Edificio de las oficinas de Odebrecht

El conglomerado de constructoras brasileño Odebrecht y su filial Braskem acordaron pagar US$3,5 mil millones en multas tras declararse culpables por cargos de soborno, lo cual revela la magnitud de este esquema internacional, así como la creciente participación de Estados Unidos en el juzgamiento de la corrupción internacional.

La investigación, adelantada en conjunto entre autoridades de Brasil, Estados Unidos y Suiza, permitió descubrir un "masivo esquema de sobornos y licitaciones fraudulentas sin precedentes", el cual comenzó en el año 2001 y se institucionalizó al interior de la empresa durante años, según un informe de prensa del Departamento de Justicia de Estados Unidos emitido este 21 de diciembre.

Sung-Hee Suh, Fiscal General Asistente de Estados Unidos, dijo que "Odebrecht y Braskem utilizaron una unidad de negocios de Odebrecht, que se mantenía oculta pero en completa operación —mejor dicho, un “Departamento de sobornos”— que sistemáticamente les pagó cientos de millones de dólares a funcionarios corruptos en países de tres continentes".

La unidad de sobornos creció tanto que hacia 2006 fue bautizada oficialmente "División de Operaciones Estructuradas" y reportaba sus actividades directamente a los altos ejecutivos del conglomerado. Según admitieron los demandados, esta unidad transfirió unos US$788 millones a funcionarios públicos y a partidos políticos en 12 países, a cambio de recibir contratos públicos, legislaciones que los favorecieran y precios preferenciales en los materiales adquiridos, como consta en el documento de acusación al conglomerado Odebrecht.

Tablas Tristan 2 Espaol

Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la división de sobornos "utilizó un sistema de comunicaciones totalmente independiente y alterna, que les permitió a los miembros de la División de Operaciones Estructuradas comunicarse entre sí y con operadores financieros externos, así como con otros conspiradores, para discutir los sobornos mediante correos electrónicos y mensajes instantáneos seguros, utilizando pseudónimos y contraseñas".

No se han levantado cargos de corrupción contra ningún funcionario de Estados Unidos, pero en algunas ocasiones la unidad utilizó cuentas bancarias estadounidenses para transferir los fondos ilegales. La fiscalía utilizó este hecho para establecer la jurisdicción de los tribunales estadounidenses en este caso, que involucra a funcionarios y empresas extranjeras.

Odebrecht reconoció que una multa adecuada sería de US$4,5 mil millones, una cantidad que Bloomberg describió como "la más alta penalidad por corrupción jamás impuesta por las autoridades a nivel mundial". Sin embargo, la empresa argumentó que sólo podía pagar US$2,6 mil millones. La cantidad que la empresa finalmente pagará será definida en una audiencia en el mes abril.

El ochenta por ciento de esta multa se le pagará a Brasil y el 20 por ciento restante se dividirá por partes iguales entre Suiza y Estados Unidos. Por su parte, Braskem ha acordado pagar alrededor de mil millones de dólares, de los cuales el 70 por ciento irá a Brasil, mientras que cada uno de los otros dos países recibirá un 15 por ciento.

Análisis de InSight Crime

Las recientes revelaciones relacionadas con el escándalo de Petrobras indican que la corrupción en Odebrecht no solo fue generalizada, sino que además se institucionalizó como parte de las operaciones de la empresa. Esto demuestra lo arraigada que estaba la práctica del soborno en la empresa, así como lo habitual que es este tipo de corrupción en toda Latinoamérica. Al parecer, Odebrecht consideró que crear una estructura criminal para obtener un trato amistoso de los funcionarios era más eficiente que tratar de competir con otras empresas sin poner en marcha el engranaje de la burocracia, utilizando medios corruptos.

VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre el lavado de dinero

Este caso también pone de relieve la participación cada vez más profunda de Estados Unidos en el enjuiciamiento de casos de corrupción a nivel internacional, así solo tengan un leve nexo con Estados Unidos. Esta dinámica fue ilustrada previamente por el escándalo de corrupción de la FIFA, la investigación a la petrolera estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PdVSA) y las varias investigaciones sobre vínculos entre las élites hondureñas y el crimen organizado.

Gigante de las construcciones de Brasil admite haber establecido un masivo esquema de sobornos