José Adán Salazar Umaña

El presunto fundador del Cartel de Texis “Chepe Diablo” casi ha terminado de pagar su deuda por evasión de impuestos al gobierno, y todavía no hay señales de que el gobierno de El Salvador planee levantar cargos por drogas en contra del desingado capo por Estados Unidos.

José Adán Salazar Umaña, alias “Chepe Diablo”, ha pagado más de US$1 millón en impuestos personales y en impuestos no pagados de su cadena de hoteles, deuda que se remonta hasta 2010 y 2011, informó La Prensa Gráfica.

En junio, los abogados de Salazar idearon un plan en el cual la deuda se pagaría en seis cuotas al Ministerio de Hacienda de El Salvador. Aunque inicialmente el plan iba a funcionar hasta noviembre, sus abogados dijeron que esta semana se realizará el pago final.

Salazar fue acusado de evasión de impuestos en abril, junto con otros dos presuntos socios del Cartel de Texis. Salazar inmediatamente cuestionó la validez de los cargos, antes de acceder a pagar toda la deuda, siempre y cuando se probara a través de una audiencia que él debía ese dinero.

Análisis de InSight Crime

El caso contra Salazar se produce en medio de señales de que las autoridades se estaban acercando al intocable Cartel de Texis, incluyendo el arresto en 2013 de un fundador, bajo cargos de robo de autos, y la detención de otros 16 presuntos miembros de la organización. Un mes después de que Salazar fuera acusado de evasión de impuestos, el Departamento de Tesoro de Estados Unidos lo agregó a su lista de capos (Kingpin List).

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Aunque la designación de Estados Unidos parecía buscar aumentar la presión sobre las autoridades salvadoreñas para ir tras criminales de primer nivel de la organización, al parecer no funcionó.

A principios de este mes, el Fiscal General de El Salvador Luis Martínez dijo que las autoridades carecen de evidencia para acusar a los líderes de alto rango del Cartel de Texis por tráfico de drogas. Una fuente periodística dijo a InSight Crime que Martínez planeaba investigar a Salazar por lavado de dinero, mas no por tráfico de drogas.

La fuente afirmó que el caso estaba “lleno de contradicciones”, tanto por la diferencia en la información presentada por Estados Unidos y por las autoridades salvadoreñas, como por las afirmaciones previas hechas por el mismo gobierno de El Salvador.

Salazar tiene estrechos vínculos con la élite política y económica de El Salvador, cosa que podría disuadir a las autoridades de tomar acciones más a severas contra él. Sin embargo, también es plausible que Estados Unidos haya mantenido las evidencias en contra del presunto capo fuera de las manos salvadoreñas, con la esperanza de crear un caso de extradición contra Salazar.