Investigación y análisis de crimen organizado

De las cenizas de la sanguinaria contrainsurgencia paramilitar en Colombia surgió a mediados de la década de 2000 algo que las autoridades colombianas bautizaron como “bandas criminales” (Bacrim). Desde entonces, las Bacrim se han convertido en la fuerza criminal dominante en el hampa colombiano.

Estos híbridos colombianos regentan el tráfico de cocaína y han implantado imperios ilícitos en minería ilegal, extorsión y tráfico de todo tipo, desde armamento hasta personas. La más poderosa de estas redes en Colombia es los Urabeños, cuya red se extiende por dos terceras partes de los departamentos colombianos y cuya “franquicia” se ha convertido en el modelo de gran parte del crimen organizado en el país.

Hoy en día, el hampa colombiano —inundado de cocaína por el auge de la producción de coca y nadando en oportunidades criminales creadas por la retirada de miles de insurgentes de izquierda que se están desmovilizando— se posa en la cúspide de un cambio sísmico. Los Urabeños y otras Bacrim tendrán un rol decisivo en la conformación de este nuevo orden.

Este informe especial multimedia lo lleva a lo más profundo de una célula de los Urabeños en el preciado territorio criminal del Bajo Cauca, región en la parte norte del departamento de Antioquia. Ofrece una perspectiva única de cómo opera una red de Bacrim y qué rol desempeña en el hampa.

Producto de tres años de investigación y entrevistas con miembros de Bacrim dentro y fuera, con diferentes rangos y responsabilidades, este informe presenta a las Bacrim en las palabras de sus integrantes, así como de sus víctimas y las de las autoridades colombianas. La sección sobre el dinero analiza las maneras como las Bacrim se lucran de un portafolio de actividades criminales amplio y diversificado. Poder analiza la dinámica interna, la estructura y el control social que ejercen las Bacrim. Asesinatos desglosa el funcionamiento de las facciones armadas de las Bacrim y sus redes de sicarios.