Presidentes Barack Obama y Raúl Castro

La revocación parcial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de una medida tomada por la administración Obama para reforzar los vínculos entre Estados Unidos y Cuba está provocando una creciente preocupación entre los funcionarios cubanos sobre las posibles implicaciones para la cooperación bilateral en materia de seguridad.

En un discurso del 16 de junio, Trump anunció los primeros detalles de los planes para hacer modificaciones al descongelamiento en las relaciones diplomáticas y comerciales entre Estados Unidos y Cuba, lo que incluye el compromiso de "restringir muy fuertemente el flujo de dólares americanos hacia el ejército, la seguridad y los servicios de inteligencia [cubanos]".

Antes del discurso de Trump, funcionarios cubanos expresaron su alarma por la posibilidad de que se reduzca la cooperación en un momento en el que el tráfico de drogas parece estar aumentando en la zona.

Dos funcionarios antidrogas cubanos le dijeron a CNN en Español que habían observado un aumento en el tráfico desde el final de la política de inmigración de "pies secos, pies mojados", que por mucho tiempo les otorgó estatus inmigratorio especial a los migrantes cubanos que llegaron a Estados Unidos.

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Dicha política fue revocada por el predecesor de Trump, Barack Obama, una medida que, según el coronel Héctor González Hernández, director de la Dirección Nacional Antidrogas (DNA), condujo a un "reajuste" en las actividades de los grupos criminales que operan en Cuba.

"Tenemos pruebas de que las redes criminales están pasando del tráfico de personas al tráfico de drogas, o haciendo ambas cosas a la vez", dijo.

Como prueba de esta afirmación, los funcionarios presentaron estadísticas que muestran que, en lo que va corrido de 2017, las autoridades cubanas han incautado casi tres toneladas de marihuana y cocaína, más del triple de lo incautado en el primer semestre de 2016.

El coronel Víctor López Bravo, de la Guardia Costera de Cuba y de la Patrulla Fronteriza, agregó que la reducción en la cooperación podría llevar a que lleguen más drogas a las costas de Estados Unidos.

"Si hay un paso hacia atrás en la cooperación, el mayor impacto lo sentirá la sociedad estadounidense, los contribuyentes estadounidenses y los estadounidenses en general", dijo.

Análisis de InSight Crime

A pesar del antagonismo histórico entre estos dos países, la cooperación antidroga entre Cuba y Estados Unidos siempre ha sido exitosa.

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Parecía que esta cooperación iba a aumentar después del descongelamiento de las relaciones entre ambas naciones. En julio de 2016, ambas firmaron un nuevo acuerdo para impulsar el intercambio de información relacionada con el tráfico de drogas.

Aunque todavía no está claro cuáles serán exactamente las políticas de Trump hacia Cuba con respecto al tráfico de drogas y los programas de seguridad bilateral, su decisión de dar marcha atrás en la normalización de las relaciones podría incluir la restricción a las finanzas de las fuerzas de seguridad, el intercambio de información y la cooperación en materia de seguridad.