Arriba, los Guberek, padre e hijo; y sus familiares

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha incluido a 31 personas y entidades en su "Lista Kingpin" por participar en una red de lavado de dinero con sede en Colombia, con conexiones con Israel y cuentas bancarias en China, lo que ilustra la naturaleza altamente globalizada del crimen financiero latinoamericano.

El colombiano Isaac Pérez Guberek Ravinovicz y su hijo Henry Guberek Grimberg, con nacionalidades colombiana e israelí, fueron incluidos en la lista de Estados Unidos de Traficantes de Narcóticos Especialmente Designados (SDNT, por sus siglas en inglés) -o "Lista de Kingpin o Capos"- por presuntamente dirigir una red con sede en Bogotá, responsable del lavado de cientos de millones de dólares para numerosas organizaciones narcotraficantes. Cuatro de los hombres de la familia -uno de los cuales vive en Israel- y tres socios comerciales colombianos también fueron incluidos en lista negra por colaborar en la operación [Vea el organigrama del Tesoro a continuación].

colombia kingpin chart gubarnek

Según el Tesoro de Estados Unidos, el padre y el hijo utilizaron compañías textileras legítimas por fuera de Colombia, además de varias empresas fantasmas en Panamá y una en Israel, para participar en el lavado de dinero; los narcotraficantes transfirieron fondos desde todo el mundo a la cuentas bancarias de estos negocios. Además de Colombia, la red tenía cuentas bancarias en China, Hong Kong, Israel, España, Estados Unidos, México, Venezuela y las Islas Caimán.

La Fiscalía Federal del Distrito del Sur de la Florida también presentó cargos contra cuatro colombianos relacionados al mismo caso, incluyendo a los dos Gubereks, su secretaria -también en la lista del Tesoro -y un hombre que estuvo vinculado en 2012 a una red ilegal de transporte de dinero que operaba en Panamá-.

Análisis de InSight Crime

El gran número de países en los cuales la red tenía cuentas bancarias, además de las conexiones comerciales internacionales del grupo, resaltan el grado en el cual el crimen financiero se ha convertido en un negocio transnacional. Otros casos colombianos recientes han mostrado tendencias similares. Una operación de las fuerzas de seguridad en 2011 descubrió una red internacional de 22 personas que lavó dinero para la Oficina de Envigado, ubicada en Medellín; y en 2013, las autoridades estadounidenses desmantelaron una red colombiana de lavado de dinero con miembros de Estados Unidos y República Dominicana.

La utilización de Panamá sigue siendo un pilar en este lado del negocio. El país ya había sido sede de otra operación, que lo incluyó en la lista SDNT, la cual tenía vínculos con Colombia y Hong Kong.

La naturaleza global del problema de lavado de dinero fue reconocida recientemente por los países del G8, que acordaron solicitar una mayor transparencia financiera por parte de las empresas, en particular, el tipo de empresas fantasmas supuestamente utilizadas por los Gubereks.