Los líderes ausentes de las FARC

Varios altos miembros de la antigua guerrilla de las FARC, ahora convertida en partido político, podrían haber desertado del proceso de paz. Esto ha avivado los temores de que se unan a las crecientes filas de la mafia ex-FARC, y que refuercen el poder nacional e internacional de estos grupos criminales dispersos. En agosto, la celebración del segundo consejo nacional del partido de la FARC —creado luego de la desmovilización de guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)— tuvo algunas ausencias preocupantes. Entre ellos, el segundo en la dirección del partido Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”, quien fue también jefe negociador de paz para la exguerrilla de las FARC y miembro histórico del alto mando de la insurgencia: el Secretariado. El excomandante de alto rango de las FARC Hernán Darío Velásquez, alias “El Paisa”, fue otro que brilló por su ausencia. Ellos se contaban entre nueve jefes de las FARC confirmados que habían renunciado a su esquema de seguridad y al parecer habían interrumpido el contacto con el partido de la FARC. Fuentes oficiales calcularon el número de comandantes ausentes en diez por lo menos:  
  1. Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”
  2. Hernán Darío Velásquez, alias “El Paisa”
  3. José Benito Cabrera, alias “Fabián Ramírez”
  4. Henry Castellanos, alias “Romaña”
  5. Élmer Caviedes, alias “Albeiro Córdoba”
  6. Nelson Enrique Díaz, alias “Iván Alí”
  7. José Manuel Sierra, alias “Zarco Aldinever”
  8. Alberto Cruz Lobo, alias “Enrique Marulanda”
  9. Luis Gustavo Cuéllar, alias “Manuel Político”
  10. Olivio Merchán Gómez, alias “El Loco Iván”
Hasta el momento no se ha establecido si solo se desconoce el paradero de estas figuras o si han abandonado completamente el proceso de paz. Una posibilidad más preocupante es que algunos se unan a las filas de los grupos disidentes criminalizados (o mafia Ex-FARC). Todos los comandantes ausentes se encontraban asentados en las zonas de reintegración en las regiones sur y este de Colombia, donde los disidentes de las FARC tienen más poder y están más organizados que en cualquier otro lugar del país. La especulación es que Iván Márquez y El Paisa pueden incluso haber cruzado la frontera a Venezuela, donde uno de los líderes disidentes desde el inicio –Géner García Molina, alias “Jhon 40”– pasa drogas en la frontera con Venezuela y Brasil. Si estas veteranas figuras desertaran para unirse a los bandos criminales, llevarían consigo décadas de prestigio, experiencia y, en algunos casos, experticia en narcotráfico. También se corre el riesgo de que induzca a otros desmovilizados, ya desilusionados por la elección de un presidente de derecha y la lentitud en la implementación del proceso de paz, a seguirles los pasos. Iván Márquez tiene muchos seguidores entre los excombatientes, quizás aún más que el mismo jefe de la FARC y ahora jefe del partido, Rodrigo Londoño Echeverri, alias “Timochenko”. Intentos de las Ex-FARC mafia por reunir facciones disidentes en todo Colombia pronto podrían ser de envergadura nacional
  • La más poderosa red de ex-FARC mafia, en los Llanos Orientales, ha ido extendiendo sus tentáculos por todo Colombia, en un intento aparente por reunir elementos lejanos de la antigua guerrilla en una estructura criminal coordinada.
  • El conocido narcotraficante ex-FARC Jhon 40 —parte de una poderosa red de disidentes de las FARC que pasaron a la criminalidad en los Llanos Orientales— fue enviado al parecer al eje de droga en el Catatumbo, frontera con Venezuela al norte del país. Históricamente el Catatumbo ha sido un enclave de las guerrillas de las FARC, del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de la narcoguerrilla Ejército Popular de Liberación (EPL), quienes durante años optaron por la convivencia pacífica. Sin embargo, al salir las FARC de la ecuación, estalló la guerra entre los dos grupos que quedaron.
  • La aparición de Jhon 40 en la región del Catatumbo hace unos meses, lejos de su base junto a la disidencia de los Llanos Orientales, busca aparentemente organizar los remanentes del frente 33 de las FARC y establecer el control de las rutas de droga en diferentes lugares de Colombia.
  • El resurgimiento del frente 33 podría favorecer la consolidación de una nueva estructura ex-FARC con influencia nacional y transnacional. También podría exacerbar la guerra en el Catatumbo. Una alineación de las ex-FARC con el EPL o el ELN podría suponer una sentencia de muerte para la otra parte.
  • Un poderoso jefe de la misma red ex-FARC en los Llanos Orientales, Miguel Botache Santillana, “Gentil Duarte”, al parecer ha trabajado para extender la influencia de la red también a otros lugares de la frontera con Venezuela. Fuentes de inteligencia señalaron a InSight Crime que Gentil Duarte se dirigió al ELN en el departamento de Arauca a comienzos del presente año, y se reunió con uno de los líderes más beligerantes y controvertidos del grupo guerrillero, Gustavo Aníbal Giraldo, alias “Pablito”.
  • Las propuestas de otros excomandantes de las extintas FARC han sido rechazadas. Se dice que un emisario de Gentil Duarte intentó iniciar una relación con el exmiembro de las FARC y actual narcotraficante Pedro Oberman Goyes Cortés, alias “Sinaloa”, en Putumayo. Pero Goyes al parecer rechazó la oferta, lo que habría motivado un brote de violencia en la zona. InSight Crime cree que Putumayo ha sido testigo de una transición silenciosa desde la desmovilización de las FARC por la sencilla razón de que los mismos miembros de las FARC siguen ejerciendo las actividades de narcotráfico como antes del proceso de paz. La incursión de elementos rivales de las ex-FARC podría alterar esta situación, algo que parece estar sucediendo.
  • Una red de disidentes cada vez más coordinada en todo Colombia va a plantear uno de los mayores desafíos al gobierno del nuevo presidente Iván Duque, quien se posesionó el 7 de agosto.
ELN secuestra a agentes del estado, y pone en peligro diálogos de paz con el nuevo presidente
  • Mientras el nuevo gobierno del presidente Duque contemplaba si seguir o no las negociaciones de paz con el ELN, el grupo guerrillero secuestró a siete agentes de organismos de seguridad en los departamentos de Arauca y Chocó. Las dos facciones del ELN a las que se atribuyeron los hechos se cuentan entre los más opuestos al proceso de paz.
  • Sus líderes –Ogli Ángel Padilla, alias “Fabián” y alias “Uriel” en Chocó, oeste colombiano, y Gustavo Aníbal Giraldo, alias “Pablito”, en la frontera este con Venezuela– han mostrado una relativa rebeldía e independencia del mando del ELN, que no tiene una estructura jerárquica fuerte. En más de una ocasión estos bloques han puesto en peligro las negociaciones de paz al no detener los secuestros y mantener los actos violentos. En el oeste de Colombia, Fabián y Uriel ahora gobiernan estratégicas rutas de drogas, y han exhibido una vigorosa expansión en los últimos años.
  • Es probable que estos poderosos frentes de guerra opongan la mayor resistencia a cualquier llamado a una salida pacífica.
  • Durante la campaña presidencial de Duque, este se mostró duro respecto a los diálogos con el ELN, y exigió al grupo suspender todas las actividades criminales como condición para hablar de un acuerdo. La continuación del secuestro bien puede ser la línea trazada que condicione las negociaciones de su gobierno con el último ejército guerrillero de Colombia.
Urabeños de Colombia se debilitan al desmoronarse su comandancia
  • Alguna vez la organización de tráfico de drogas más poderosa de Colombia, los Urabeños han sufrido la pérdida de otro máximo jefe en una intensa ofensiva del estado que ha debilitado gravemente al grupo.
  • Carlos Antonio Moreno, alias “Nicolás”, era considerado el principal actor narcotraficante dentro de la comandancia de Los Urabeños. A comienzos de agosto fue capturado, solo unos meses después de la muerte de su compañero en la jefatura y financista clave Arístides Manuel Meza, alias “El Indio”. Las finanzas de Los Urabeños han sufrido un golpe importante.
  • Además de sus mandos, el grupo ha perdido docenas de toneladas de cocaína en los últimos meses a manos de los organismos de seguridad, e incluso InSight Crime supo de varias fuentes que Los Urabeños han sido incapaces de pagar a algunos de sus miembros en el campo.
  • Esto, junto con la declaración del máximo jefe de Los Urabeños Dairo Antonio Úsuga, alias “Otoniel”, de que está dispuesto a someterse a las autoridades, ha precipitado la fractura de poder en el grupo. Las facciones ahora se están dividiendo y haciéndose cada vez más independientes dentro y en torno al corazón de la organización en la costa Caribe, en zonas estratégicas, como el Bajo Cauca (noreste antioqueño), lo que podría llevar a la caída del grupo.
Dividida, la Oficina en Medellín quiere la paz
  • La conocida organización de Medellín, Oficina de Envigado –herederos locales del imperio narcotraficante de Pablo Escobar– ha dado a conocer varios intentos de conciliar las violentas divisiones internas del grupo, a la par que ha sufrido una serie de golpes contra sus cabezas.
  • Se dice que el máximo jefe de la Oficina Juan Carlos Mesa, alias “Tom”, en prisión, busca llegar a un acuerdo con las facciones rivales de la Oficina y las bandas bajo su control para poner fin al conflicto en Medellín. También se dijo que Tom envió una carta al presidente Duque solicitando al gobierno que negocie el sometimiento con su grupo, y que este gesto no es inédito.
  • En las últimas décadas, la Oficina ha evolucionado para adoptar una estructura confederada con facciones cada vez más independientes y desarticuladas. De hecho, en los últimos meses se ha asociado las rivalidades entre varias facciones de la Oficina con una ola de violencia en Medellín. Un acuerdo entre estos elementos en conflicto reforzaría la “pax mafiosa”, que durante cinco años mantuvo la paz entre diferentes grupos criminales con intereses en Medellín, aunque no es probable que reciba apoyo del gobierno. Además, el acercamiento de Tom puede ser una estratagema para ganar poder y retrasar su inminente extradición a Estados Unidos.
  • Adicionalmente, en agosto las autoridades arrestaron a varios cabecillas de la Oficina, presuntos sucesores de Tom, quien fue capturado en diciembre de 2017. Pero la estructura confederada antes que jerárquica de la Oficina también la hace resistente a la caída de sus jefes. También, los días de la Oficina como organización de importancia en el narcotráfico internacional son historia. Aunque algunos elementos del grupo siguen participando de la actividad transnacional, esta actúa principalmente como reguladora de narcotraficantes independientes, lo que significa que las medidas de fuerza contra la cabeza del grupo no debilitan directamente a los traficantes asentados en Medellín que usan sus servicios, y que ahora trabajan con el pico histórico de la producción de cocaína en Colombia.

