Waldemar Lorenzana

El presidente de Guatemala, Otto Pérez, ha aprobado una solicitud de extradición de Estados Unidos para el narcotraficante Waldemar Lorenzana, aunque el largo y demorado proceso destaca las dificultades de llevar a los principales criminales de Guatemala ante la justicia.

Exactamente un año y siete meses después de que un tribunal penal de Guatemala aprobara el pedido de extradición a Estados Unidos para el líder del grupo narcotraficante Los Lorenzana, Pérez y otros funcionarios del gobierno ratificaron la decisión de que sea extraditado para ser juzgado por tráfico de cocaína a Estados Unidos entre 1999 y 2003, informó Prensa Libre.

Según los tribunales de Nueva Jersey y de Nueva York, el clan Los Lorenzana fue el intermediario entre los grupos colombianos y el Cartel de Sinaloa de México, y tenía vínculos con la red de narcotráfico que dirigía el guatemalteco Otto Herrera García, quien era considerado un aliado clave de Cartel de Sinaloa en Guatemala, y actualmente está encarcelado en Estados Unidos.

Análisis de InSight Crime

A pesar de ser un aliado de Estados Unidos, la extradición al país desde Guatemala nunca ha sido un proceso fácil, y el caso de Lorenzana no es ninguna excepción. Particularmente, la captura de Otto Herrera en Colombia hizo de su extradición un proceso mucho más fácil.

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Lorenzana ha retrasado su extradición a través del uso de las lagunas jurídicas, y puede que también se haya beneficiado del sistema judicial débil y corrupto de Guatemala.

La falta de voluntad política de las autoridades guatemaltecas se refleja en el hecho de que Lorenzana, al igual que otros criminales extraditados en el pasado, no se enfrenta con cargos en su propio país. Mientras tanto, su familia continúa operando más de una docena de empresas legítimas en Guatemala, a través de las cuales probablemente lavan el dinero de las ganancias ilícitas.

Los Lorenzana son una de las organizaciones de tráfico más establecidas y reconocidas en Guatemala, con una influencia que se extiende a lo largo de los departamentos de Izapal y Zacapa, en el oeste. El grupo es conocido por tener conexiones políticas de alto nivel, lo que probablemente ayudó a la rápida liberación de Lorenzana de prisión en 2008, después de haber sido arrestado por posesión de armas. Su recaptura en 2011 se dio tras la intensa presión de Estados Unidos.

Aunque haya llegado tarde, representa un éxito el hecho de que Lorenzana finalmente vaya a enfrentar la extradición y un probable encarcelamiento en Estados Unidos. Si bien su organización podría seguir funcionando, él se apartará de su dirección, y la posibilidad de escapar se verá considerablemente reducida.

Lorenzana también puede proporcionar información importante a cambio de una sentencia más leve, lo que significaría que la aplicación de medidas legales más severas en su contra, y en contra de otros grupos de traficantes, sigue siendo una posibilidad en el futuro cercano.