Estamos renovando nuestro sitio web.
Por ese motivo no publicaremos nuevos artículos
en los próximos días.
Fuerzas de seguridad colombianas en persecución de "Otoniel", cabecilla de los Urabeños

Una de las más poderosas organizaciones criminales podría estar tomando un nuevo territorio en la zona oriental del país, buscando llenar el vacío dejado por la muerte de uno de los mayores capos regionales.

Un general del ejército declaró a El Tiempo que la muerte de Martín Farfán Díaz González, alias "Pijarbey", en septiembre de 2015 ha motivado una "reconfiguración" del panorama criminal en la región de los Llanos Orientales de Colombia, que incluye los departamentos de Meta y Vichada.

Hasta su reciente muerte en una redada policial, Pijarbey dirigió la organización de narcotráfico dominante en la región, conocida como los Libertadores del Vichada. Varias semanas después de la desaparición de Pijarbey, la policía capturó a Darío Andrés León Humanez, alias "Jonathan", cabecilla del rival local más importante de los Libertadores, el Bloque Meta.

Ahora, fuentes de inteligencia militar aseguran que por varios meses ya han detectado la presencia, en el departamento del Meta, de miembros de los Urabeños, también conocidos como "Clan Úsuga". Se cree que Los Urabeños mantienen una alianza con Los Libertadores del Vichada.

Las fuentes consultadas por El Tiempo dijeron que el cabecilla de Los Urabeños, Dairo Antonio Úsuga, alias "Otoniel", dio instrucciones a su lugarteniente en la región, alias "Monar", de consolidar la posición del grupo en la región oriental para aprovechar los potenciales ingresos de la extorsión a la agroindustria local.

Análisis de InSight Crime

Si bien es difícil sacar conclusiones sólidas de esta información preliminar, no sorprendería que Los Urabeños trataran de reforzar su presencia en los Llanos Orientales. Además de los potenciales ingresos por extorsión del sector agrícola, la zona tiene el atractivo adicional de ser un eje para la producción y el trasbordo de cocaína a los vecinos Venezuela y Brasil.

El negocio de la cocaína en los Llanos Orientales de Colombia estaba bajo el dominio de un grupo paramilitar de derecha conocido como Ejército Revolucionario Popular Antiterrorista Colombiano (ERPAC), que se transformó en organización narcotraficante a mediados de la década de 2000. Después de su desmovilización parcial en 2011, el ERPAC se dividió en las dos facciones mencionadas anteriormente: el Bloque Meta y Los Libertadores del Vichada, los cuales se han debilitado grandemente por la reciente pérdida de sus principales jefes.

VEA TAMBIÉN: Noticias y perfil de Los Urabeños

Sin embargo, Los Urabeños enfrentarían varios desafíos en un intento de expandir sus operaciones en los Llanos Orientales de Colombia. Uno de ellos es que la organización ya tiene bastante presión del gobierno colombiano, con su persecución masiva a "Otoniel" y la promesa de mantener la campaña de bombardeos aéreos contra el grupo. Y aparte de sus lazos con Los Libertadores, Los Urabeños tienen poco en la vía de redes establecidas o infraestructura criminal en la región, que se separa de sus tradicionales bastiones costeros junto a la cordillera de los Andes.

Dadas estas condiciones, es posible que una estrategia para reforzar su presencia en los Llanos Orientales fuera demasiado para Los Urabeños. De otro lado, el panorama criminal en la región está claramente en un periodo de transición, que podría facilitar la creación de nuevas alianzas. En el evento de un acuerdo de paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), los Urabeños pueden intentar aliarse con elementos criminalizados del Bloque Oriental de las FARC con el fin consolidar el control del lucrativo negocio de la droga en la región.