Pandilleros de Barrio 18 en la cárcel para hombres de Izalco

Reclusos en El Salvador presuntamente están realizando operaciones extorsivas mediante teléfonos inteligentes a pesar de las nuevas medidas implementadas para reprimir esta actividad criminal, lo que demuestra cómo los criminales siguen hallando nuevas formas de eludir las regulaciones gubernamentales en las prisiones.

El director general de centros penales de El Salvador, Rodil Hernández, declaró en entrevista a una estación local de radio que los presos están coordinando operativos criminales usando el servicio de mensajería de WhatsApp. La nueva táctica es una respuesta a las “medidas extraordinarias” del gobierno implementadas recientemente en seis de los centros penitenciarios del país. Estas medidas buscan reducir las extorsiones que se conciertan desde dentro de las cárceles, en parte interviniendo las señales de celulares en esos centros.

Hernández no dio detalles de cómo accedían los reclusos a las redes de Wi-Fi desde dentro de las cárceles, pero explicó que en el pasado familiares de los reclusos se han mudado cerca de estos centros para proveerles señales de internet, revela El Diario de Hoy. Las autoridades han allanado esas viviendas desde que se establecieron las medidas extraordinarias, pero los reclusos siguen teniendo acceso a internet.

Hernández añadió que los internos pueden estar usando a sus abogados para retransmitir mensajes a sus socios criminales en la calle.

Análisis de InSight Crime

La declaración del director de centros penales de El Salvador revela cómo los presos siguen hallando formas de frustrar los repetidos intentos del gobierno por frenar las operaciones criminales desde dentro de las prisiones.

En diciembre del último año, el gobierno intentó limitar los flujos ilícitos de dinero en efectivo en las cárceles con un sistema de débito “cero efectivo”, pero en enero, las autoridades habían confiscado alrededor de US$11.000 en efectivo, además de 300 teléfonos celulares y 700 tarjetas SIM. Tentativas anteriores de bloquear las señales de celular en las cárceles también han demostrado ser difíciles de implementar.

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No son solo los internos quienes subvierten activamente los intentos del gobierno de reducir el crimen en las cárceles. En mayo, se arrestó a varios agentes de policía por entrar de contrabando teléfonos celulares y otros materiales ilícitos para pandilleros retenidos de la mara Barrio 18. No sorprendería que algo similar estuviera ocurriendo ahora, considerando que los reclusos necesitan dispositivos electrónicos para usar WhatsApp.

En el centro del problema están las poderosas pandillas callejeras del país, incluyendo a las dos más importantes, la MS13 y Barrio 18. Según un nuevo informe, las pandillas son responsables del 76 por ciento de todas las extorsiones en El Salvador, y se cree que muchas de esas operaciones se originan desde el interior de centros carcelarios.