] por sus propias manos", informó Proceso.

En el video, los autodenominados "justicieros" detuvieron a dos jóvenes y les cortaron las orejas, al parecer por ser ladrones. Los presuntos ladrones sostienen en sus manos un cartel que dice: "Esto es lo que les va a pasar a todos los ratas, violadores y extorsionadores".

Según Proceso, los justicieros niegan ser sicarios de los grupos del crimen organizado y dicen ser sólo gente trabajadora.

Los justicieros piden el apoyo financiero de los miembros de la comunidad de Irapuato, una ciudad en el estado de Guanajuato, en el centro de México, alegando que el trabajo que realizan para la comunidad es "carísimo".

Hasta ahora el video ha sido visto más de 53.000 veces, y la página de Facebook del grupo ha recibido más de 4.300 likes.

Ignacio Pérez Ruiz, fiscal de Irapuato, le dijo a Proceso que se ha iniciado una investigación en conjunto con la Fiscalía y las autoridades federales para encontrar a los miembros del grupo y descubrir las actividades específicas que realizan.

Análisis de InSight Crime

Las redes sociales han adquirido un importante papel para los grupos de autodefensa de México, pues les permiten promocionar su trabajo y buscar nuevos reclutas. Plataformas como Facebook y Twitter les permiten a estos grupos transmitir sus mensajes de manera rápida y económica a un gran número de personas, como lo deja en evidencia el hecho de que el video publicado por Justicieros de Irapuato recibió más de 53.000 vistas en un solo día.

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A veces, sin embargo, los grupos criminales usan las redes sociales para algo más que la autopromoción. Por ejemplo, InSight Crime informó en 2012 que los carteles de la droga mexicanos estaban utilizando las redes sociales para espiar a sus reclutas y obtener información sobre sus familiares, la cual podría ser utilizada en caso de que aquellos intentaran desertar. Y en dos asesinatos supuestamente relacionados con la pandilla callejera MS13 en los estados de Virginia y Maryland, Estados Unidos, a principios de este año, las autoridades dicen que las víctimas fueron engañadas a través de las redes sociales.

Como respuesta al creciente uso de las redes sociales por parte de los grupos criminales, las autoridades han intentado también utilizar estas plataformas para cumplir con su labor. Por ejemplo, las autoridades de México han utilizado fotos publicadas en las redes sociales para seguirles el rastro a los movimientos y las actividades de los narcotraficantes y sus familias. Y en Chicago, después de que las altas tasas de homicidio en la ciudad llamaran la atención a nivel nacional en 2012, la ciudad implementó una herramienta de análisis de redes, mediante la cual las autoridades trazaron un mapa de las relaciones de los 14.000 pandilleros más activos de la ciudad, con el fin de establecer la probabilidad de que esos individuos estuvieran involucrados en los homicidios, bien fuera como víctimas o como agresores.