William Brownfield

Durante una audiencia del Congreso de Estados Unidos sobre la inseguridad en Centroamérica, un alto funcionario estadounidense de lucha contra las drogas sugirió que la polémica tregua entre pandillas podría ser la culpable de la alarmante tasa de homicidios en El Salvador, que actualmente es la más alta en el hemisferio Occidental.

En audiencia del 11 de febrero ante el Subcomité para las Operaciones Extranjeras y Asuntos Relacionados, de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, William Brownfield, jefe de la Oficina contra Narcóticos y de Aplicación de la Ley del Departamento de Estado (INL por sus iniciales en inglés), dijo que una de las razones para el aumento de los homicidios en El Salvador está relacionada con la ruptura de la tregua de las pandillas del país, informó La Prensa Gráfica, que estuvo presente en la audiencia.

Aunque Brownfield dijo que la tregua, que se inició en marzo de 2012, "permitió una reducción temporal [de los homicidios] y produjo resultados temporales", añadió que "ella ya no existe, y es posible suponer que las pandillas la usaron para rearmarse y reorganizarse" (Lea la intervención de Brownfield aquí - pdf). La tregua se rompió a mediados de 2014, en medio de altos niveles de violencia y un creciente número de enfrentamientos entre las pandillas y las fuerzas de seguridad.

Estos comentarios surgieron como respuesta a preguntas de los miembros del Comité acerca de por qué la violencia y la inseguridad en los países del Triángulo Norte de Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras) llegaron a tan altos niveles.

El Congreso aprobó recientemente US$750 millones en ayuda para que la región luche contra la corrupción, el crimen organizado y las pandillas, además de mejorar la seguridad fronteriza. Los miembros del Comité querían saber cómo se había invertido este dinero.

Según otro informe de La Prensa Gráfica, Howard Cotto, director la Policía Nacional Civil de El Salvador (PNC), permaneció neutral durante la respuesta a los comentarios de Brownfield acerca de que la fallida tregua es una posible causa del aumento de la violencia. "Esas son conclusiones a las que ellos llegan", dijo Cotto.

El ministro de Seguridad de El Salvador, Mauricio Ramírez Landaverde, se negó a responder a preguntas sobre el testimonio de Brownfield, informó La Prensa Gráfica.

Análisis de InSight Crime

La tregua entre las pandillas MS13 y Barrio 18 en El Salvador ha sido objeto de fuertes debates, especulaciones y controversias desde que se inició en 2012.

Sin embargo, los funcionarios estadounidenses siempre se han abstenido de ofrecer conclusiones definitivas acerca de la tregua, y los comentarios de Brownfield son tal vez los más abiertos que haya proferido un oficial estadounidense públicamente. Estados Unidos no estuvo particularmente a favor de la tregua mientras estuvo vigente, y previamente Brownfield había pedido leyes duras contra las pandillas centroamericanas.

VEA TAMBIÉN: Cobertura de la tregua entre pandillas en El Salvador

Con respecto a los efectos de la tregua, sin embargo, Brownfield tiene razón en ciertos aspectos. La tregua permitió una reducción temporal de la violencia. También  les permitió a las pandillas mejorar sus capacidades organizativas, al requerir que los líderes ejercieran un mayor control sobre diversas “clicas”. Y su ruptura condujo a una ola de violencia que ha hecho de El Salvador el país más violento del planeta.

No queda claro si Brownfield considera que la tregua haya sido un fracaso, o si piensa que hubiera sido preferible que nunca hubiera existido. Tal perspectiva presupondría dos cosas: una es que MS13 y Barrio 18 no hubieran seguido avanzando si no se hubiera dado la tregua. Y la otra es que la violencia no habría alcanzado sus niveles actuales, lo cual es difícil, si no imposible, de demostrar.