Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, Puerto Rico

Las autoridades desmantelaron una gran red de tráfico de drogas en el principal aeropuerto internacional de Puerto Rico, lo cual llama la atención sobre la importancia de la isla como punto de transbordo de drogas.

Un jurado indagatorio federal de Estados Unidos acusó a 26 presuntos miembros de una red de tráfico de cocaína que operaba desde el aeropuerto internacional de Puerto Rico, Luis Muñoz Marín, anunciaron las autoridades el 11 de abril.

La acusación sostiene que los imputados —entre los que se encuentran empleados de aerolíneas, personal del aeropuerto y trabajadores de restaurantes— traficaban varios kilos de cocaína a través del aeropuerto internacional, a bordo de aviones que se dirigían a Nueva York, Miami, Filadelfia y Orlando.

La red supuestamente utilizaba varios métodos para traficar las drogas, como vertederos de basura, aviones de carga, baños y restaurantes del aeropuerto.

Una operación policial permitió la confiscación de propiedades, joyas y un tigre de mascota que supuestamente pertenecía a Humberto Concepción Andrades, quien las autoridades sospechan que es el líder del grupo. Al momento de redactar esta noticia, Concepción Andrades aún no había sido arrestado.

En caso de hallarse culpables, los acusados enfrentan sentencias que van desde 10 años de prisión hasta cadena perpetua.

Fotografía que al parecer muestra a Concepción Andrades y su tigre.

Análisis de InSight Crime

Según el Informe de la Evaluación Nacional sobre la Amenaza de las Drogas 2016, de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por sus iniciales en inglés), la gran cantidad de tráfico aéreo de Puerto Rico hacia los Estados Unidos continentales ofrece oportunidades para el tráfico de drogas. Esto se debe en parte a que los cargamentos y las personas que viajan entre el continente y la isla —un territorio estadounidense no incorporado— podrían pasar por chequeos menos rigurosos que aquellos bienes y personas que llegan de países extranjeros.

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Las incautaciones de cocaína en la isla han aumentado durante los últimos años. Casi dos toneladas de cocaína fueron confiscadas por las autoridades en noviembre de 2016 —la mayor incautación de drogas en territorio costero en la historia de Puerto Rico—. Además, otra importante red de narcotraficantes que operaba desde el aeropuerto internacional, Luis Muñoz Marín, fue desmantelada en febrero de 2017.

La reciente redada también muestra la importancia de los aeropuertos para los narcotraficantes. Contar con la complicidad de la policía aeroportuaria y de las autoridades de migración les facilita a los traficantes la utilización de pasajeros para ocultar la droga en sus pertenencias o en sus cuerpos —personas que suelen ser conocidas como “mulas”—. En este último caso, sin embargo, los traficantes también habrían logrado involucrar a otros miembros del personal aeroportuario, lo que llama la atención sobre la ventaja de cooptar infiltrados que conocen el aeropuerto y pueden moverse por áreas restringidas con relativa facilidad.

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Hace décadas, cuando los carteles colombianos dominaban las rutas del comercio global de drogas, el Caribe servía como la principal área de tránsito para el tráfico de drogas desde Suramérica hacia Estados Unidos. Con el tiempo, esta dinámica ha cambiado. El Informe de la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos (INCSR por sus iniciales en inglés) de 2016, elaborado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, señala que la mayor parte de la cocaína que entra a Estados Unidos pasa actualmente por Centroamérica y México. Pero como la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha empeñado en intensificar la lucha contra el crimen organizado en la región y construir un muro entre Estados Unidos y México, es posible que cierta parte del comercio de drogas se traslade de nuevo hacia el Caribe.