Grafiti de la MS13

Corren rumores de que una facción separatista de la MS13 en El Salvador ha sido la causa de la escalada de conflictos, lo que demuestra que las rivalidades y la violencia dentro de las pandillas pueden contribuir a ciclos de retaliaciones.

Las autoridades de El Salvador informaron que el alto mando de la MS13 ha dado órdenes a sus miembros para que intensifiquen la lucha contra un grupo disidente conocido como MS503, también conocido como los "revolucionarios", informó El Diario de Hoy.

Se dice que la MS503 se separó de la MS13 luego de que algunos líderes de la pandilla recibieron dinero durante las negociaciones con el gobierno del expresidente Mauricio Funes, pero decidieron no compartir esas bonificaciones con el resto del grupo.

En enero de 2016, un líder del grupo disidente, Walter Antonio Carrillo Alfaro, alias "El Chory", fue asesinado en la cárcel de Izalco, presuntamente por ordenes del alto mando de la MS13.

Pero el conflicto no terminó con su muerte y la violencia dentro de la pandilla parece haberse intensificado recientemente tanto dentro como fuera de las cárceles salvadoreñas.

El 24 de marzo, explotó una granada en la cárcel de Ciudad Barrios, que dejó heridos a tres miembros de la MS13, entre ellos Wilfredo Tejada Erazo, presunto cabecilla de la MS503, según otro artículo de El Diario de Hoy.

De acuerdo con el organismo que vigila las prisiones en el país, la orden de atacar a la MS503 también se le aplica a las familias de los disidentes —una política que rompe con una tradición bien establecida que prohibía a los pandilleros atacar parientes en retaliación. En las últimas cinco semanas, se ha informado sobre un aumento en los asesinatos de mujeres y ancianos presuntamente relacionados con la MS503.

La MS503 disidente está conformada en su gran mayoría de dos "programas", que son focos de células pandilleras conocidas como "clicas". Las autoridades creen que los dos programas, los Fulton y los Normandis, controlan parte de los departamentos de Chalatenango, Ahuachapán, Sonsonate y San Miguel.

Análisis de InSight Crime

Las divisiones internas de la MS13 pueden llevar a una mayor violencia en El Salvador, en especial porque parece haberse terminado la tradición que prohibía atacar a los parientes. Las tasas de homicidios en El Salvador supuestamente han bajado en 2017, continuando con la tendencia que inició el año pasado. Las autoridades atribuyen esta reducción a las medidas extraordinarias implementadas contra las pandillas del país, pero esta explicación ha sido tema de debate, pues las pandillas mismas se dieron el crédito por la reducción de los homicidios después de una orden pública, de uno de sus miembros, de detener los homicidios a finales de marzo de 2016. La escalada de las rencillas internas en la MS13 podría revertir esa tendencia.

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La MS13 no es la primera pandilla salvadoreña que se separa en grupos rivales. En 2005, Barrio 18, se fracturó en dos facciones, los Sureños y los Revolucionarios. Es posible que la actual división dentro de la MS13 dé lugar también a la formación de dos grupos distintos que evolucionen de maneras diferentes.