Triple frontera –Colombia, Perú, Ecuador- azotados por las Ex -FARC Mafia.

En un operativo realizado por las autoridades peruanas en el departamento de Loreto, localidad fronteriza con Colombia y Ecuador– las autoridades capturaron a 51 presuntos narcotraficantes y desmantelaron cuatro laboratorios clandestinos de procesamiento de droga. Entre los detenidos hay 40 colombianos, al parecer, pertenecientes a las Ex-FARC Mafia que hacen presencia en la zona. Las Ex -FARC Mafia como Los Comuneros, estarían actuando cada vez más en territorio peruano, particularmente en la provincia del Putumayo. Muestra de ello, es el aumento de denuncias sobre el reclutamiento de menores por parte de estas estructuras en la región peruana. A la presencia de estas estructuras, se suma el accionar de otros grupos como la Guardia Campesina, el Movimiento Independiente Revolucionario de Colombia y Nuevo Horizonte quienes se articulan con otros grupos como La Constru, que son más locales. En contexto de la presencia de estas Ex FARC Mafia, el 16 de julio de 2018 el gobierno peruano decretó el Estado de excepción, con vigencia durante 60 días, medida celebrada por las autoridades colombianas, quienes creen que Édgar Salgado alias “Rodrigo Cadete”, uno de los Ex FARC Mafia articulado a la disidencia del Frente Primero, estaría movilizándose en esta frontera.

Bajo Cauca y Nordeste antioqueño, arteria de la disputa entre disidencias de FARC y Urabeños

  • El control del narcotráfico y la minería ilegal han hecho que, desde febrero de 2018, elementos disidentes del Frente 36 de las FARC, liderados por Ricardo Abel Ayala Urrego alias “Cabuyo”, se enfrenten con Los Urabeños en el Bajo Cauca Antioqueño, particularmente, en los municipios de Briceño, Ituango, Toledo y San Andrés de Cuerquía.
  • Para avanzar en esta disputa, alias “Cabuyo” ha buscado reclutar excombatientes de los frentes 5, 18 y 36, de la antigua guerrilla de las FARC. También ha buscado tejer alianzas con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), con el grupo territorial de Los Caparrapos, quienes también hacen presencia en la subregión antioqueña y, con estructuras criminales del Valle de Aburrá como Los Pachelly, cuyo principal radio de acción es el municipio de Bello.
  • En este contexto de disputa entre Urabeños y Ex FARC Mafia, varios los líderes sociales de Ituango, han sido víctimas de asesinatos y constantes amenazas, lo que han generado un alto número de desplazados en la subregión antioqueña, que se suman a los desplazamientos por la crisis de HidroItuango y la salida del cauce del río Cauca.

