Ministro de Seguridad de Costa Rica Gustavo Mata

Las autoridades de Costa Rica temen que la desarticulación del grupo guerrillero más importante de Colombia amenace la estabilidad del país centroamericano por la posibilidad de que una nueva generación de redes criminales asuma el control de las rutas de drogas antes controladas por los guerrilleros.

En un discurso ante la Comisión de Seguridad y Narcotráfico de la Asamblea Legislativa, el ministro de Seguridad, Gustavo Mata, afirmó que la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) permitirá la expansión en Costa Rica de nuevos grupos de crimen organizado de menor tamaño, informó Diario Extra

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Mata señaló que anticipa que un gran número de las armas que deben ser entregadas por las FARC podrían caer en manos de las pandillas costarricenses.

"yo espero que las entreguen", apuntó Mata, en referencia a las armas de las FARC. "Pero yo sé que eso no va a ser así".

Las armas "van a venir [a Costa Rica], acompañadas por coca por una sencilla razón", continuó el ministro de Seguridad. "Estas organizaciones van a querer posicionarse en la región, van a dotar de armas a los pequeños grupos para hacer las luchas internas que estamos viendo en Costa Rica".

Como evidencia de esto, Mata mencionó el operativo del 14 de febrero donde se capturaron a 11 personas y se decomisaron siete armas de fuego —entre ellos rifles AK-47 y M16—, a la par que solicitó una estrategia más agresiva para combatir el narcotráfico. (No parece haber indicios de que esas armas tuvieran relación con las FARC).

En medio de una tendencia de aumento de la violencia asociada a actividades criminales, Costa Rica ha venido intensificando la lucha contra el narcotráfico. El país ha adquirido nuevos radares para la vigilancia de sus costas y ha contratado nuevos agentes de policía entrenados, según destacó Mata. Adicionalmente, hace poco, Estados Unidos donó dos buques antinarcóticos que comenzarán a patrullar las costas de Costa Rica a finales de 2017.

Análisis de InSight Crime

Aunque por mucho tiempo Costa Rica ha sido un punto de tránsito crucial para los traficantes que buscan traficar cocaína colombiana a Estados Unidos, la desarticulación de las FARC podría cambiar la dinámica de la situación de seguridad en el país centroamericano.

Costa Rica fue usada originalmente como punto de encuentro entre grupos criminales mexicanos y colombianos para cerrar transacciones sobre cargamentos de cocaína con destino a Estados Unidos. Sin embargo, desde mediados de los años 2000, se ha convertido en un centro de trasbordo importante para las drogas colombianas y ahora sirve como punto de operaciones de algunos grupos criminales transnacionales.

El fiscal general de Costa Rica, Jorge Chavarría, declaró recientemente que los carteles de la droga mexicanos reclutan delincuentes costarricenses y los llevan a México, donde los entrenan en las estrategias de los carteles y en formas de adoptarlas en su país. La relación entre las redes de tráfico jamaiquinas y costarricenses también se ha fortalecido presuntamente, con rumores de que las pandillas ticas están intercambiando cocaína por marihuana jamaiquina, la cual, según las autoridades, ahora se vende en Costa Rica y se exporta al exterior en grandes cantidades. Además, operativos policiales en 2015 descubrieron la presencia de la peligrosa mafia italiana conocida como 'Ndranghetaen el país centroamericano.

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Por su parte, durante un largo tiempo las FARC han sido un actor clave en Costa Rica, y se dice que han usado el país para evadir la persecución, ocultar bienes y erigir redes de tráfico de armas y estupefacientes. La desmovilización del grupo guerrillero podría plantear una oportunidad para facciones disidentes de las FARC y otras redes criminales de ampliar sus operaciones en el país. Esto podría llevar no solo a un incremento de la cantidad de narcóticos ingresados ilegalmente a Costa Rica, sino que también podría derivar en un repunte del número de armas en manos de pandillas locales, si como lo predice Mata, recibieran armas de esos grupos.