Obispo Romulo Emiliani, negociador de la tregua entre pandillas

Las pandillas MS13 y Barrio 18 en Honduras pueden estar organizándose para declarar su propia versión de la tregua entre pandillas de El Salvador, aunque admiten que es poco probable que tenga el mismo impacto en la reducción de la tasa de homicidios del país.

Según Rómulo Emiliani, Obispo de San Pedro Sula, el 28 de mayo los líderes de las pandillas harán una declaración de paz y van a anunciar su intención de buscar la "reconciliación" con el gobierno de Honduras y la sociedad.

No obstante, Emiliani añadió que los líderes de las pandillas ya han advertido que una tregua no conduciría necesariamente a la misma reducción en la tasa de homicidios que se vio en El Salvador - donde la tregua ha llevado a una reducción del 45 por ciento en los homicidios -. "Ellos dicen que en Honduras hay muchas muertes que no son provocadas por ellos", dijo.

En una entrevista con el Canal 3, un líder encarcelado de Barrio 18 confirmó que las pandillas están dispuestas a negociar y llamó al Presidente Porfirio Lobo a nombrar una comisión para facilitar las conversaciones.

El embajador para asuntos de seguridad de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Adam Blackwell, dijo que el diálogo con las pandillas ha estado sucediendo desde hace ocho meses y comenzó después de que él y Emiliani visitaran a líderes pandilleros en prisión, informó AP.

Análisis de InSight Crime

Aunque la tregua entre pandillas de El Salvador ha sido controvertida, y persisten las dudas sobre su sostenibilidad y si realmente ha sido tan exitosa como se afirma, no puede haber ninguna duda de que ha llevado a una dramática reducción en la tasa de homicidios.

Honduras tiene la tasa de homicidios más alta del mundo y debe ser bienvenido cualquier intento por replicar ese éxito y recuperar el control sobre la espiral de violencia de los últimos años.

Sin embargo, incluso si las negociaciones tienen éxito, no es probable que una tregua logre los mismos resultados observados en El Salvador. Las pandillas callejeras - conocidas como "maras" - son menos centralizadas en Honduras y será mucho más difícil para los líderes hacer valer su control sobre las facciones locales.

También es posible, como señala Emiliani, que las maras hondureñas no sean responsables de un alto porcentaje de los homicidios como sí lo son sus contrapartes salvadoreñas, ya que mientras las pandillas sin duda juegan un papel importante como motores de la violencia, están lejos de ser los únicos actores criminales en Honduras.

También debe tenerse en cuenta el rol de las fuerzas de seguridad. Facciones corruptas de la policía y el ejército a veces se encuentran detrás de parte de la violencia criminal, y la policía ha sido acusada de dirigir escuadrones de la muerte que tienen como objetivos a los pandilleros, lo que hará que sea difícil construir confianza y mantener la paz, tanto para las pandillas como para la policía.