En el Bajo Atrato, continúa la guerra entre ELN y Los Urabeños por el control del narcotráfico

  • El 24 de julio de 2018, la Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana donde advierte que debido a las confrontaciones entre el ELN y Los Urabeños, aproximadamente 3.499 personas del casco urbano de Murindó están en riesgo. Entre las situaciones de riesgo, advirtió sobre el peligro que corría el personero municipal, por haber denunciado esta situación. Por este motivo, tuvo que ser trasladado intermunicipalmente bajo un fuerte esquema de seguridad.
  • La advertencia de riesgo, también señaló que después de la salida del Frente 34 de las FARC de la región del Urabá, no se ha evidenciado presencia de la fuerza pública. Por el contrario, se intensificó la presencia del grupo guerrillero del ELN y Los Urabeños.
  • Días previos a la advertencia, la comunidad indígena del resguardo indígena Urada Jiguamiandó, en el lado chocoano del Urabá, denunció que un grupo de aproximadamente 40 personas, posiblemente pertenecientes a los Urabeños, habrían ingresado al territorio confinando a los nativos.

Ley de Sometimiento, poco atractiva e innovadora para las GAO y GDO

  • El 10 de julio de 2018, el ahora expresidente Juan Manuel Santos, sancionó la ley de sometimiento para grupos armados organizados (GAO) y grupos delictivos organizados (GDO). El objetivo es que estas estructuras puedan someterse colectivamente a la justicia con beneficios como la reducción de pena y condiciones especiales de reclusión, a cambio de la entrega de rutas, estructuras y aliados.
  • No obstante, estos beneficios parecen no ser nuevos en el sistema penal colombiano, o no ser los suficientemente significativos para las redes criminales.
  • En este contexto, se discutió la intención de Los Urabeños de someterse a esta ley, dados los posibles acercamientos entre el gobierno y la estructura criminal. Sin embargo, el grupo criminal manifestó que dicho sometimiento no estaba tan cercano como se pensaba puesto que los incentivos de la ley no son suficientes para ellos.
  • Por su parte, Juan Carlos Mesa Vallejo alias “Tom”, uno de los jefes de la Oficina de Envigado manifestó su intención de someterse a la justicia en el marco de la nueva ley, la cual fue respondida por el Ministro de Defensa excluyó a la Oficina de Envigado y al ELN y señaló que las únicas estructuras criminales que pueden someterse son el EPL, los Urabeños, los Puntilleros y las disidencias de las FARC.

Corte Suprema reabre proceso contra Uribe por presunta manipulación de testigos

  • La Corte Suprema llamó a indagatoria al expresidente Uribe en la investigación por los delitos de soborno y fraude procesal. El caso en contra del exmandatario inició hace cuatro años cuando el expresidente denunció al congresista Iván Cepeda por supuesta manipulación de testigos. La Corte decidió cerrar el caso de Cepeda.
  • Ante el anuncio el expresidente inicialmente se declaró “moralmente impedido” para continuar con sus labores como Senador de la República y presentó su carta de renuncia. Con esta situación se abrió una gama de opciones frente a que institución tendría la potestad de investigación del caso, si continuaba en la alta Corte o sería trasladada a la Fiscalía General.
  • Posteriormente, solicitó frenar la valoración de la renuncia al interior del Congreso, requerimiento que fue aceptado por el presidente del Senado y en estos momentos Uribe continúa ocupando su curul en el Senado. Esto implica la continuación de la investigación al interior de la Corte Suprema de Justicia.
  • El recién electo presidente de Colombia Iván Duque se pronunció expresando su solidaridad con el exmandatario y asegura que confía en la honorabilidad e inocencia de su mentor político. Representantes del partido político del expresidente, el Centro Democrático, también se pronunciaron haciendo señalamientos frente a la idoneidad de quienes componen la Alta Corte.

El asesinato de líderes, como resistencia a la implementación del proceso de paz

Junio fue uno de los meses donde se concentró la mayor cantidad de ataques contra líderes sociales en Colombia. El Observatorio determinó que al menos 17 líderes fueron asesinados sólo en este mes, aumentando el número aproximado de víctimas a 78 en lo que va de 2018. Aunque las cifras cambian dependiendo de la fuente utilizada, la realidad es que este año ha demostrado que el Estado colombiano tiene un gigantesco reto a la hora de garantizar la seguridad de los líderes sociales. La importancia de estos asesinatos va más allá del impacto humanitario y social: muchos de estos líderes son la primera línea entre la población y los grupos criminales, por lo cual su asesinato puede ser el resultado de cambios en las dinámicas criminales de sus regiones. Un ejemplo de esto fue el asesinato de Carlos Prado, líder social en el municipio de Olaya Herrera. Prado parece haber sido asesinado debido al accionar de un grupo de mafia Exfarc. Otro ejemplo se vio en Tierralta, departamento de Córdoba, donde Orlando Negrete Ramírez fue asesinado. Parece que su muerte fue consecuencia del reacomodo que se está viviendo en el sur de Córdoba entre grupos criminales como Los Urabeños, disidentes de las FARC, y la banda criminal de los Caparrapos. Un hecho similar se presentó es Ituango, municipio de Antioquía, dónde fue asesinado el líder Francisco José Guerra. Con este homicidio son 41 los registrados en el departamento desde 2016, demostrando que la dinámica criminal entre un grupo ExFarc autodenominado Frente 36, Los Urabeños y sus antiguos aliados los Caparrapos, han sumido la región en un espiral de violencia y delincuencia. Aunque los asesinatos de líderes no están directamente relacionados, sí son prueba de una dinámica criminal que ha empezado a emerger en Colombia. La muerte de estas personas, debido a su labor social, sugiere la existencia de un patrón de búsqueda utilizado por los grupos criminales para silenciar o amedrentar aquello que pueda ser un obstáculo para su accionar.

1. Regreso de la fumigación con glifosato

  • La aspersión aérea de glifosato comenzó en 1999 dentro del programa de ayuda norteamericano para la lucha contra el narcotráfico conocido como Plan Colombia. Terminó en 2015, cuando el presidente Juan Manual Santos suspendió la aspersión en medio de las conversaciones de Paz con la ahora desmovilizada guerrilla de las FARC.
  • Hubo grandes criticas desde su implementación, debido al riesgo de salubridad que este proceso representa para la población civil y las graves consecuencias para el medio ambiente. El uso de aspersión motivó a campesinos y agricultores a movilizarse de forma constante.
  • El presidente Juan Manual Santos autorizó volver a la aspersión, pero a través de aparatos no tripulados (drones) los cuales rocían el pesticida a menor altura y pretenden evitar los daños al medioambiente causados por la aspersión aérea.
  • Volver a la aspersión con drones no es una garantía de disminución de los cultivos ilícitos, que se encuentran en alza desde 2015, sin embargo; le devuelve al Gobierno Nacional una herramienta que ha sido fundamental en su lucha contra el narcotráfico.

