Cocaína incautada en una operación en octubre

Las últimas detenciones de oficiales de alto rango de la policía apuntan a un patrón preocupante de corrupción oficial que podría estar alimentando la condición de Ecuador como un país de tránsito de drogas.

El caso más reciente es la detención de cuatro policías, incluyendo un comandante y un coronel quien anteriormente se había desempeñado como jefe de la Interpol en Ecuador. La policía presuntamente facilitó las operaciones de un grupo criminal que empacó drogas en contenedores que iban a ser exportados. El Ministerio del Interior informó que el caso había dado lugar a otras seis detenciones, la incautación de 10 paquetes de cocaína en Quito y la incautación de otros 35 kilos en un aeropuerto local.

En el mes anterior, siete policías fueron detenidos en otras dos operaciones. El 26 de septiembre, dos policías ecuatorianos fueron detenidos por presuntos vínculos con una organización, mientras que fueron incautados otros 250 kilos de cocaína con destino a Europa. Y a mediados de septiembre, cinco policías fueron detenidos por facilitar el paso de cocaína a través del aeropuerto internacional de Quito, al parecer cobrando hasta US$4.000 por cada kilo enviado de manera segura, según la policía nacional.

Hasta ahora hay un total de seis casos que involucran a funcionarios policiales detenidos por tráfico de drogas desde 2011, informó El Comercio. En medio de las preocupaciones sobre la actividad policial ilícita, 557 policías fueron purgados de la fuerza entre junio 2013 y septiembre de 2014 por delitos como el tráfico de drogas, según El Comercio.

Análisis de InSight Crime

Es preocupante para Ecuador el hecho de que los casos mencionados involucren a una serie de oficiales de alto rango de la policía. Este hecho también sugiere que los arrestos podrían ser sólo la punta del iceberg -una tesis peligrosa para un país que ya es vulnerable a la influencia del narcotráfico.

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El papel del país como un punto de transbordo de drogas parece estar creciendo. Las incautaciones de cocaína aumentaron de 14,8 toneladas en 2010 -dos años después de que el presidente Rafael Correa decidiera cerrar una base aérea estadounidense en Manta, utilizada para combatir el tráfico de drogas- a 42,5 toneladas en 2013. También hay señales de que el mercado nacional de drogas se está expandiendo. Además, existe evidencia de que los narcotraficantes no sólo están moviendo producto, sino que también están utilizando al país como un centro logístico, especialmente las redes criminales colombianas, que ya se han trasladado al país para controlar rutas de la droga e incluso el microtráfico.

Como se ha visto en otros países como Bolivia, una fuerza de policía fácilmente corruptible es uno de los principales atractivos para las redes criminales que buscan expandir sus operaciones o escapar de la atención de las fuerzas de seguridad en casa. La complicidad de la policía, como en los casos recientes, sólo alentarán más al crimen organizado para establecerse en Ecuador.