'Mi Sangre' durante su extradición a los Estados Unidos

El capo colombiano "Mi Sangre" ha sido extraditado de Argentina a Estados Unidos, cerrando así un capítulo de uno de los períodos más cruciales y turbulentos de la historia del crimen organizado en Colombia.

En una operación secreta en horas de la mañana del 17 de noviembre, el narcotraficante colombiano Henry Jesús López Londoño, alias "Mi Sangre", fue extraditado a Estados Unidos luego de permanecer cuatro años en una cárcel argentina, informó AFP.

Un tribunal federal estadounidense en el sur de la Florida solicitó su extradición para enfrentar cargos de tráfico de cocaína a los Estados Unidos (pdf); además, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha acusado al colombiano de ser un importante miembro de la organización de tráfico de drogas Los Urabeños. (Vea el gráfico del Departamento del Tesoro a continuación)

16 11 17 Colombia US Urabenos

Capos de la droga extranjeros incluidos en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

López fue detenido en la capital argentina, Buenos Aires, en octubre de 2012, y desde entonces ha estado detenido en la prisión de máxima seguridad de Ezeiza. El capo se había opuesto por un largo tiempo a su extradición al país norteamericano, pero ésta fue aprobada por la Corte Suprema de Argentina en septiembre de 2016.

Análisis de InSight Crime

López fue un destacado actor durante los primeros tiempos de Los Urabeños, una organización que surgió luego de la desmovilización de los paramilitares colombianos y que ahora es el grupo criminal más poderoso del país.

El colombiano inició su carrera criminal en la poderosa organización de Medellín, La Oficina de Envigado, bajo el mando del exlíder del grupo, Diego Fernando Murillo, alias "Don Berna". Cuando más tarde regresó a Medellín, López se unió a la organización paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), convirtiéndose en uno de los principales narcotraficantes del grupo.

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Después de la desmovilización de las AUC a mediados de la primera década de este siglo, López y otros comandantes continuaron con sus operaciones criminales. López se alió con el exparamilitar Daniel Rendón Herrera, alias "Don Mario", quien necesitaba dinero del narcotráfico para apoyar a un grupo remanente de exparamilitares que finalmente se convertirían en Los Urabeños.

López se unió a Don Mario alrededor de 2008, y algunos años más tarde llegó a ser clave para la sangrienta expansión de Los Urabeños en Medellín —aún bajo el control de la Oficina de Envigado— a través de sus vínculos con Maximiliano Bonilla Orozco, alias "Valenciano".

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Pero Valenciano huyó luego a Venezuela, donde fue arrestado en 2011. Esto favoreció a López, quien con Los Urabeños tomó el control de las valiosas redes de tráfico de drogas de su exsocio en Medellín y en la costa Caribe. Al año siguiente, los principales rivales de Los Urabeños en Colombia —Los Rastrojos— se desarticularon rápidamente cuando sus líderes fueron derrotados por las autoridades.

Sin embargo, dado que Los Urabeños surgieron como los nuevos barones del crimen colombiano, López huyó a Argentina buscando protección. También hay indicios de que López —al igual que otros después de él— fue parte de la expansión de Los Urabeños en dicho país, que es clave para el tránsito de drogas.

Dado que ha pasado varios años en una prisión extranjera, parece poco probable que López les pueda ofrecer a los investigadores estadounidenses mucha información sobre las actuales actividades criminales en Colombia. Sin embargo, dado su largo historial en el mundo criminal del país suramericano, podría aportar datos sobre casos más antiguos, como los que involucran a los paramilitares y sus aliados en las élites, y podría tratar de usar esto para negociar con los fiscales estadounidenses.