Fuerzas de seguridad con antigüedades peruanas robadas

El organismo de patrimonio cultural de las Naciones Unidas, UNESCO, ha elogiado los esfuerzos de Perú en la lucha contra el comercio ilegal de bienes patrimoniales, un crimen que por su naturaleza es difícil de abordar de manera adecuada.

Magaly Robalino Campos, representante en Perú de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), señaló a la Agencia Andina que el organismo internacional reconoce los esfuerzos de interdicción de Perú “a nivel gubernamental, de la sociedad civil, de gobiernos locales” y agregó que el país tiene una alta conciencia de valor cultural. 

El país cuenta con una amplia legislación y medidas para combatir la práctica, incluyendo la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación de 2014 (pdf), la adopción de los convenios internacionales, como el Convenio de UNIDROIT de 1995 (pdf) y una "lista roja" de bienes, lo que ayuda con la identificación y protección de los mismos.

Perú ha colaborado con la UNESCO y con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), y ha empleado diversas campañas de sensibilización dentro de sus fronteras.

Análisis de InSight Crime

La extensión de este tipo de tráfico en Perú se debe en gran parte a la riqueza de su patrimonio histórico, que cuenta con artefactos de valor incalculable de los períodos precolombino, barroco andino y colonial.

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Los bienes en Latinoamérica son robados o excavados -a menudo por los propios lugareños- de los sitios arqueológicos, iglesias y museos. Pese a los esfuerzos de seguridad como controles en aeropuertos y fronteras, y la cooperación interinstitucional, los bienes constantemente llegan a los mercados extranjeros, en los que los coleccionistas a menudo se hacen los de la vista gorda para conseguir los codiciados bienes.

En otros casos, los bienes son integrados en el comercio legal y adquiridos por compradores involuntarios, por ejemplo en las subastas. En ocasiones, esto ha provocado una fuerte oposición por parte de los países de origen, como el caso en el que Perú, México, Guatemala y Costa Rica denunciaron como robada una polémica colección de arte precolombino. Los bienes en esta colección fueron posteriormente vendidos por cerca de US$ 10 millones menos que su valor estimado.

En las últimas décadas, el comercio de bienes culturales también ha sido utilizado para el lavado de dinero por los traficantes de drogas y de armas, según el Ministerio de Cultura de Perú.

Se ha informado que el comercio internacional ilícito de bienes patrimoniales tiene un valor de US $ 40 mil millones, y el embajador de Perú ante la UNESCO, Manuel Rodríguez Cuadros, ha afirmado que es el crimen transnacional más importante después de las drogas y el tráfico de armas. Sin embargo, la Interpol afirma que es difícil determinar las cifras exactas, y parece poco probable que el comercio tenga un valor superior al de otras actividades criminales, como la minería ilegal.