Bloque Iván Ríos: La división de combate más vulnerable de las FARC

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El Bloque Iván Ríos ha sido elegido como el estudio de caso para este documento, ya que es tal vez el más débil dentro de las divisiones de las FARC, en términos de mando y control, y por lo tanto, corre el mayor riesgo de fragmentación y criminalización.

Esta columna, también conocida como el Bloque Noroccidental, opera principalmente en los departamentos de Antioquia, Córdoba y Chocó. Ha sido comandado desde Venezuela por Iván Márquez (quien dirige el equipo de negociación de las FARC en La Habana), desde la muerte de José Juvenal Velandia, alias “Iván Ríos”, en marzo de 2008, a manos de su propio guardaespaldas. Iván Márquez inició su carrera militar como comandante de un frente en Antioquia antes de ser promovido al Secretariado.

Este artículo hace parte de una serie sobre los retos del proceso de paz con las FARC en Colombia. Vea la serie completa aquí.

El día a día del bloque está en manos de Luis Carlos Úsuga Restrepo, alias “Isaías Trujillo”, quien, si bien goza de un estatus casi mítico dentro del bloque, tiene más de 70 años y se encuentra en un delicado estado de salud. Como resultado, hay poca coordinación entre los diferentes frentes de este bloque, aun cuando mantienen un alto nivel de hostilidades dirigidas principalmente contra empresas de infraestructura y transporte, así como atacando a las patrullas del ejército con explosivos.

Si se suprimiera el aspecto ideológico de sus actividades, las unidades de las FARC en el Bloque Iván Ríos podrían convertirse de inmediato en una de las organizaciones criminales más sofisticadas y poderosas de la región.

Las finanzas del Bloque

Las FARC en esta región obtienen dinero a través del narcotráfico, la extorsión y la minería de oro. Por el lado del narcotráfico, las FARC no sólo trafican con base de coca, vendiendo gran parte de ésta a las Bacrim (“Urabeños” 1, “Rastrojos” 2 y la “Oficina de Envigado” 3), sino que también cristalizan cocaína —de la cual venden un porcentaje a las Bacrim—, y administran sus propias rutas de exportación, principalmente a través de Panamá. Esta última parte del negocio es manejada por el Frente 57, que se asienta a lo largo de la frontera con Panamá.

Este es el bloque de las FARC que más recursos obtiene de la minería de oro. Gran parte de estos ingresos provienen de un “impuesto” aplicado a la maquinaria pesada de excavación y a las dragas usadas para extraer oro por los mineros informales —y en su mayoría ilegales—. Los impuestos sobre cada máquina van desde 3 millones (US$1.600) hasta 10 millones de pesos (US$5.500), dependiendo de la cantidad de oro extraída. Para dar una idea de la escala de la minería ilegal de oro, en la zona del Bajo Cauca (la región entre Antioquia y Córdoba), entrevistas con asociaciones mineras locales indicaron que hasta 1.000 excavadoras operaba en nueve municipios 4. Esta maquinaria le genera a las FARC más de US$2 millones mensuales derivados del pago de extorsiones. Si bien no todas las minas están en territorio de las FARC, InSight Crime estima que los ingresos del Bloque Iván Ríos, procedentes de la minería de oro, son más de US$3 millones al mes.

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Cultivos de coca y bloque Iván Ríos

 

Frente 5

Este frente tiene presencia principalmente en la región de Urabá, Antioquia, aunque también llega a Córdoba y Chocó. Fundado en 1971, fue el primer frente de las FARC en la región y dio a luz a varios de los otros frentes, incluyendo los Frentes 18, 47 y 58. Este frente es la piedra angular de lo que hoy es el Bloque Iván Ríos.

El riesgo de criminalización de los elementos de este frente ha crecido de manera significativa en los últimos años, tras la muerte de dos de los líderes del frente. En agosto del año pasado, alias “Valenciano” fue dado de baja en combate con el ejército 5; en febrero de 2013, el comandante del frente, Luis Carlos Durango, alias “Jacobo Arango”, murió en un bombardeo aéreo 6. “Jacobo Arango” había pasado 37 años en las filas de las FARC, y fue uno de los comandantes más respetados en el Bloque Iván Ríos. Su muerte dejó un vacío en la estructura de mando del bloque.

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Otro golpe al frente ocurrió cuando las fuerzas de seguridad atacaron el campamento de la segunda al mando del frente, María Elda Ramírez, alias “Mayerly”, quien apenas había escapado con vida un mes antes, cuando su campamento fue atacado por las fuerzas de seguridad. Aparentemente, Mayerly fue identificada y localizada por agentes policiales encubiertos que se hicieron pasar por narcotraficantes. Mayerly supuestamente manejaba la venta de drogas para el Frente 5, y un cuaderno encontrado en su campamento detalló la venta de hasta 800 kg de base de coca al mes, lo que generaba más de US$1 millón al mes al frente 7.

