Grafitis del EPL en región del Catatumbo en Colombia

El EPL estaría expandiéndose por por el noreste colombiano, con el retiro de las FARC de una de las regiones más cocaleras del país.

El grupo narcoguerrillero Ejército Popular de Liberación (EPL) intensifica sus operaciones en la región del Catatumbo, informó El Tiempo. Las autoridades creen que el EPL tiene presencia en 11 municipios de la región, con por lo menos 213 guerrilleros en la zona. Los guerrilleros estarían tratando de tomar control de los territorios que controlaba el Frente 33 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

A comienzos de este año, las FARC se trasladaron a 26 zonas de concentración repartidas en el país, donde deberán deponer sus armas y desmovilizarse.

El 20 de marzo, guerrilleros del EPL presuntamente mataron a un jefe de la unidad investigativa de la policía de Colombia, SIJIN, Víctor Manuel Benavides, cuando dirigía una incursión contra los guerrilleros en Tibú, Catatumbo. El presidente de Colombia Juan Manuel Santos condenó el homicidio de Benavides, y ordenó a la policía y a las fuerzas armadas redoblar los esfuerzos por reprimir a todos los grupos del crimen organizado en el país.

Análisis de InSight Crime

La intensificación de las actividades del EPL en el Catatumbo recuerda que la lucha contra el crimen organizado en Colombia se mantendrá mucho después de la desmovilización de la guerrilla de las FARC.

Las autoridades colombianas insisten en dar al EPL el nombre de "Los Pelusos" en un esfuerzo por mostrar al grupo como una de las varias mafias criminales —conocidas comúnmente como Bacrim, acrónimo de bandas criminales— que azotan al país. El EPL es un poderoso grupo del crimen organizado, que controla gran parte de la coca que se cultiva en el departamento de Norte de Santander, centro de parte sustancial de los cultivos de coca en Colombia. Bajo la dirección del comandante de finanzas del grupo, Víctor Ramón Navarro Serrano, alias "Megateo", el grupo había creado una red internacional de clientes del narcotráfico, que comprarían los narcóticos producidos en el Catatumbo, controlado por el EPL, y los despacharían al exterior.

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Pero el grupo también actúa como movimiento guerrillero, pues sus miembros uniformados siguen haciendo trabajo político en las zonas que controlan y tienen lazos con las comunidades locales. Desvirtuar su naturaleza política es minimizar posiblemente la amenaza que el EPL supone para la seguridad nacional en Colombia.

Tras la muerte de Megateo, se pensó que el grupo había sufrido algunos reveses, pero informes de octubre de 2016 indicaban que el grupo narcoguerrillero podía estar expandiéndose por toda Colombia. Y aunque corren rumores de que uno de los más importantes sucesores de Megateo, alias "Caracho", podría haber sido dado de baja, fuentes de InSight Crime indicaron que Caracho sigue vivo, y tratando de reconstruir la red internacional de narcotráfico del grupo.

Corresponsales de InSight Crime en Venezuela también creen que el EPL ha hecho incursiones en el vecino estado de Táchira por primera vez, una evidencia más de la expansión del grupo y de sus esfuerzos por retomar el control de las antiguas rutas de contrabando de narcóticos.

El EPL es un ejemplo perfecto de lo que podrían hacer algunos comandantes de las FARC en zonas cocaleras si quisieran establecerse como actores independientes en el mapa criminal de Colombia. Una de las mayores fortalezas del EPL ha sido su capacidad para trabajar con las FARC, el ELN y las Bacrim, y de actuar como mediador para otras organizaciones criminales. Es posible que algunos disidentes de las FARC logren replicar el modelo en otros lugares del país.