2. El Naya: la lucha por el corredor de narcotráfico continua

  • La subregión entre los departamentos de Valle del Cauca y Cauca se conoce también como la ruta del Naya, dónde se concentran cultivos de coca, producción de cocaína y rutas para el envío de droga a Centro o Norte América. Actualmente, hay una lucha entre grupos criminales por su control.
  • Uno de los protagonistas en la lucha se dio a conocer públicamente en un video enviado a los medios de comunicación: se trata de las Fuerzas Unidas del Pacifico (FUP), que se presentan como un grupo disidentes de las FARC.
  • Se consolidaron las zonas de control: las FUP se mueve en las partes altas de las montañas del Naya, mientras el grupo rival, autodenominado Defensores del Pacifico, se mantienen en las partes bajas, especialmente en la zona del municipio de López de Micay en Cauca.
  • Grupos asociados a carteles mexicanos parecen estar creando alianzas con las FUP, mientras que Los Urabeños empiezan a tener presencia en la ruta a través del envío de emisarios para la compra de cocaína.

3. Puerto Valdivia: en riesgo por el accionar de grupos delincuenciales

  • Los conflictos en el Bajo Cauca Antioqueño llegaron hasta este municipio (Puerto Valdivia), donde Los Caparrapos y los Urabeños se siguen enfrentando.
  • El Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha intensificado su prensencia, y elementos disidentes de las FARC han hecho presencia en la zona. Ambos grupos criminales intervienen en la lucha territorial por el corredor narcotraficante.
  • Esta sitiación ha generado restricciones a la movilidad de la población civil y las autoridades, especialmente en lzonas rurales. El último hecho registrado, fue un ataque a un carro de la Policía Nacional, ocurrido el 11 de junio, cuando se dirigián hacia zona rural, lo cuál dejó como resultado dos uniformados muertos.

El Naya: la ruta de narcotráfico en disputa

El Naya es el nombre por el que se conoce una subregión rural entre los municipios del Valle del Cauca y Cauca. Allí se concentran cultivos de hoja de coca, laboratorios para la producción de cocaína y una ruta para el envío de la droga a mercados internacionales. Debido a su importancia, grupos disidentes de las FARC y guerrilleros del Ejército Popular de Liberación (EPL) han comenzado una disputa para controlar la zona. Los ríos Naya y Micay se combinan en repetidas ocasiones, para conectar la cordillera occidental en el municipio de Suárez, Cauca, con el océano pacifico en el puerto de Buenaventura -Valle del Cauca. Esta conexión es tradicionalmente denominada, La ruta de Naya. Suárez es uno de los lugares del país con mayor cultivo de marihuana y uno de los principales productores de coca en el Cauca, por lo que es considerado el inicio de una ruta del narcotráfico. El recorrido de estos ríos le permite a los narcotraficantes tener en una sóla vía todas las fases de la economía de la cocaína: producción, cristalizaderos, puntos de acopio y lugares de salida de la coca hacia Centroamérica. La importancia del Naya para el narcotráfico ha hecho que grupos criminales hagan presencia en la zona. Los primeros fueron las Fuerzas Unidas del Pacifico (FUP), compuesto por milicianos del extinto Frente 30 de las FARC que no se acogieron al proceso de paz. Desde que aparecieron, las FUP crearon alianzas con narcotraficantes en la zona para garantizar el flujo libre de la cocaína. Esto cambió con la llegada de un segundo grupo disidente que se autodenomina como ‘Defensores del Pacifico’. Aunque no hay claridad sobre quiénes son, se sabe que el grupo llegó desde López de Micay a finales de mayo. Al parecer contarían con 200 integrantes que buscan combatir a las FUP. Paralelo a esto, en el sur del Valle del Cauca se reportó la presencia del EPL: 80 hombres de esta guerrilla habrían llegado a zona rural para también combatir por el control de la ruta. Esta dinámica ha generado una grave crisis de seguridad: en mayo se reportó el secuestro de cuatro personas en el Alto Naya, el asesinato de otras tres personas que integraban un resguardó indígena, y el desplazamiento de familias desde la zona rural debido a la incursión de hombres armados.

1. Investigaciones por narcotráfico involucran a Iván Márquez

  • El Wall Street Journal (WSJ) reveló que Iván Márquez estaría siendo investigado junto con Jesús Santrich y su sobrino Marlon Marín, en el proceso que tiene la DEA por conspiración para enviar 10 toneladas de droga a Estados Unidos.
  • Pocos días antes de que se hiciera pública la información del WSJ, Iván Márquez se fue a el ETCR de Miravalle, en Caquetá. La razón que dio Márquez para viajar desde Bogotá hasta la zona rural fue la de una persecución contra él, Jesús Santrich y su hombre de confianza, alias “El Paisa”.
  • Desde el ETCR Márquez ha exigido la liberación de Santrich, quien actualmente está encarcelado y, además, pide que se acelere la implementación de los programas económicos para los exintegrantes de las FARC, junto con su protección jurídica. A la fecha, también ha rechazado la curul que tiene en el Congreso de la Republica.
  • Iván Márquez y Jesús Santrich han sido férreos críticos del Proceso de Paz, por lo que han utilizado los incumplimientos del Gobierno Nacional para justificar sus acciones.
  • Que un líder de la importancia de Iván Márquez, ampliamente apoyado por los guerrilleros medios y rasos, esté en franca crítica con el proceso sólo aumenta el riesgo de disidencia de los guerrilleros cercanos a él. Incluso, Márquez ha advertido que, de no cumplirse la palabra empeñada, el proceso de paz podría fallar.

2. Asesinatos de excombatientes FARC

  • El número de exintegrantes de las FARC asesinados en los primeros cuatro meses de 2018 aumentó a 22, lo que muestra el alto riesgo que corre esta población.
  • Los principales responsables de estos ataques han sido el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y Los Urabeños (Clan del Golfo). Las zonas más preocupantes son los departamentos de Antioquía, Nariño, Bolívar, Cauca y Arauca.
  • El riesgo que traen estos asesinatos radica en tres factores: 1. Los integrantes del partido político FARC cumplen una función importante en la implementación del proceso de paz y sus programas económicos. 2. Los asesinatos, en ocasiones dentro de los mismos ETCR, envían un mensaje de inseguridad para el resto de los desmovilizados. 3. El temor que pueden tener los excombatientes los puede llevar a dejar el proceso de paz y engrosar las filas de las disidencias.
  • Si el Gobierno no logra proteger a los desmovilizados enviaría un grave mensaje, no solo al resto de desmovilizados, sino a los grupos ilegales como el ELN, que se encuentran en conversaciones de paz actualmente.

3. La guerra por el Catatumbo entre el ELN y EPL no da tregua

  • La lucha entre el ELN y el EPL por controlar la zona estratégica del Catatumbo, en Norte de Santander, se concentra en los municipios de Tibú, El Tarra, Teorama, Convención, San Calixto, Ocaña, Playa de Belén, Ábrego y Hacarí.
  • Entre marzo y , la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) reportó 154.000 personas afectadas y 120.000 confinadas en 11 municipios.
  • Los enfrentamientos entre ambos grupos y los operativos del Ejército Nacional son una constate. Sin embargo, no se ha visto una reducción importante en ninguno de los grupos ilegales, lo lo que podría deberse en parte a su capacidad para moverse entre Norte de Santander y la vecina Venezuela.
  • El Ministro de Defensa de Colombia denunció que el ELN tiene campamentos en los estados de Apure y Zulia.
  • Catatumbo se alza como otro reto para la seguridad del país con la salida de las FARC de sus territorios, además de ser una zona estratégica para la implementación de programas de sustitución de cultivos y la lucha contra el narcotráfico internacional.

