Víctor Ramón Navarro Serrano, alias "Megateo"

 Varios capos latinoamericanos de la droga han sido dados de baja, solo para reaparecer vivos más tarde, un fenómeno que impulsan tanto las autoridades, como los mismos criminales.

En agosto de 2015, la Fiscalía General de la República de México informó que la policía había abatido a José Márquez Balderas, alias "El Chichi", jefe de operaciones del grupo criminal Los Zetas en la ciudad costera de Veracruz. Pero seis meses después el narco presuntamente muerto fue capturado en una operación de la policía federal.

No era la primera vez que se anunciaba la muerte de un narcotraficante mexicano solo para reaparecer meses o años después, como señala un reciente informe de BBC. Casos similares han ocurrido con otros varios capos; uno de los casos más famosos es el de Nazario Moreno González, alias "El Chayo".

Uno de los fundadores del grupo narcotraficante mexicano Familia Michoacana y posteriormente líder de los Caballeros Templarios, El Chayo se reportó falsamente muerto por las fuerzas de seguridad en 2010. En realidad, El Chayo seguía operando en México y su leyenda como “narcosanto” creció hasta que funcionarios del gobierno confirmaron su muerte en un tiroteo en 2014.

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En algunos casos, funcionarios mexicanos han defendido que los falsos informes de decesos eran una estrategia para que los narcotraficantes bajaran la guardia y así poder capturarlos, informó la BBC. Las autoridades también se encuentran muy presionadas para generar resultados, dijo a la BBC un investigador del Instituto Nacional de Criminología de México, lo que podía llevar a que algunos funcionarios anunciaran muertes antes de que fueran confirmadas.

Análisis de InSight Crime

Tanto criminales como autoridades tienen razones para querer anunciar la muerte de un narcotraficante de alto perfil.

Para las autoridades, eso les da un grado de credibilidad y fortalece su reputación como capaces de localizar y dar de baja a poderosos capos de la droga. Y como declararon algunos funcionarios mexicanos a la BBC, un falso anuncio de la muerte de un narcotraficante puede ayudar a las fuerzas de seguridad a perseguir a los criminales con más facilidad. 

Un falso informe de muerte también puede servir a los intereses de un narcotraficante. Si las autoridades consideran muerto a un narcotraficante, es seguro que no gastarán grandes recursos y efectivos en la persecución de esa persona.

Además, la aparente invencibilidad ayuda a crear la mística de las figuras del crimen poderosas. El ejemplo mejor conocido es el de El Chayo, pero no es el único.

En agosto de 2015 comenzaron a circular rumores de que el narcoguerrillero colombiano Víctor Ramón Navarro Serrano, alias "Megateo", había sido abatido por las fuerzas de seguridad, pero las autoridades confirmaron su muerte luego de una operación separada de la policía dos meses después. Megateo cultivó una imagen de "Robin Hood" moderno y gozaba de respaldo popular en las zonas donde operaba, y después de su muerte se dice que los residentes construyeron un altar en su honor.