Esta zona en la que opera el Frente 5 es también uno de los bastiones de los “Urabeños”; el frente posee estrechos vínculos con esta Bacrim, y realiza con ellos complejas transacciones comerciales. La información de inteligencia obtenida en el campamento de Mayerly revela que no tenía trato directo con Darío Antonio Úsuga, alias “Otoniel 8, el jefe de los “Urabeños”. Se cree que Jacobo Arango, cuyo verdadero nombre es Úsuga, era primo de Otoniel, y que los intermediarios de la familia facilitaron los negocios con los “Urabeños”. Otro Úsuga en las FARC y aparentemente parte del clan, es el jefe operativo del Bloque Iván Ríos: Luis Carlos Úsuga Restrepo, alias “Isaías Trujillo 9. Las conexiones familiares con líderes de las Bacrim también aumentan el riesgo de criminalización.

Frentes 9 y 47

Estos frentes han sido prácticamente desmantelados. Situados en el extremo sur de Antioquia, donde limita con el departamento de Caldas, estos frentes han sido duramente golpeados por las fuerzas armadas, y sus jefes sido neutralizados o han desertado. Gabriel Arcángel Galvis Montoya, alias “Eliécer”, segundo al mando del Frente 9, fue asesinado en julio de 2012. El Frente 47 nunca se recuperó de la deserción de su comandante, Elda Neyis Mosquera García, alias “Karina”, en mayo de 2008. Las FARC tienen ambiciones de retomar el área otrora dominada por estos dos frentes, pero hasta ahora han tenido poco éxito 10.

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Cabecillas del frente bloque Iván Ríos de las FARC

Frente 18

Este es probablemente el frente más fuerte, en términos militares y políticos, del Bloque Iván Ríos, con alrededor de 250 combatientes y al menos 300 milicianos. Está dirigido por Alfredo Alarcón Machado, alias “Román Ruiz”, tal vez el comandante más políticamente activo en todo el Bloque. A pesar de soportar constantes ofensivas de las fuerzas militares —no de una, sino de dos Fuerzas de Tarea Conjunta—, el Frente 18 está relativamente intacto, anidado en las montañas del Nudo del Paramillo.

Este frente se financia por medio de la venta de base de coca y la extorsión, principalmente de la minería de oro. Es muy activo militarmente, y está llevando a cabo una campaña constante de hostigamiento en contra de la construcción de una represa hidroeléctrica en Ituango, uno de los municipios que domina.

Tiene vínculos con las Bacrim, con la venta de base de coca a Rafael Álvarez Pineda, alias “Chepe”, líder de los “Paisas”, que ahora trabaja con los “Urabeños” 11. Esta conexión ha estado en vigor durante muchos años, y fuentes de inteligencia indican que la relación entre Chepe y las FARC es sólida. No obstante, también ha habido enfrentamientos entre las FARC y otras facciones de los “Urabeños” en Córdoba, por lo que parece no haber un acuerdo general con el alto mando de los “Urabeños”.

Si “Román Ruiz” muriera o fuera dado de baja en combate, se asestaría un duro golpe al componente ideológico del Bloque Iván Ríos. “Román Ruiz” es quien maneja los elementos regionales del Partido Comunista Clandestino de Colombia (PC3), la red política clandestina de las FARC, que al parecer se extiende hasta la ciudad de Medellín.

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Frente 34

Este frente fue fundado y dirigido por Isaías Trujillo, pero con su ascenso a jefe operativo del bloque, ahora es comandado por Ancízar García Ospina, alias “Pedro Baracutado”. El frente llegó a contar con más de 400 miembros, pero las estimaciones actuales sitúan su fuerza en torno a 150. Pese a que aún opera en el occidente de Antioquia, su principal fortaleza está oculta en las selvas del Chocó. Sus ingresos provienen del narcotráfico, el contrabando de armas, la extorsión y la minería ilegal. Este fue uno de los frentes que violó abiertamente el cese al fuego unilateral de dos meses declarado de las FARC, entre noviembre de 2012 y el 20 de enero de 2013. Según la policía, hubo por lo menos tres violaciones evidentes de la tregua en diciembre de 2012 por parte de este frente 12. Una fuente le dijo a InSight Crime que el ataque a la estación de policía de Murindó en diciembre era una maniobra para distraer a las fuerzas de seguridad del movimiento de un cargamento de droga con destino a su punto de salida en el Chocó.