4. Crisis de pandillas en la Comuna 13 de Medellín

  • Los enfrentamientos entre bandas delincuenciales en la Comuna 13 comenzaron a finales de , luego de que las autoridades capturaran a Cristian Camilo Mazo Castañeda, alias “Sombra” o el “Cabo”, jefe de la banda Robledo.
  • La lucha pareciera responder a un reacomodo criminal. Al parecer el ajuste entre combos vinculados a la Oficina de Envigado, explicaría los distintos enfrentamientos que se han producido en los barrios más representativos de la Comuna 13. Estas disputas se producen a raíz de las capturas de personajes claves para la Oficina como “Tom” y “Juancito”.
  • Esta situación se agudiza con la posible participación de los Urabeños en la disputa por las conexiones geográficas que tiene la Comuna 13 con el Urabá antioqueño, por donde se transporta cocaína hacia centro américa.
  • La violencia ha escalado en toda la ciudad, dejando más de 200 muertos en lo que va del mes. La Comuna 13, foco principal de la lucha, está actualmente militarizada.

El Catatumbo, la indisciplina del EPL y su guerra con el ELN

La dinámica criminal en el Catatumbo se ha venido agudizando en el último año: la desmovilización de las FARC generó un intento de expansión del Ejército Popular de Liberación y el EPL, a zonas antes controladas por la extinta guerrilla. Sin embargo, con la muerte de Megateo en 2015, la captura de David León en 2016 y la posible desaparición de Caracho, el EPL quedó sin una línea de mando clara, lo que ha llevado a varios de sus integrantes a ampliar los negocios con el narcotráfico, rompiendo alianzas y afectando a las comunidades en el proceso. Desde marzo 2018, el Frente de Guerra Oriental del Ejército Nacional de Liberación, ELN, se ha enfrentado contra el EPL. Catatumbo, subregión al nororiente de Colombia en Norte de Santander, ha sido escenario de estos enfrentamientos que han traído como consecuencia desplazamientos masivos y asesinatos selectivos.
  • La alianza que mantenían el ELN y el EPL en la región se empezó a deteriorar con la salida de las FARC de la zona. Se cree que algunos de los excombatientes de esa guerrilla se unieron a las filas del EPL, fortaleciendo el grupo lo suficiente como para enfrentarse al ELN.
  • Como respuesta a un panfleto del EPL, que confirma la guerra territorial contra el ELN, el 15 de abril se decreta un ‘paro armado’ en la región del Catatumbo, aumentando los desplazamientos masivos.
  • Al parecer es el ELN el que ha ganado ventaja, logrando mayor presencia en territorios en municipios como El Tarra, San Pablo y Convención, lugares anteriormente controlados por el EPL. Mientras tanto, este último grupo ha buscado quitarle al ELN el control de las zonas fronterizas con Venezuela al ELN.
  • Lo que está en disputa son cerca de 16.000 hectáreas sembradas con matas de coca, laboratorios para la producción de cocaína, el famoso pata e grillo (gasolina no procesada que es utilizada para la producción de base de coca con limitada pureza) y rutas para el narcotráfico internacional en la frontera con Venezuela.

Captura de Jesús Santrich acusado de narcotráfico

  • El 10 de abril, la Policía Nacional y el CTI de la Fiscalía General de la Nación capturó a Seuxis Paucis Hernández Solarte, alias “Jesús Santrich” y a Marlon Marín sobrino de Iván Márquez, por el delito de narcotráfico.
  • La captura de Santrich se considera como uno de los momentos más críticos de la implementación de los Acuerdos de Paz. Esto ha generado una división interna dentro de la FARC, entre quienes creen que Santrich es inocente y quienes esperan a que la justicia declare la culpabilidad del exguerrillero.
  • Iván Márquez, uno de los líderes más importantes del partido de las FARC, encabeza la línea que apoya a Santrich, incluso, declaró que la captura es un “montaje jurídico”. Desde la captura de su compañero, Márquez decidió trasladarse a zona rural del departamento de Caquetá, desde donde ha declarado que no retornará hasta que Santrich sea puesto en libertad.
  • La captura de Santrich ha dejado otra duda en el aire: la seguridad jurídica de los exguerrilleros de las FARC. La poca claridad sobre el momento en que se cometió el delito y la discusión entre diferentes aparatos judiciales sobre el papel de Santrich en el narcotráfico, no ha hecho más que ahondar en la preocupación de amplios sectores desmovilizados.

La disidencia de alias ‘Guacho’ y los periodistas ecuatorianos asesinados

  • Walter Arizala, más conocido por el alias de Guacho, es un líder disidente de las FARC de origen ecuatoriano. Se ha posicionado como uno de los actores más poderosos de la frontera colombo-ecuatoriana en los últimos meses. Se le atribuyen varios actos terroristas cometidos en ambos lados de la frontera con la intención de controlar zonas estratégicas para el narcotráfico. Sus acciones criminales incluyen el ataque contra torres de energía, homicidios, narcotráfico, secuestro e incluso un carro bomba detonado en Esmeraldas, Ecuador.
  • Uno de los hechos más disientes fue el secuestro y posterior asesinato de dos periodistas y un conductor del diario El Comercio de Ecuador, a lo que se le suma el nuevo secuestro y asesinato de una pareja ecuatoriana. Lo anterior demuestra el control que ejerce Guacho en el departamento de Nariño, suroccidente del país.
  • Las acciones criminales de Guacho y el Frente Oliver Sinisterra, grupo disidente del cual es comandante, han generado una crisis política entre Colombia y Ecuador, hasta el punto de que este último país retiró el apoyo a los diálogos de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla del ELN. Actualmente Guacho es el principal objetivo militar de ambas naciones.

Regreso de la segunda ola de capos ‘extraditables’

  • Existe una creciente evidencia de que los grandes capos del narcotráfico y comandantes paramilitares estarían regresando al país tras cumplir sus condenas en Estados Unidos, y podrían estar detrás del aumento de los homicidios en Cali y Medellín.
  • Algunos de los capos que han retornado al país recientemente son: Elver Veloza, alias HH, el temido jefe de los bloques Bananeros y Calima de las AUC; Carlos Alberto Rentería, conocido con el alias de Beto, uno de los integrantes de la cúpula del Cartel de Cali y Javier Zuluaga, alias Gordo Lindo, un capo del Valle que compró una franquicia de las AUC para colarse en el proceso de paz como comandante paramilitar.
  • Estos nombres se suman a otros antiguos narcotraficantes y comandantes paramilitares que ya habían llegado al país como Perra Loca, el Químico, el Negro Asprilla, Tornillo, Cejas, el Mocho, Camisa Roja, el Socio o Pipe Montoya.
  • Se cree que han llegado a vengarse de quienes los habrían delatado y a recuperar tierras y activos que tienen testaferro. Sin embargo, no hay claridad si estarían participando activamente de las dinámicas criminales subregionales.
  • En los últimos seis meses se han presentado homicidios que parecen responder al modus operandi de organizaciones mafiosas: cuerpos con señales de torturas, otros desmembrados, envueltos en bolsas y escondidos en los baúles de los carros o arrojados en las vías.

