La búsqueda de Otoniel inició en febrero

La policía colombiana dice que el grupo criminal Los Urabeños ha estado distribuyendo tierras entre las comunidades locales con el fin de ganarse su apoyo, lo que sin duda ha ayudado a su líder “Otoniel” a evadir la masiva persecución para capturarlo.

Fuentes policiales le dijeron a El Tiempo que Los Urabeños han construido un sistema de casas de seguridad y una red de inteligencia comunitaria en la región de Urabá, al noroeste del país, mediante la repartición de tierras a familias campesinas.

Según el informe, a las familias les son dadas dos hectáreas de tierra que pueden cultivar. Sin embargo, a cambio, deben reservar una habitación en su casa para el uso del líder de Los Urabeños Dairo Antonio Úsuga David, alias “Otoniel”. Se espera además que las familias les den información sobre el movimiento de las fuerzas de seguridad.

Según fuentes de El Tiempo, esta medida les ha permitido a Los Urabeños crear corredores de movimiento estratégicos que le han posibilitado a Otoniel evadir a los miles de policías y soldados que han estado tras él desde que comenzó la Operación Agamenón en febrero de 2015.

Aunque a las familias se les permite habitar en las tierras y trabajar en ellas, son controladas por Los Urabeños, quienes pueden decidir trasladarlas en cualquier momento, indica el informe. Además, las fuentes señalan que a menudo las tierras les son robadas a sus dueños originales, quienes son desplazados con el fin de ubicar a las familias consideradas leales a Los Urabeños.

El desplazamiento y el robo de tierras son facilitados por una red de notarios corruptos y otros funcionarios, según un documento de inteligencia obtenido por El Tiempo.

Análisis de InSight Crime

Fieles a sus raíces en el movimiento paramilitar contrainsurgente en Colombia, que estuvo involucrado en desplazamientos masivos y en el robo de miles de hectáreas de tierra, Los Urabeños suelen matar o desplazar a los habitantes con el fin de ganar o mantener el control de las tierras, especialmente en Urabá, su tradicional base de operaciones.

Si en efecto Los Urabeños están repoblando zonas con  colaboradores simpatizantes, ello explica cómo Otoniel ha logrado evadir durante casi un año la mayor persecución que se haya dado en Colombia desde los tiempos de Pablo Escobar.

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El reciente trabajo de campo de InSight Crime en Urabá sugiere otra posible razón por la que Otoniel y sus principales hombres han podido seguir esquivando las fuerzas de seguridad. Varias fuentes confirmaron una importante reunión entre el principal líder de Los Urabeños y el jefe del Frente 58 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Joverman Sánchez Arroyave, alias “Manteco”. Si bien el principal motivo de la reunión fue llegar a un acuerdo sobre tráfico de drogas, tal alianza bien podría incluir garantizarles a los Urabeños un paso seguro por territorios de las FARC, lo que les ayudaría en gran medida en sus esfuerzos por eludir las fuerzas de seguridad.