Néstor Gregorio Vera Fernández, alias ‘Iván Mordisco’

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Néstor Gregorio Vera Fernández, alias “Iván Mordisco”, es actualmente uno de los principales actores criminales del sur de Colombia. Hasta 2016 se desempeñó como comandante del Frente Primero “Armando Ríos” de las FARC, pero en junio de ese año se convirtió en el primer comandante disidente del proceso de paz entre esta guerrilla y el Estado colombiano. Actualmente su poderío reside en comandar la disidencia del Frente 1 que tiene presencia en Guaviare, Vaupés y Vichada, y cuenta con aproximadamente 400 integrantes.

Historia

El accionar criminal de alias Iván Mordisco comenzó hace 20 años, cuando se unió a la guerrilla de las FARC-EP. Su inicio fue como guerrillero raso, pero se especializó rápidamente como francotirador y explosivista dentro del Frente “Armando Ríos”, en San José del Guaviare.

El auge de Iván Mordisco comenzó en 2008, cuando se desempeñó temporalmente como comandante del Frente 1 debido a la captura de Gerardo Aguilar, alias “César”, quien era el comandante en ese momento.

En 2009, Marco Fidel Suárez, alias “Kokoriko “, tomó el control del Frente, e Iván Mordisco se convirtió en jefe de la compañía de Orden Público del Frente 1 en Guaviare y Vaupés. Hasta 2012 se concentró en el reclutamiento forzado y la protección de los cultivos ilícitos en ambos departamentos.

Para el 2012, Iván Mordisco ya ejercía como comandante del Frente 1. Desde esa fecha hasta mediados de 2016 acató las órdenes que el Secretariado de las FARC-EP impartía, aunque sus críticas hacia las conversaciones de paz entre la guerrilla y el Gobierno Nacional en la Habana, Cuba, fueron aumentado con el tiempo.

En 2015, Iván Mordisco protagonizó un confuso hecho, cuando hombres de la Brigada Especial Contra el Narcotráfico, del Ejército Nacional, al parecer los capturaron en una zona rural de Miraflores. Sin tener claros los detalles, el comandante guerrillero fue rápidamente dejado en libertad.

En 2016 era un secreto a voces que el comandante del Frente 1 no apoyaba el proceso de paz. A mediados de ese año envió una carta al Secretariado de las FARC en Cuba, donde hacía público su descontento con el proceso y declaraba que este Frente no iba a desmovilizarse. En esa carta, Iván Mordisco aseguraba que el Frente primero no se concentraría ni entregaría sus armas, y además invitaba a todos los “guerrilleros, guerrilleras, milicianos y milicianas” que no estuvieran de acuerdo con el proceso de paz a “aunar fuerzas” y “continuar la lucha insurgente”. Debido a estas declaraciones, Iván Mordisco no solo se convirtió en el primer comandante en disidencia, sino que se configuró como uno de los disidentes más importantes del sur del país.

Actualmente Iván Mordisco se perfila como uno de los líderes disidentes más violentos con una actitud marcada contra la población civil. Con el golpe que recibieron las disidencias a principios de 2019 con la muerte de Edgar Mesías Salgado alias “Rodrigo Cadete”, Mordisco habría entrado a formar parte del plan de unificación de las disidencias liderado por Gentil Duarte, quien le habría encargado la articulación de esta operación en el norte de ColombiaSe conoce que el líder del Frente 1 ha tenido contacto con Ricardo Abel Ayala, alias Cabuyo, para consolidar su estrategia en el noroccidente de Antioquia, y alias Villa, en el Catatumbo.

Sin embargo, no es posible afirmar que Mordisco este llamado a ser el remplazo de Rodrigo Cadete como articulador principal del plan de Gentil Duarte. Se le reconoce con una personalidad difícil y conflictiva, y que no tiene la misma aceptación, posibilidad de negociación o capacidad de convocatoria ideológica que tenía Cadete.

Actividad criminal

Como comandante del Frente 1, Iván Mordisco lideró los ataques de este Frente desde 2012.

En 2016, Iván Mordisco auspició la comisión de delitos como la minería ilegal y la extorsión a campesinos, comerciantes y agricultores, y presionó para aumentar la siembra, transformación y tráfico de coca en Guaviare. Así mismo, a final de ese año la Defensoría del Pueblo denunció que su estructura, ya en abierta disidencia, reclutó forzosamente un número desconocido de niños, niñas y jóvenes indígenas en zona rural de Miraflores.

Para 2017, el comandante disidente ordenó asonadas contra la fuerza pública, ataques con aparatos explosivos, un secuestro y varios asesinatos a civiles en Guaviare.

Actualmente, Iván Mordisco controla los cultivos ilícitos, la minería ilegal y los corredores internacionales para el envío de cocaína en el Guaviare, Vaupés, Vichada y el sur del Meta. Así mismo, la disidencia del Frente 1 estaría abriendo nuevas rutas para el narcotráfico por el norte del departamento de Amazonas, en la zona de Puerto Córdoba y La Pedrera, donde confluyen los ríos Apaporis y Caquetá. Este sería un punto de salida de droga hacia Brasil.

Geografía

Iván Mordisco se mueve fácilmente entre los departamentos de Vaupés, Vichada y especialmente Guaviare, en los municipios de Calamar, Miraflores, San José́ del Guaviare y sobre todo la vereda de Barranquillita, en Miraflores.

En este departamento se ha movilizado por el río Guaviare, cerca de las poblaciones de Charras, Puerto Alegre, Barranco Colorado, Puerto Alvira y Mocuare. Esta zona, que delimita las fronteras entre Meta y Guaviare, Vichada y Guanía, ha sido históricamente de influencia del Frente 44 y estaría siendo usada por parte de las disidencias del Frente 1 para coordinar acciones con disidentes del Frente 16 al mando de “Giovanny Chuspas.”

Aliados y enemigos

Las alianzas criminales más importantes para Iván Mordisco son Miguel Botache Santillana, alias “Gentil Duarte” al mando del Frente 7, y Géner García Molina, alias “Jhon 40” a cargo de las disidencias del Frente 43. Además de ser el enlace de Mordisco con las disidencias del Frente 7, Duarte se ha puesto al mando de una operación para articular a todas las disidencias a lo largo del Colombia una estructura armada unificada. Por su parte, Jhon 40 cumple una función mixta en la medida en que hace parte de este proyecto, pero su rol principal es el de garantizar el tráfico y la venta de cocaína en las fronteras con Brasil y Venezuela.

Así mismo, al ser uno de los exguerrilleros con peso dentro de las disidencias de las FARC-EP, Iván Mordisco podría tener alianzas con nueve frentes disidentes, una columna móvil y siete milicias urbanas. En Guaviare también se ha reportado una alianza entre Los Urabeños y su grupo disidente, con el fin de evitar confrontaciones y distribuir las ganancias de la extorsión en parte del este departamento.

Perspectiva

El proceso de degradación criminal y fortalecimiento que ha tenido Iván Mordisco desde que se declaró por fuera del proceso de paz en La Habana, lo perfilan como uno de los disidentes más poderosos de Colombia. Su fortaleza reside en un crecimiento progresivo del pie de fuerza de su disidencia, un control sobre las rutas del narcotráfico internacional con Brasil y Venezuela, y una red de alianzas con disidentes dentro y fuera de Colombia.

 

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