Luego de una explosión vinculada a extorsión de las FARC

Las autoridades han desmantelado una pandilla, supuestamente contratada por las FARC para plantar artefactos explosivos en las tiendas de Bogotá a cambio de drogas y dinero en efectivo, en un caso que desdibuja aún más las líneas entre los guerrilleros y los grupos puramente criminales.

Siete hombres están acusados de trabajar para una banda delincuencial que fue contratada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para poner explosivos en las tiendas, y así presionar a los propietarios a pagar las cuotas de extorsión exigidas por la guerrilla, informó la Fiscalía General. Los hombres fueron acusados de terrorismo, rebelión, tráfico de drogas y extorsión, entre otros delitos, pero no han aceptado los cargos.

La pandilla, conocida como Los Pitufos, llevó a cabo al menos seis ataques en la capital colombiana y almacenaron explosivos para las FARC. A cambio, los guerrilleros les pagaron en drogas y dinero en efectivo, según los fiscales.

Análisis de InSight Crime

Esta no es la primera vez que las FARC han sido acusadas de contratar a bandas delincuenciales. En particular, se cree que la pandilla de sicarios responsables del atentado con explosivos contra un político de alto rango el año pasado, fue contratada por la guerrilla.

La práctica de la contratación de criminales locales como facción armada urbana desdibuja aún más las líneas entre las FARC como una insurgencia y como una organización criminal. La cuestión se complica aún más por las relaciones de las FARC con grupos puramente criminales. Los vínculos de los guerrilleros con las BACRIM ("bandas criminales") como los Urabeños y los Rastrojos, parecen haber ido más allá del simple suministro de base de coca y en algunas regiones también involucra el intercambio de armas, inteligencia, equipos y entrenamiento militar.

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Como muestra este caso, la razón por la cual ahora hay una mayor yuxtaposición entre los guerrilleros y los criminales son las finanzas. La extorsión es una fuente de ingresos importante para todos los grupos criminales de Colombia –guerrillas, BACRIM y las pandillas callejeras–. Como señaló InSight Crime, las FARC y las BACRIM también comparten otras estrategias muy similares para recaudar fondos, incluyendo el narcotráfico y el control de la minería ilegal. La diferencia es si este dinero se canaliza hacia alguna "causa", o botín de guerra, o si es para su beneficio personal. No obstante, incluso esta distinción ideológica-criminal no siempre es clara.