Enfrentamientos entre Los Caparrapos y Los Urabeños en el Bajo Cauca antioqueño

  • El debilitamiento y la captura de algunos mandos de Los Urabeños en el Bajo Cauca antioqueño se manifestó en la fragmentación del grupo, que venía trabajando en la región con Los Caparrapos, otros sobrevivientes a la desmovilización de las Autodefensas. Este último grupo aprovechó el mal momento de sus aliados para declarar la guerra por la subregión del departamento de Antioquia. Disputa que ya genera varios desplazamientos.
  • Se cree que Los Caparrapos son liderados por alias “Ratón”, quien tendría alianzas con la banda de “los Triana” de Medellín y con el frente 36 de las Farc, que también estaría interesado en atacar a Los Urabeños. Además, no se descarta una posible alianza entre Caparrapos y ELN, teniendo en cuenta que los elenos buscan fortalecerse en la región. Por su parte, Los Urabeños estarían siendo liderados por alias “Gonzalito” y contarían con el respaldado de los “Pachelly”.
  • Los municipios con mayores índices de violencia, desplazamiento forzado y asesinatos son Tarazá, Caucasia, Cáceres, Yarumal y Andes; lugares que se caracterizan por tener una conexión directa con los municipios de Briceño e Ituango y con la Reserva Natural Nudo del Paramillo. Entre el 13 y 15 de abril, varios enfrentamientos se registraron entre Caparrapos y Urabeños, dejando como resultado el desplazamiento de 43 familias hacia el casco urbano de Tarazá. En total, cerca de 781 hogares en la región han salido de sus tierras en lo corrido del año por el conflicto. Todas estas zonas son estratégicas debido a que tienen cultivos de coca o cumplen un papel estratégico como rutas de narcotráfico.

Elecciones en Colombia

Las elecciones parlamentarias en Colombia exhibieron mayores avances para el hampa que para la democracia. El riesgo de que exguerrilleros desilusionados retomaran las armas se intensificó con los golpes al proceso de paz con las FARC, políticos con nexos con la delincuencia consolidaron su poder, y los homicidios por la campaña electoral estuvieron a la orden del día. Se suponía que las elecciones para el Senado y la Cámara de Representantes marcaran la evolución de las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a convertirse en partido político —la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC)—, pero el debut democrático del partido de la FARC se echó a perder con la violencia y un desastroso resultado en las urnas. En la región pacífica, la FARC denunció amenazas, dando a entender que aquellas provenían de Los Urabeños, y acusó al ELN del homicidio de activistas de su partido. También circularon panfletos firmados por células de mafias ex-FARC, con amenazas hacia el partido de la FARC y la prohibición de hacer campaña en ciertos territorios. En otros lugares, sus intentos de hacer campaña chocaron con hostilidades e incluso protestas violentas. Al final, la FARC obtuvo apenas el 0,34 por ciento de la votación para el senado y solo el 0,21 por ciento en la campaña por la cámara. Los desalentadores resultados combinados con la fuerte actuación de los partidos contrarios al proceso de paz, que ahora podrían usar su mayor poder en el congreso para hacer hacer un caos de la implementación del acuerdo de paz. La desastrosa primera incursión de la FARC en al política democrática podría tener graves consecuencias. Rechazados por el público y en la mira de los actores armados, la promesa de participación política consignada en los acuerdos de paz parece cada vez más vacía, lo que probablemente empujará a excombatientes cada vez más desencantados a los brazos de la mafia ex-FARC. Aunque las FARC se empeñaron por hacer avances en la política, las mafias y los grupos armados siguen penetrando el sistema. La Fundación Paz y Reconciliación identificó a 70 candidatos al congreso con presuntos vínculos con el crimen organizado, con grupos armados o con casos de corrupción, 42 de los cuales ganaron las elecciones.1 Los resultados fueron una señal de que los clanes y caudillos políticos, que muchas veces actúan como puntos de intersección entre el hampa y el mundo legal, siguen controlando buena parte de Colombia. La influencia del hampa en las elecciones se hizo también visible en la violencia política. La Misión de Observación Electoral (MOE) registró 62 acciones violentas contra líderes políticos y comunitarios durante la época de campaña, incluyendo 31 homicidios. Las muertes fueron una muestra brutal de que aunque Colombia se acerca cada vez más a cerrar el capítulo de la violencia política, sin embargo, la violencia en la política sigue siendo una grave amenaza.

Tensiones entre ELN y EPL estallan en conflicto abierto en el Catatumbo

  • Se declaró un conflicto entre el ELN y el EPL en el eje de narcotráfico del Catatumbo. Algunos líderes comunitarios declararon a los medios que había habido por lo menos 19 muertes,aunque las Naciones Unidas advirtieron que el conflicto ha tenido un impacto humanitario en 17.000 personas
  • Tanto el ELN como el EPL han difundido declaraciones públicas condenando las acciones y cuestionando las credenciales revolucionarias del otro bando.
  • Pese a la agresión y las acusaciones, los rivales también han convocado a una resolución negociada del conflicto, y mediar una tregua sería claramente la mejor salida para ambas partes.
  • En términos militares, el conflicto es una estrategia peligrosa. Tanto el ELN como el EPL tienen una fuerte base militar y social en la región, de modo que ninguno de los bandos podría llegar a derrotar al otro sin pagar un alto costo. Más aún, ambos ya tienen que vérselas con otro enemigo: los 6.000 soldados desplegados en el Catatumbo.
  • El conflicto también es malo para los negocios. El ELN se beneficia principalmente del negocio de la coca en el Catatumbo, mientras que el EPL maneja redes de procesamiento y de tráfico. Dado que los dos grupos controlan eslabones distintos de la cadena regional de narcotráfico, la cooperación es más rentable que la competencia.

Regresa el ELN a los diálogos, pero el proceso de paz enfrenta un futuro incierto

  • El presidente Juan Manuel Santos anunció que se reanudarán las negociaciones de paz con el ELN, que se habían suspendido luego de una serie de cruentos ataques en enero.
  • Santos está a punto de finalizar su mandato, y por lo mismo tiene poco que perder al apostarle a otra ronda de negociaciones antes de entregar el poder. Si las negociaciones producen avances sustanciales y concretos pueden sobrevivir al traspaso del poder presidencial. De lo contrario, la guerra con el ELN ya no será problema suyo.
  • Los hechos ocurridos en los últimos meses hacen del éxito una apuesta externa. El ELN, ya con divisiones internas entre los que quieren hacer la paz y quienes buscan una expansión agresiva, tendrá poca fe en cualquier compromiso hecho por un gobierno con los días contados, y que hasta el momento ha cumplido poco de lo que prometió a sus primos guerrilleros desmovilizados de las FARC. Del otro lado de la ecuación, las facciones del congreso que se oponen a la paz ahora superan en número a las que la respaldan, mientras que dos de los tres candidatos presidenciales que puntean en las encuestas, sin duda casi acabarían con las negociaciones de ser elegidos.

