Un policía custodia las seis toneladas de cocaína incautadas en Barranquilla

Las autoridades de Colombia incautaron un cargamento de varias toneladas de cocaína perteneciente al grupo criminal más poderoso del país, lo que demuestra que, a pesar de las divisiones entre sus dirigentes, la organización criminal sigue manteniendo su poder en el comercio de drogas.

La policía colombiana anunció la incautación de casi 6.200 kilogramos de cocaína el pasado 2 de abril en la ciudad puerto de Barranquilla, departamento de Atlántico, en el Caribe colombiano. Las sustancias ilegales, valoradas en unos 200 millones de euros (cerca de US$213 millones), estaban ocultas en un cargamento de chatarra que iba rumbo a Algeciras, España.

El ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, dijo que se trata del tercer cargamento más grande incautado por la policía colombiana en territorio continental en la historia, informó El Espectador.

Villegas dijo que la droga pertenecía a Los Urabeños, el grupo del crimen organizado más poderoso de Colombia, así como a otras organizaciones criminales en el norte y oriente del país.

El ministro de Defensa agregó que la incautación del enorme cargamento fue posible gracias al arresto de "El Mocho", sobrino del máximo dirigente de Los Urabeños, Dairo Antonio Úsuga, alias "Otoniel".

El Mocho comenzó a hacerse cargo de las rutas de las drogas del grupo después de una supuesta ruptura entre Otoniel y su mano derecha, Roberto Vargas, alias "Gavilán", quien fue acusado por Otoniel de "robarles [a los Urabeños] las rutas y cargamentos de droga para su beneficio personal", dijo Villegas.

Desde comienzos del año, las autoridades colombianas han incautado 70 toneladas métricas de cocaína, de las cuales 15,8 han sido confiscadas en los departamentos caribeños del país. Sin embargo, en Colombia se está presentando un récord histórico en cuanto a la producción de coca y cocaína, lo que significa que, a pesar del volumen total de incautaciones, las autoridades quizá están confiscando sólo un pequeño porcentaje de la cantidad total de drogas que se producen.

Análisis de InSight Crime

Esta gran incautación es una clara señal de que las divisiones al interior de la dirigencia de Los Urabeños no han afectado todavía la situación del grupo como el actor principal en el hampa colombiana.

En el año 2015, la policía y el ejército lanzaron una operación conjunta destinada a acabar con el grupo criminal. La llamada Operación Agamenón se vio fortalecida en marzo de 2016, tras la creación de un bloque especial de búsqueda enfocado en las organizaciones criminales. Sin duda, la operación ha dado como resultado algunos de los golpes más importantes contra Los Urabeños, como el de marzo de 2016, cuando se dio de baja a Jairo Durango Restrepo, alias "Gua Gua", uno de los cabecillas del grupo, además del arresto de más mil de sus miembros.

VEA TAMBIÉN: Noticias y perfil de Los Urabeños

Sin embargo, Otoniel, el líder del grupo y el criminal más buscado de Colombia, permanece prófugo, y la incautación de más de seis toneladas de cocaína en Barranquilla es un indicio incuestionable de la capacidad de Los Urabeños para continuar traficando sustancias ilegales. Además, el hecho de que el cargamento iba rumbo a Europa indica que el grupo ha mantenido su presencia en ese importante mercado de la droga, a pesar de las operaciones dirigidas a la infraestructura de Los Urabeños.

Por otro lado, la incautación también pone de relieve la importancia de las ciudades puerto de Colombia como puntos de partida estratégicos para los cargamentos internacionales de la droga, así como el papel de Barranquilla en el mapa criminal del país.

Durante una investigación de campo realizada en junio de 2016, a los investigadores de InSight Crime se les dijo que el puerto de Barranquilla no era utilizado frecuentemente por los narcotraficantes. Debido a los supuestos controles de seguridad en la ciudad, los estupefacientes son enviados bien sea por lanchas que parten de otros muelles en el departamento, o bien desde los puertos de Cartagena y Santa Marta. Esta enorme incautación parece ser una señal de que esta dinámica puede estar cambiando.