Reclusos en una de las prisiones de Haití

Un reciente informe de Associated Press describe las horribles condiciones a las que se ven sometidos los presos en las cárceles de Haití, lo cual ofrece nuevas evidencias de que, como muchos otros aspectos del sistema de justicia de la nación isla, las prisiones son completamente inadecuadas.

Este 20 de febrero, la representante especial de Haití para la Secretaría General de las Naciones Unidas, y directora de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití, Sandra Honoré, llamó a las autoridades a tomar medidas urgentes para abordar el tema de la situación penitenciaria de la isla, señalando que 42 presos ya han muerto en lo que va corrido de este año.

Al menos 21 de estas muertes ocurrieron en la prisión de la capital del país, Port-au-Prince, en el mes de enero, informó Associated Press como resultado de una investigación sobre las terribles condiciones de las cárceles de Haití.

Los centros penitenciarios de la isla tienen la mayor tasa de hacinamiento en el mundo, que se estima en el 454 por ciento, según datos del Instituto para la Investigación de la Política Criminal, de la Universidad de Londres, incluidos en la investigación. Un 80 por ciento de los 11.000 internos se encuentran en prisión preventiva, lo que significa que no han sido condenados por ningún delito. Un informe elaborado en el año 2014 por el London Evening Standard señaló que era frecuente que los presos permanecieran recluidos durante tres años antes de ser juzgados.

Además, el Estado carece de los fondos suficientes para proporcionarles a los internos agua potable, alimentos aptos para su consumo y estructuras sanitarias adecuadas. Como resultado, los presos sufren de desnutrición generalizada, y a veces mortal, así como de enfermedades infecciosas.

Uno de los médicos fundadores de una organización no gubernamental que trabaja para mejorar las condiciones de vida en las prisiones le dijo a Associated Press que en las cárceles de Haití se está presentando el "mayor índice de muertes prevenibles que [él había] presenciado en ninguna otra parte del mundo".

El informe también señala que estas condiciones son fuente de corrupción, pues muchos presos ven en los sobornos a los jueces la única manera de salir de un sistema carcelario cuya elevada tasa de mortalidad ha llevado a Danton Léger, fiscal principal de Haití, a financiar abundantes entierros de los presos.

"Estos hombres se ven obligados a vivir como animales allí. Pueden al menos ser enterrados como personas", le dijo el funcionario a Associated Press.

Análisis de InSight Crime

La investigación de Associated Press es la más reciente evidencia de los serios problemas del sistema penitenciario de Haití, así como de su sistema judicial en general. El calamitoso estado de las prisiones indica que la nación isla no está preparada para desarrollar programas de rehabilitación que puedan ayudar a detener la reincidencia criminal, o asegurar que se administre una justicia imparcial.

Los problemas del sistema de penitenciario de Haití no son propiamente nuevos. En octubre de 2016, Reuters informó sobre una fuga masiva, mediante la cual 170 reclusos escaparon, matando a un guardia y robando varias armas de fuego. Este incidente no es un caso aislado; InSight Crime ya había informado que una fuga de 300 reclusos en 2014 era una muestra de las deficiencias del sistema penitenciario.

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El sistema penitenciario también simboliza las deficiencias del sistema de justicia de Haití, cuya falta de capacidad ha dado lugar a la impunidad generalizada. Una serie de importantes políticos de Haití, entre ellos el actual presidente Jovenel Moïse, han sido sospechosos de varios crímenes, pero nunca han sido enjuiciados en la isla, una tendencia que señala serias debilidades institucionales.