Policía Federal de Brasil

La policía brasileña ha desarticulado una red de narcotráfico que transportaba cocaína desde Bolivia hacia Brasil, alterando la oferta en una de las principales rutas de narcotráfico de la región; que a menudo es controlada por grupos criminales de las prisiones brasileñas.

Cerca de 200 agentes de la Policía Federal fueron desplegados para ejecutar 52 órdenes de captura, con lo que concluyó un año de investigaciones, informó EFE. Según los últimos informes, 38 de los buscados han sido detenidos.

Los presuntos narcotraficantes estaban basados en las ciudades de Pontes y Lacerda, en Mato Grosso, un estado central brasileño que limita con Bolivia. Desde ahí, la banda trasladaba la droga a los estados amazónicos de Pará, Tocantins y Maranhao, según la policía.

En el transcurso de la investigación, la policía realizó 10 ataques, por un total de aproximadamente 560 kilos de cocaína y arrestó a 13 personas que trabajan como mulas.

Análisis de InSight Crime

La mayoría de la cocaína boliviana se trafica fuera del país a través de Brasil o Argentina, donde se vende en el considerable mercado interno de esos países o se transporta hasta Europa.

Las rutas del tráfico a Brasil están a menudo controladas por los grupos criminales brasileños como el Primer Comando Capital (PCC), el cual se cree que mantiene una presencia significativa en Bolivia.

No obstante, la reciente investigación de campo de InSight Crime en Perú descubrió evidencia de que los grupos criminales bolivianos pueden estar más involucrados en el narcotráfico internacional de lo que se cree comúnmente, ya que organizaciones bolivianas mueven la base de coca peruana hacia Bolivia, donde se cristaliza en cocaína en polvo y se vende a narcotraficantes brasileños. Según estimaciones del gobierno brasileño, el 38 por ciento de la cocaína que circula en el país proviene de Perú.