Policías revisan los fusiles incautados

La reciente incautación de 60 sofisticados fusiles de guerra provenientes de Miami en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro ha dejado al descubierto una masiva red de tráfico de armas que podría estar armando a las violentas pandillas de Brasil en su lucha por el control de las favelas y sus recientes intentos de expansión regional.

Luego de una operación que tomó más de un año de planeación, la Policía Civil de Río de Janeiro incautó en la terminal de carga del Aeropuerto Internacional de Galeão 45 fusiles, entre AK-47, 14 AR-10 y un G3, escondidos en dos cargamentos de supuestos calentadores de piscina, informó O Globo

Según Maurício Mendonça, delegado de la Agencia Contra Robos y Hurtos de Cargas de la policía, las incautadas serían "las armas más modernas disponibles en la actualidad a la guerra”. Los fusiles, que pueden ser adquiridos por cerca de US$22.000 en el mercado negro brasileño, son tan sofisticados que la policía anunció que realizará una petición para poder utilizarlos.

Durante la operación fueron capturados cuatro personas, entre ellas el propietario de una de las dos empresas que importaban las armas y alguien cercano a él, cuyas identidades aún no ha sido reveladas; también fueron detenidos João Vitor Silva Rosa, sospechoso de la reventa de las armas en las favelas de Río, y su cómplice, José Carlos dos Santos Lins.

Las autoridades creen que la red podría haber ingresado otros 30 cargamentos con armas al país, es decir otros 1.800 fusiles que, según O Globo, ahora podrían estar en las manos de las pandillas de Río. 

Análisis de InSight Crime

Brasil es el segundo productor de armas en el hemisferio occidental —solo superado por Estados Unidos— y sufre de altos niveles de violencia armada. Sin embargo, tradicionalmente las armas que han sido utilizadas en el país han sido pequeñas, como revólveres y pistolas, en su mayoría de producción nacional.

De hecho, el aumento en la cantidad de armas de largo alcance y fusiles incautados por la policía —más de 250 en lo que va del año— se presenta en medio de los recientes enfrentamientos entre las pandillas más peligrosas del país, luego de que la ruptura de un pacto de vieja data en 2016 desatara la violencia.

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A principios de mayo, a raíz de una serie de enfrentamientos entre pandillas, la policía de Río de Janeiro desplegó en la zona de Ciudade Alta un operativo que resultó en la incautación de 32 rifles de asalto, cuatro pistolas, 12 granadas y la captura de 45 presuntos pandilleros de Comando Vermehelo (CV).

Primer Comando Capital (PCC) fue señalado como el perpetrador de los recientes ataques a cajeros automáticos en Río de Janeiro, los cuales llamaron la atención por el uso de ametralladoras y explosivos. Así mismo, se cree que el PCC sería responsable de un asalto de tipo militar realizado en Ciudad del Este, Paraguay, en abril de este año.

Informes recientes también sugieren que, en medio de sus planes de expansión regional, las pandillas brasileñas podrían estar adquiriendo armas de largo alcance en otros países ubicados sobre rutas de tráfico de armas como Bolivia, lo que podría sugerir un cambio en el tipo de armamento usado por las pandillas en medio de su lucha por el control del comercio de drogas y de otras actividades criminales en la región.