Agentes de policía en Nicaragua

Un periódico en Honduras investigó por qué Nicaragua tiene una tasa de homicidios mucho menor y atribuyó al relativo profesionalismo y eficiencia de su fuerza policial en el mantenimiento de la paz. Pero la respuesta no es tan sencilla.

El Heraldo viajó hace poco a Nicaragua para averiguar porqué la tasa de homicidios allí es apenas de 8 por 100.000 habitantes, mientras que Honduras solo recientemente se liberó de su cuestionable título como capital mundial del homicidio. Pese al descenso en los homicidios en los últimos años, con 57 por 100.000 habitantes, Honduras sigue siendo uno de los países más violentos de Latinoamérica.

El diario atribuye los bajos índices de violencia en Nicaragua a la depuración y modernización de su fuerza policial, la cual se inició en la década de 1990 y se mantuvo hasta 2007. Luego del prolongado proceso de reforma, Nicaragua implementó una política que hacía énfasis en la vigilancia comunitaria y la prevención de la violencia.

"Se estima que la tasa [de homicidios] es de apenas 8 por 100.000", puede leerse en un video que acompaña el artículo. "Esto se produce gracias al modelo ‘preventivo, proactivo y comunitario’ de la policía",

Cerca del 79 por ciento de la población aprueba la fuerza policial, de acuerdo con estadísticas oficiales citadas por El Heraldo, y menos de 5 por ciento de los nicaragüenses consideran que la delincuencia es el mayor problema en el país. En contraste, el 48 por ciento de los hondureños encuestados en diciembre de 2015 dijeron no tener ninguna confianza en absoluto en la policía. (pdf)

El Heraldo afirma que Honduras debería "seguir estos pasos" para mejorar su situación de seguridad. Señaló que este proceso ya está dándose, con la creación de una nueva comisión para sacar de la fuerza de policía civil a los agentes corruptos. La comisión de reforma a la policía recientemente presentó ante la Fiscalía General de Honduras casos contra 455 agentes acusados de participar en actividades ilícitas.

Análisis de InSight Crime

La reforma policial es sin duda un elemento clave del éxito en seguridad de Nicaragua en relación con sus vecinos, como Honduras. Y capitalizar los logros de la comisión de reforma a la policía en Honduras será vital si las autoridades buscan depurar una fuerza que por largo tiempo ha sido acosada por la corrupción.

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Pero el estrecho enfoque de El Heraldo en la reforma policial resta valor al rol de los actores criminales en las tasas de homicidios. Los pactos criminales en El Salvador y Colombia han demostrado que los acuerdos entre actores del hampa claves pueden tener un gran impacto, incluso mayor, en la inseguridad que cualquier estrategia gubernamental.

En otras palabras, una vigilancia policial efectiva es solo una cara de la historia. Las violentas pandillas callejeras y organizaciones narcotraficantes que se extienden por todo Honduras están en gran parte ausentes en Nicaragua. Para entender el contraste entre los avatares en materia de seguridad que viven Honduras y Nicaragua, debe considerarse la disparidad criminal junto a la disparidad en calidad entre las fuerzas de policía de ambos países.

Vanda Felbab-Brown, miembro sénior de Brookings Institution, señaló en septiembre de 2015 la dificultad de separar el impacto respectivo que tienen la vigilancia policial y el crimen organizado en los índices de violencia.

"¿Está la violencia en Costa Rica alcanzando niveles 'pandémicos'?"

"InSight Crime plantea vieja cuestión: Se debe la ausencia de violencia en Costa Rica y Nicaragua a las buenas labores policiales o a que las rutas de droga no pasan por ahí."