El presidente de Guyana, Donald Ramotar

Las autoridades de Guyana han hecho un llamado a los organismos internacionales del orden público para que los ayuden con investigaciones que surgen a raíz de una operación internacional de drogas; un movimiento que demuestra la limitada capacidad del país para combatir el creciente problema del crimen organizado.

Según Caribbean360, un caso que implica a una empresa guyanesa de envío en el tráfico de cocaína, ha provocado que el presidente de Guyana, Donald Ramotar, busque ayuda extranjera para identificar el alcance que tuvo la participación local en la red.

El informe se produce menos de una semana después de que se supiera la noticia de una red de narcotráfico de miles de millones de dólares, que involucraba a facciones de mafias italianas e italo-americanas, que trabajaban con criminales mexicanos ubicados en Guyana, para traficar drogas a Norteamérica a través de Europa. Se encontró que The New Sococo Enterprise estaba implicada en el caso, menos de dos años después de que se descubrieran US$7 millones en cocaína líquida al interior de un cargamento enviado por la empresa a Malasia.

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Pese a que dos empleados de Sococo fueron acusados ​​a raíz del caso de 2012, el director general, Manjula Brijmohan, dijo a Starbroek News que las inspecciones completas que realizó la policía local a sus instalaciones no habían arrojado ninguna evidencia, y que se estaban llevando a cabo una serie de controles, antes de que cualquier carga fuera despachada.

Análisis de InSight Crime

La ubicación geográfica e inestabilidad financiera de Guyana hacen que sea una base de operaciones ideal para el crimen organizado. Situada en el noreste de Suramérica, se encuentra ubicada en el Océano Atlántico sobre rutas de tránsito claves hacia países de África Occidental, y además ofrece una de las rutas más cortas hacia Europa. En los últimos años, la actividad del narcotráfico en el país se ha vuelto notable -el Departamento de Estado de Estados Unidos informó que US$42 millones de cocaína habían sido incautados en el país en 2011.

Como sugieren los llamados de asistencia internacional del presente caso, el país no está preparado para enfrentar solo al creciente desafío que representa el crimen organizado.

Según el Informe sobre la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos del Departamento de Estado de Estados Unidos de 2013, el país no cuenta con los recursos suficientes para mantener efectivamente la seguridad, lo que resulta en una falta de control sobre los puertos y las porosas fronteras terrestres. Si bien el informe destaca una serie de esfuerzos por parte de las autoridades guyanesas para hacer frente al narcotráfico, también señala la falta de arrestos, y los informes anteriores han destacado la falta de voluntad política para enfrentar el reto.

Pese a que la negación de culpabilidad de Brijmohan podría parecer una respuesta obvia a las acusaciones, el uso recurrente del llamado "gancho ciego" -donde los contenedores son alterados en el mar o mientras esperan ser exportados- en puertos de otros lugares de la región, hace factible que la operación haya sido obra de funcionarios portuarios corruptos o de otros elementos ajenos a la empresa.