Narco playboy “invisible” atrapado ocultándose a plena vista

  • La policía española arrestó a Juan Pablo Muñoz Hernández, alias “Carlos Ciro”, una figura antes desconocida a la que se acusa de traficar cocaína colombiana hacia Europa pasando por Brasil, mientras se hacía pasar por publicista y representante de artistas.
  • Ciro se ajusta al perfil de “invisible” —el narco colombiano oculto que hace de intermediario en transacciones internacionales con cocaína. Sin embargo, aunque muchos invisibles prefieren un bajo perfil, Ciro se hizo una fachada ostentosa, llevando una vida de jet set y codeándose con élites y celebridades de todo el mundo.
  • Este es el segundo caso de capturas recientes de capos que se ocultaban a plena vista. En febrero, las autoridades aprehendieron a Sebastián Murillo Echeverry, alias Lindolfo, hijo de un narco y presunto capo de la Oficina de Envigado que se abrió un lugar en la alta sociedad colombiana.

Mafia de las ex-FARC es el principal actor en la nueva zona de conflicto criminal de Colombia

Enfrentamientos entre una nueva célula de la mafia de las ex-FARC y Los Urabeños en Ituango son indicios de que el Nudo de Paramillo se está convirtiendo rápidamente en el nuevo epicentro de la violencia criminal pos-FARC. Facciones rearmadas del Frente 36 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se enfrentaron a Los Urabeños, dejando un saldo reportado de cuatro muertos y tres heridos entre miembros de Los Urabeños y causando el desplazamiento masivo de cerca de 35 familias. La región del Nudo de Paramillo es un territorio criminal estratégico. Es una de las áreas de cultivo de coca más importantes del noroeste de Colombia, con importantes corredores de transporte interno que conectan territorios clave como el sur de Bolívar, Bajo Cauca, Chocó, Urabá y la costa Caribe. Diversos actores convergen en los conflictos que se presentan en el Nudo. En el sur, el enfrentamiento entre los guerrilleros del antiguo Frente 36 y Los Urabeños se complican por la presencia de excombatientes del Frente 18 de las FARC, y hay informes de que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) también pudo haber ingresado a la región. Al oriente, en el Bajo Cauca, los municipios de Tarazá, Cáceres y Caucasia, y el municipio de San José de Uré en el departamento de Córdoba, han sufrido fuertes enfrentamientos entre Los Urabeños y un grupo disidente conocido como Los Caparrapos; a su vez, el ELN, con una fuerte presencia en Tarazá y Cáceres y en municipios cercanos como Anorí, también busca beneficiarse del comercio de drogas en la región. Por otra parte, al norte, en la región del Alto Sinú, se ha informado que combatientes y comandantes de las ex-FARC están trabajando con Los Urabeños para apoderarse violentamente del control de los cultivos de coca y del corredor de transporte hacia la costa. No hay certeza sobre el resultado que tendrán los diversos enfrentamientos por el Nudo de Paramillo ni sobre el futuro de la criminalidad en la región, pero es probable que la balanza de poderes en estos conflictos se incline hacia los exguerrilleros de las FARC. Ellos son quienes más conocen la región y los que más influencia ejercen allí, y son además quienes tienen más experiencia en guerra y en criminalidad. Las FARC solían ser los actores más poderosos de la región, y es muy probable que la mafia de las ex-FARC retome esta posición, ya sea actuando sola o en alianza con el ELN, o incluso con grupos mafiosos.

Persecución transnacional de bienes no declarados de las FARC amenaza a los desmovilizados

Varios grupos de personas saquearon violentamente una cadena de supermercados en Tolima y Cundinamarca después de que la Fiscalía arrestara a los dueños de la cadena, acusándolos de blanquear millones de dólares de las FARC. Por otra parte, la Fiscalía colombiana entregó a sus homólogos ecuatorianos más de 13 millones de archivos electrónicos relacionados con los activos de las FARC en el vecino país. El fiscal general, Néstor Humberto Martínez, se ha empeñado en ir tras los bienes no declarados de las FARC, lo que representa una de las principales amenazas para las ambiciones de los líderes guerrilleros desmovilizados. Si él puede demostrar que no han cumplido con el compromiso de entregar sus bienes, ellos perderán los beneficios establecidos en los acuerdos de paz. Es probable que gran parte de estos activos ocultos se encuentren en Ecuador, centro de logística y refugio de los bloques de las FARC en el occidente y el sur del país. La economía dolarizada de Ecuador les ha facilitado a dichos bloques el blanqueo de pagos internacionales del comercio de drogas. Asimismo, es probable que muchos de sus bienes se encuentren en el vecino de Colombia al oriente, Venezuela. La pregunta central en torno a este proceso es si los desmovilizados de las FARC tienen acceso a estos activos, o si los mismos se encuentran en manos de los miembros y jefes de la mafia de las ex-FARC.

Combates y asesinatos prenden la alarma en el Catatumbo

En la región del Catatumbo, al occidente de Colombia, se han presentado varios enfrentamientos violentos entre las fuerzas de seguridad y el ELN y el Ejército de Liberación Popular (EPL), , así como el asesinato de tres venezolanos en Colombia, atribuido al ELN. También se han presentado actos violentos al otro lado de la frontera, donde siete personas murieron tras un enfrentamiento que, según las autoridades, se dio entre el EPL y la policía forense de Venezuela. Aunque el Catatumbo aún no ha surgido como una de las principales zonas de conflicto pos-FARC, durante algún tiempo ha habido indicios de que la situación de seguridad viene deteriorándose en la región. Los informes sobre actos violentos están relacionados sobre todo con enfrentamientos entre grupos armados y las fuerzas de seguridad, así como con asesinatos selectivos. Sin embargo, fuentes de InSight Crime también se han referido a un conflicto entre el ELN y el EPL que se ha estado desarrollando desde la retirada de las FARC del Catatumbo.

