Autoridades inspeccionan la escena en la que se descubrió un cuerpo desmembrado

Una reciente avalancha de violencia en la frontera entre Brasil y Paraguay indica una guerra por el control de los corredores de narcotráfico en la zona, pero sigue sin saberse si las matanzas tienen relación con una guerra de pandillas de mayor alcance que ha agitado a Brasil en los últimos meses.

Luego del asesinato del hermano de un capo preso el 14 de marzo, dos asesinatos más en la frontera Brasil-Paraguay suscitan temor por una escalada de la lucha por el control de un lucrativo territorio para el narcotráfico.

El 22 de marzo, un residente de la población brasileña de Ponta Porã descubrió el cuerpo desmembrado de un paraguayo con antecedentes judiciales tanto en Brasil como en Paraguay, informó Última Hora. Ponta Porã también fue el escenario de la muerte del hermano del capo brasileño Jarvis Pavão, en prisión, según se dice en respuesta al homicidio de capo rival Jorge Rafaat Toumani en 2016.

El 23 de marzo, otro paraguayo sospechoso de tener nexos criminales fue asesinado fuera de su casa en la ciudad de Pedro Juan Caballero, que se encuentra en toda la frontera con Ponta Porã.

El medio de noticias paraguayo ABC Color declaró que fuentes del hampa hablaron de la existencia de una lista de personas que serían víctimas de asesinato en los próximos días y semanas como parte de una batalla entre grupos criminales rivales en la zona.

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El gobernador del estado paraguayo de Amambay, donde se encuentra Pedro Juan Caballero, atribuyó la violencia reciente a las dos principales pandillas de Brasil: el Primer Comando Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV), de los cuales se sabe que mantienen presencia en la región fronteriza.

"Pedro Juan es un apéndice de la violencia entre esos grupos, al igual que otras ciudades de la región", comentó el gobernador Pedro González en comentarios recogidos por EFE.

El exministro paraguayo del interior Rafael Filizzola hizo eco a las declaraciones de González.

"Gran parte de la violencia que tenemos en el lado paraguayo se debe a esa guerra de poder en Brasil", dijo, en referencia a los conflictos entre el PCC y el Comando Vermelho, que han dejado docenas de muertos por todo Brasil desde que los dos rompieran una larga alianza el año pasado.

Análisis de InSight Crime

Pese a las afirmaciones de agentes locales en el sentido de que las pandillas carcelarias brasileñas son las culpables de los recientes asesinatos en la región fronteriza, hay algunas explicaciones alternativas plausibles para esa violencia.

El analista residente en Brasil Lloyd Belton, del grupo de consultoría S-RM, comentó a InSight Crime por correo electrónico que relacionar la reciente violencia en Ponta Porã y Pedro Juan Caballero con el conflicto del PCC y el Comando Vermelho es "un poco exagerado".

"Sin evidencia sustancial disponible, es algo apresurado citar dos homicidios como indicativos de la expansión de la guerra del [Comando Vermelho]-PCC a Paraguay", escribió.

Belton también señaló que hay "una miriada de grupos narcotraficantes" operando en Pedro Juan Caballero y la región fronteriza circundante, que ha tenido por largo tiempo una reputación de actividad criminal y violencia.

"En general, me parece sospechoso que el gobernador de Amambay culpe a grupos del crimen organizado en Brasil por la violencia de su ciudad", añadió Belton. "Parecería que se apresura demasiado a desplazar la responsabilidad y la culpa de los fallos de seguridad local y la corrupción policial a fuerzas externas".

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De hecho, el homicidio del hermano de Jarvis Pavão sugiere un conflicto entre grupos locales que compiten por el control territorial en la estratégica región fronteriza. Pero se sabe que muchos de los grupos narcotraficantes que operan en la zona en cuestión mantienen relaciones con grupos brasileños como el PCC y el Comando Vermelho, para quienes el control de los corredores de droga es una importante fuente de ingresos ilícitos.

El reportero Laurie Blair, quien ha cubierto el negocio de la droga en Paraguay, declaró a InSight Crime que la reciente violencia "parece un ajuste de cuentas entre el PCC y [el Comando Vermelho]", en referencia a que podría reflejar "una guerra por el control de las rutas de marihuana y contrabando".

"El hecho de sean asesinatos estilo ejecución, y que ocurran tanto en Ponta Porã como en [Pedro Juan Caballero], respalda esa interpretación", escribió en un mensaje de correo.

Sin embargo, Blair reconoció que la evidencia disponible al público deja algunas preguntas sobre el grado de la posible coordinación entre las pandillas carcelarias brasileñas y los actores criminales en la frontera paraguaya.

"Puede que estos sean solo capítulos locales enfrentados, aunque quizás por órdenes de instancias más altas. Hasta el momento los nombres de los asesinados no parecen grandes, y los métodos, aunque profesionales, no hacen un gran despliegue de números o poder de fuego", escribió.