José Natividad Luna Pereira, alias “Chepe Luna” fue uno de los líderes más poderosos del grupo de transportistas Los Perrones. Antes de ser asesinado en Honduras en junio de 2014, Luna ayudó a Los Perrones a convertirse en una de las organizaciones criminales más importantes de El Salvador y Centroamérica y construyó un imperio empresarial tanto en la legalidad como en el hampa. 

Historia

Chepe Luna, quien portó nacionalidad salvadoreña y hondureña, fue socio fundador de Los Perrones, la primera banda de transportistas de El Salvador, la cual nació y creció bajo el amparo de la corrupción de las autoridades, entre ellas la Policía Nacional Civil (PNC) y algunos partidos políticos. Además de sus actividades criminales, Luna fue dueño de Transportes Ulúa, una exitosa compañía de transporte con cede en Tegucigalpa, Honduras.

Como la mayoría de sus compatriotas salvadoreños que lideran a Los Perrones, Luna comenzó su accionar delictivo por medio del contrabando de bienes legales atravesando la frontera con Honduras. A Luna se le conoció por transportar lácteos, lo que en un principio le dio a Los Perrones el nombre del “Cartel de los Quesos”.

La habilidades logísticas adquiridas con el transporte de quesos se convirtieron en una ventaja cuando Luna y sus compañeros decidieron diversificarse y mudarse al tráfico de un bien mucho más lucrativo: la cocaína. Los Perrones tienen vínculos con traficantes de Suramérica, quienes transportan la cocaína desde la costa pacífica colombiana y ecuatoriana por medio de lanchas rápidas o semisumergibles. De ahí, la droga se descarga en navíos salvadoreños con los que se transporta a tierra y posteriormente es llevada al norte hacia Guatemala, usando las redes clandestinas de los Perrones.

Chepe Luna no tardó en consolidarse como el contrabandista más poderoso del oriente de El Salvador gracias al control territorial que logró ejercer en puntos estratégicos y los vínculos que estableció con algunos funcionarios de la Policía, la Fiscalía y del sistema judicial.

Luna estuvo huyendo por mucho tiempo de las fuerzas policiales tanto nacionales como internacionales, desde la Angencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA por sus iniciales en inglés) e Interpol, hasta la PNC de El Salvador.

En 2004, una corte del distrito sur de Estados Unidos emitió una orden de captura para Luna por narcotráfico y lavado de activos. En 2002 fue capturado en El Salvador, en un momento en el que Estados Unidos lo catalogaba como el traficante de personas más poderoso del país centroamericano. No obstante, las autoridades salvadoreñas no lo acusaron por este delito y posteriormente fue dejado en libertad.

En agosto del 2012 fue arrestado de nuevo, esta vez en Honduras, desde donde se creía que dirigía a Los Perrones. Sin embargo, fue dejado en libertad un día después de su arresto, pues su orden de captura en este país supuestamente había caducado.

Al final no fueron las fuerzas del Estado las que pusieron fin a la carrera criminal de Luna, quien fue asesinado frente de su empresa de transportes en Tegucigalpa por un grupo de al menos ocho hombres armados. Tras la redada, la Policía logró capturar a cuatro de los hombres y abatir a otros dos. Si bien el asesinato aún no ha sido atribuido a ningún grupo, la familia de Luna asegura que los hombre estaban relacionados con las pandillas que operan en el país centroamericano.

Una fuente de El Salvador dijo a InSight Crime que el asesinato de Luna pudo haber sido el resultado de la competencia relacionada con su negocio legítimo de transporte, más que el resultado de su papel en el hampa. Según la fuente, él pudo haber sido asesinado por rivales de negocios en un intento por obtener el control de las rutas de transporte y el territorio.

Actividades criminales

A Chepe Luna se le acusó de narcotráfico, tráfico de personas y lavado de dinero. El grupo que lideró también ha sido relacionado con otras actividades criminales que incluyen secuestro, extorsión y redes de prostitución en varios países de Centroamérica.

Geografía

Los Perrones tienen presencia a lo largo de una amplia porción del pequeño territorio salvadoreño y están divididos en dos facciones. Los Orientales operan desde ciudades como San Miguel, Usulután y La Unión; mientras que los Occidentales se concentran alrededor de la ciudad de Santa Ana, pero las actividades del grupo se extienden desde Panamá hasta Guatemala.

El grupo es experto en mover mercancías a través de El Salvador y a lo largo de la frontera con Honduras y Guatemala, para que posteriormente sean transportadas a México o a Estados Unidos. Debido a las condiciones de subdesarrollo en las que se encuentra la infraestructura aérea de los limitados territorios por los que transitan, el transporte de drogas se realiza en camiones por las carreteras centroamericanas.

Aliados y enemigos

16 03 29 honduras lobo luna croppedLos Perrones transportan drogas y otros bienes para grupos criminales mexicanos y colombianos. Se cree que, incluso ahora, mantienen vínculos con el Cartel de Sinaloa de México.

Si bien se han conocido informes sobre una presunta rivalidad entre Los Perrones y las pandillas callejeras de Barrio 18 y Mara Salvatrucha, por la lucha por el control de las rutas de tráfico, otros informes sugieren que esta relación podría ser complementaria, ya que estas pandillas controlan territorios en ciudades como San Salvador, y Los Perrones tradicionalmente se han establecido en ciudades ubicadas en la periferia. Los Perrones, además, suelen contratar facciones de las maras como apoyo armado.

El grupo ha sido especialmente relacionado con oficiales en la zona oriental de El Salvador, donde el Partido de Conciliación Nacional y la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) son prominentes.

Durante su carrera criminal y empresarial, Luna consiguió desarrollar vínculos con varios de los miembros de la élite de los países donde operaba. Tras su muerte, su hijo publicó una foto del criminal con el expresidente de Honduras Porfirio Lobo, en el tiempo en que éste se encontraba en funciones.

Perspectivas

Si bien Luna fue asesinado y gran parte de los líderes originales de Los Perrones como Daniel Quezada, Reynerio Flores, Juan Colorado han sido capturados, Los Perrones se han reagrupado y han logrado descentralizar su poder y actualmente se mantienen como una de las mayores fuerzas en el hampa de El Salvador y Centroamérica.