Cultivador de coca en Perú

Perú ha fallado a la hora de complementar el notable éxito de su programa de erradicación de cultivos de coca con estrategias efectivas que promuevan la plantación de cultivos alternativos por parte de los campesinos, lo que significa que las autoridades aún deberán enfrentar una ardua batalla para reducir la producción de cocaína en el país.

Menos de la mitad de los cultivadores peruanos recibieron asistencia financiera estatal tras la erradicación de sus cultivos de coca el año pasado, informó Associated Press. La mayoría de los 95.000 campesinos afectados por la erradicación en 2014 rechazaron lo que consideraban una compensación inadecuada, o simplemente no les fue ofrecida compensación alguna.

Una familia entrevistada por Associated Press decidió cultivar bananos luego de que sus cultivos de coca fueran erradicados en 2013. Sin embargo, la familia apenas gana un dólar por cada racimo de bananos —una miseria en comparación con los casi US$1.000 que podrían obtener vendiendo coca cada cuatro meses.

Perú ha implementado una agresiva política de erradicación en los últimos años, y entre 2013 y 2014 logró destruir una cifra récord de 55.000 hectáreas de cultivos de coca. Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), Perú ya no es el principal productor de coca a nivel mundial, un título que le fue asignado a Colombia en 2013.

Análisis de InSight Crime

El informe de AP refleja cómo, a pesar de que Perú ha conseguido implementar con éxito su programa de erradicación de coca, estas medidas no serán suficientes si las autoridades no ofrecen alternativas a la plantación de coca. Incluso frente a la amenaza de que sus cultivos sean erradicados, los campesinos prefieren seguir cultivando coca si no tienen otra alternativa viable para garantizarse un nivel de vida decente.

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En Colombia se puede ver una dinámica similar. Según estimaciones de la Casa Blanca, la producción de coca en Colombia aumentó cerca del 40 por ciento en 2014. Basándose en información obtenida de varias fuentes primarias, InSight Crime cree que la producción de coca en Colombia continuará con una tasa de crecimiento similar durante 2015.

Así mismo, la decisión tomada en mayo por el gobierno colombiano de detener la fumigación aérea probablemente impactará los niveles de producción de coca en el país. Cerca del 70 por ciento de la coca sembrada en Colombia es controlada por el grupo guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), lo cual implica un problema de seguridad para los erradicadores manuales. Perú—que tiene prohibida la fumigación aérea—abandonó su programa de erradicación el año pasado en la región selvática del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), debido a los riesgos de seguridad presentados por las acciones del grupo guerrillero Sendero Luminoso.