El ministro de Defensa de Colombia, Luis Carlos Villegas, y el embajador de Estados Unidos Kevin Whitaker en Necoclí, Antioquia

El gobierno de Colombia ha hecho una serie de ajustes discretos pero que podrían ser decisivos en la búsqueda del líder del grupo criminal Los Urabeños, el criminal más buscado del país que ha evadido a las autoridades por más de dos años.

Con notablemente poca atención mediática, el ministro de Defensa de Colombia, Luis Carlos Villegas, anunció el pasado 22 de junio que la búsqueda del líder de Los Urabeños Dairo Antonio Úsuga, alias "Otoniel", quedará ahora a cargo de Jorge Luis Vargas, director de Investigación Criminal de la Policía Nacional (DIJIN) – y quizá el policía investigativo más capaz del país.

Además, por primera vez en la historia, se creó una Fuerza de Tarea Conjunta que trabajará bajo las órdenes de la Policía y no del Ejército, para dirigir una nueva ofensiva contra la estructura de Los Urabeños. Esta unidad estará conformada por 3.200 miembros de la Policía, la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea, informó El Tiempo.

El embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker, estuvo presente durante este anuncio en el cuartel general de la fuerza de tarea, en Necoclí, departamento de Antioquia. Hay indicaciones de que Estados Unidos seguirá brindando ayuda en la operación para atrapar a Otoniel y a sus principales cabecillas con el propósito de desmantelar a esta organización transnacional de tráfico de drogas.

"Esta es la cuarta vez que vengo a Necoclí para conocer los resultados de la Policía, lo cual demuestra el compromiso e interés de mi país en apoyar a la Fuerza Pública en su lucha contra el narcotráfico y crimen organizado", le dijo Whitaker a El Tiempo.

Análisis de InSight Crime

La designación de Jorge Luis Vargas como comandante de la nueva Fuerza de Tarea Conjunta es parte de la segunda fase de la Operación Agamenón, el operativo de búsqueda del gobierno colombiano en contra de Los Urabeños. Durante su primera fase, que duró más de dos años, las autoridades capturaron a más de mil miembros de este grupo criminal, pero no lograron dar con su líder Otoniel ni desmantelar la estructura.

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InSight Crime visitó el centro en Necoclí, desde donde se dirige la Operación Agamenon. Ahí, se exhiben los helicópteros Black Hawk donados por Estados Unidos para apoyar las operaciones, y un centro de inteligencia con tecnología de punta, el cual sin duda se convertirá en el centro operacional del general Vargas, quien se dio a conocer gracias a su trabajo en la Dirección de Inteligencia Policial (DIPOL), donde fortaleció la infraestructura de inteligencia de Colombia hasta alcanzar estándares de clase mundial.

Poner a la policía a cargo de la nueva fuerza de tarea es una de las primeras señales de un posible cambio de estrategia en el Ministerio de Defensa en el entorno del posconflicto, en donde la Policía –y no el Ejército– asume el papel de la seguridad interna, como lo dicta la Constitución. Esta podría ser una muestra de lo que está por venir con la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).