Crecientes indicios de vínculos entre el ELN y Venezuela

Han surgido informes de que el ELN está distribuyendo la ayuda alimentaria del Gobierno venezolano en las regiones fronterizas, marcada con propaganda guerrillera. Por otro lado, el Gobierno colombiano confirmó que un guerrillero del ELN quien murió mientras instalaba explosivos en Norte de Santander era un miembro activo o retirado de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) de Venezuela. Si el Gobierno venezolano le está ayudando al ELN a consolidar su control social, ello podría indicar que la administración está pasando de ser permisiva a asumir una posición de cooperación con la guerrilla en Venezuela. La idea de que el Gobierno venezolano está tratando de establecer un papel en las economías criminales de la región fronteriza se vio reforzada por el nombramiento de Fredy Bernal como "protector" del estado fronterizo de Táchira. Bernal había ejercido anteriormente como el contacto del Gobierno venezolano con las FARC y es además un contacto clave con los grupos armados venezolanos conocidos como "colectivos" y con la policía. Por otro lado, el ingreso de cientos de miles de refugiados venezolanos a Colombia está proporcionando un terreno fértil para el reclutamiento de personas desesperadas, no solo por parte del ELN, que durante mucho tiempo ha reclutado a venezolanos, sino de todos los actores ilegales con presencia en la frontera.

Paro armado muestra fortalezas y debilidades del ELN

El ELN llevó a cabo un "paro armado" de tres días, principalmente en protesta por la suspensión de las conversaciones de paz por parte del Gobierno. Se reportó que durante el paro hubo incendios de vehículos, ataques contra infraestructuras de transporte, y retenciones y hostigamientos a viajeros en Antioquia, Cauca, Cesar, Nariño, Norte de Santander y Valle del Cauca, pero no se reportaron heridos ni muertos. El paro fue un recordatorio sobre la capacidad que el ELN aún tiene de afectar considerablemente la vida cotidiana en varias regiones de Colombia. Sin embargo, sus acciones se presentaron sobre todo en áreas con fuerte presencia del grupo, lo que demuestra que, a pesar de su reciente expansión, la influencia de la guerrilla y la amenaza que ella representa siguen siendo limitadas territorialmente.

Ofensiva del ELN es indicio de divisiones internas en torno a la paz

El ELN lanzó una ofensiva nacional tras el fin del cese al fuego con el Gobierno, dirigiendo ataques contra las fuerzas de seguridad y la infraestructura petrolera del país. Después de la muerte de cinco policías por la explosión de una bomba en la ciudad de Barranquilla, cuya responsabilidad se atribuyó el Frente de Guerra Urbana del ELN, el Gobierno suspendió las conversaciones de paz. La declaración emitida por dicho frente sugiere que el atentado fue un intento de tomar la evidente estrategia nacional de la guerrilla posterior al cese al fuego como una demostración de que pueden seguir haciendo la guerra en las zonas urbanas (donde la guerrilla ha tenido poca influencia durante muchos años) en medio de las conversaciones de paz. Sin embargo, otros factores indican que puede haber una estrategia más perjudicial en juego. Las consecuencias de dicho ataque para el proceso de paz eran totalmente predecibles, pues de acuerdo con los comentarios hechos más adelante por el principal negociador del ELN, alias “Pablo Beltrán”, la facción a favor de la paz entre los dirigentes de la guerrilla no autorizó dicho ataque, y ni siquiera tenía conocimiento del mismo. Esto plantea la posibilidad de que las desastrosas consecuencias de los ataques para el proceso de paz fueron totalmente premeditadas, y que los atentados fueron una declaración dirigida tanto a las facciones a favor de la paz dentro de las directivas del ELN como al Gobierno colombiano.

Guerras territoriales y problemas en la dirigencia de Los Urabeños podrían señalar su final como una organización con alcance nacional

  • La comandancia nacional de Los Urabeños se vio aún más debilitada por la entrega de Eduard Luis Vargas Gutiérrez, alias Pipón, hermano del extinto segundo al mando de Los Urabeños, Roberto Vargas Gutiérrez, alias “Gavilán”, así como por el arresto de alias “Leo”, quien supuestamente es familiar del máximo líder de la organización, Dairo Antonio Úsuga, alias “Otoniel”.
  • El control de Los Urabeños en importantes territorios para el tráfico de drogas en el Bajo Cauca antioqueño y en San José de Uré, Córdoba, está siendo disputado por grupos criminales que solían operar como miembros semiautónomos de la franquicia de Los Urabeños.
  • Cada vez hay menos razones para obedecer las órdenes de una dirigencia débil y distante, y mucho menos para aumentar el porcentaje de los beneficios que suelen exigir; y estas nuevas guerras territoriales podrían ser indicio de los primeros estertores violentos de la desintegración de Los Urabeños como una red de alcance nacional bajo un mando unificado.

La amenaza de la mafia de las ex-FARC cruza la frontera sur de Colombia, tras un ataque contra la policía de Ecuador

  • Las autoridades de Ecuador y Colombia están intentando localizar a un excombatiente de las FARC, Walter Patricio Arisala Vernaza, alias “Guacho”, a quien culpan de un atentado con carrobomba contra una estación de policía, tras el cual resultaron 28 personas heridas en el estado de Esmeraldas, Ecuador. Al parecer, alias “Guacho” dirige una célula de la mafia de las ex-FARC compuesta por unos 50 combatientes, que está buscando el control de cultivos de coca, laboratorios y rutas de tráfico en el departamento de Nariño.
  • Este ataque representa una alarmante advertencia de que la amenaza planteada por las células de la mafia de las ex-FARC podría fácilmente extenderse a Ecuador, que es un punto de partida clave para la cocaína producida en el sur de Colombia, y país de origen de numerosos exintegrantes de las FARC en la región.

¿Los carteles mexicanos están intentando asumir el control del narcotráfico en Colombia?

  • Informes de prensa señalan que los grupos del crimen organizado mexicanos están tratando de tomar el control del narcotráfico colombiano, dado que sus socios locales no cumplieron con sus “cuotas”, y que han establecido presencia en nueve departamentos del país.
  • Es muy poco probable que los mexicanos estén tratando de tomar y controlar el territorio, dado que ello implicaría un alto costo y aumentaría exponencialmente su visibilidad ante los organismos de seguridad. Lo más probable es que la naturaleza cada vez más fluida y fragmentada del tráfico de cocaína colombiano, la pérdida de socios confiables de las FARC (ahora desmovilizados) y la cada vez más fracturada organización de Los Urabeños, hayan llevado a los mexicanos a intervenir más en la cadena de suministro y en la coordinación de las actividades de producción y tráfico en Colombia.

Los refuerzos dados a las fuerzas de seguridad podrían provocar la migración de los traficantes

  • Las fuerzas de seguridad están incrementando sus acciones en dos de los territorios de Colombia donde el narcotráfico genera más violencia, desplegando 2.100 policías y militares en Chocó y ofreciendo apoyo a la Fuerza de Tarea Hércules en Tumaco, con mayores refuerzos, nuevos dirigentes y el despliegue de fuerzas especiales.
  • Los grupos de tráfico territoriales en estas áreas no tendrán más opción que hacer frente a la presión de las fuerzas de seguridad, pero los crecientes riesgos para sus operaciones y la mayor posibilidad de que sus cargamentos sean interceptados podrían conducir a los narcotraficantes internacionales que utilizan estos grupos a buscar zonas alternativas de producción, así como nuevas rutas de tráfico.
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