La fiscal general de Guatemala (a la izquierda) anuncia los arrestos

Las autoridades de Guatemala han detenido a 21 personas en redadas contra una red de lavado de dinero vinculada al Cartel de Sinaloa de México; la señal más reciente de que la cultura de la impunidad del país se está erosionando lentamente.

La policía y los fiscales, con el apoyo logístico del ejército, hicieron las detenciones durante una serie de 35 allanamientos en Ciudad de Guatemala, San Marcos, Huehuetenango y Quetzaltenango, informó Prensa Libre.

El grupo está acusado de lavar unos US$ 46 millones, que la Fiscal General Claudia Paz y Paz dijo que los investigadores creen fueron las ganancias del narcotráfico ligadas al Cartel de Sinaloa.

La red operaba utilizando una empresa fachada establecida legalmente como exportadora de frutas y verduras. Predominantemente lavaba dinero mediante el pago a una empresa asociada en México por envíos no existentes de los productos. Los miembros de la compañía luego viajarían a México y retirarían el dinero de las cuentas bancarias donde se había depositado. Otro método utilizado era el pago a proveedores inexistentes para los productos.

La red predominantemente transfería dinero a México, aunque pequeñas cantidades de dinero también fueron enviadas a China y Estados Unidos.

guateml

 

Análisis de InSight Crime

Al igual que en la mayor parte de la región, Guatemala tiene un pobre historial en el combate contra el lavado de dinero. En parte, esto se debe a las restricciones legales sobre las investigaciones. La Intendencia Especial de Valores y la Superintendencia de Bancos sólo están autorizadas para monitorear la actividad sospechosa que ocurre dentro del sistema bancario del país, lo que significa que las transferencias monetarias ilícitas realizadas fuera de la banca privada y pública se mueven bajo el radar.

VEA TAMBIÉN: Cobertura del lavado de dinero

Las investigaciones también se han visto entorpecidas por una cultura de la impunidad que se extiende hasta lo más alto de las instituciones sociales, empresariales y políticas de Guatemala. El ejemplo más claro de esto fue el expresidente Alfonso Portillo, quien fue absuelto de lavado de dinero y otros cargos a pesar de la evidencia condenatoria en 2011. Luego fue extraditado a Estados Unidos.

Sin embargo, ha habido varios indicios de que esta cultura está empezando a cambiar, en gran parte gracias a los esfuerzos incansables de Paz y Paz y su equipo, y las reformas legales, como la Ley contra el Enriquecimiento Ilícito de 2012.

Este caso más reciente es otra señal positiva de que Guatemala se está moviendo en la dirección correcta. Sin embargo, la verdadera prueba no serán los arrestos, sino que también puedan imputar condenas en el caso.