Tres Bacrim hacen presencia con sus elementos en el Chocó: los “Urabeños”, los “Rastrojos” y “Renacer”. No hay pruebas concluyentes de una relación entre el Frente 34 y estos grupos, pero tampoco hay informes de enfrentamientos, lo que sugiere que por lo menos existen acuerdos territoriales entre ellos para evitar conflictos.

El Frente 34 mantiene un flujo constante de ataques contra las fuerzas militares y logró imponer un paro armado en la carretera que une a Antioquia con el Chocó, impidiendo el tránsito de vehículos. En marzo de 2013, el frente atacó a un destacamento de la policía que escoltaba a una comisión de restitución de tierras, lo cual sugiere que los guerrilleros pueden haber usurpado tierras en la región. La presencia de las fuerzas armadas es débil en el departamento del Chocó y las actividades criminales (drogas, oro, armas, contrabando y la tala ilegal de árboles) cunden por doquier. La presencia de varias Bacrim y grupos criminales transnacionales hace que la criminalización se dé aquí en el marco del tercer escenario (después de la desmovilización).

Frente 36

Este es quizás el frente más activo del Bloque Iván Ríos, y puede llevar la delantera en las FARC, en términos del uso de explosivos. Bajo el liderazgo de Ovidio Antonio Mesa Ospina, alias “Anderson”, este frente ha llevado a cabo una campaña constante en contra de la infraestructura eléctrica, empresas de transporte y las fuerzas de seguridad. “Anderson” tiene un pasado oscuro en las filas de las FARC, cuando estuvo a punto de ser fusilado por un “tribunal revolucionario” en 2002, después de que su novia fuera dada de baja en combate y él se hubiera entregado a la bebida. Anteriormente fue combatiente en el Frente Aurelio Rodríguez. No obstante, Iván Ríos vio su potencial y lo movió hacia el Frente 36, donde se volvió indispensable, asumiendo su liderazgo en 2003 13.

Bajo el mando de “Anderson”, el Frente 36 se ha convertido en un pionero en el uso de explosivos. Estos dispositivos explosivos improvisados ??(IED por sus siglas en inglés), son utilizados no sólo para atentar contra objetivos clave de la infraestructura energética, sino también contra las patrullas del ejército e incluso contra vehículos. “Anderson” no es conocido por ser muy activo políticamente, y no se lleva bien con el jefe político del frente, alias “Olmedo”.

“Anderson” no es miembro del Estado Mayor del Bloque Iván Ríos, lo que significa que, pese a convertir al Frente 36 en el más beligerante y en una de las unidades más boyantes del bloque, sigue siendo sólo un comandante de bajo nivel. Fuentes locales en el municipio de Anorí insinuaron a InSight Crime que la primera violación del cese al fuego de las FARC en noviembre de 2012, se presentó cuando el Frente 36 voló dos torres de energía, un mensaje de “Anderson” al Secretariado advirtiéndole que debía prestarle más atención. “Anderson” es el ejemplo perfecto de qué tan difícil puede ser llevar a ciertos comandantes de campo a la esfera de lo legal. Él no tiene una posición alta en la jerarquía de las FARC, no cuenta con educación ni posee un perfil político, lo cual le da pocas oportunidades en cualquier escenario de post conflicto. No obstante, tiene bajo su mando a un gran número de combatientes, guarda relaciones cercanas con las comunidades locales, gana una gran cantidad de dinero e, incluso, parece ser que sostiene contactos con los carteles mexicanos.

El Frente 36 obtiene ingresos de la minería de oro, la extorsión y la base de coca. Una investigación de campo en los municipios donde el Frente 36 está activo indica que “Anderson” recauda US$350.000 al mes de la minería de oro, otros US$150.000 de la extorsión y al menos US$200.000 del narcotráfico, principalmente de la venta de base de coca. Esto suma unos US$700.000 al mes para un frente que cuenta con poco más de 100 guerrilleros y hasta 600 milicianos.

“Anderson”, entonces, dispone de una gran cantidad de dinero con el cual jugar; no parece especialmente ideológico en su perspectiva; y se siente abandonado por el alto mando de las FARC. Todos estos factores indican un riesgo de criminalización.

Mario Vélez

Esta fue inicialmente una columna móvil y la unidad ofensiva del Bloque Iván Ríos. Sin embargo, con la falta de un comando coherente dentro del bloque, la columna Mario Vélez se ha convertido en otro frente, situado en los municipios de Cáceres y Valdivia en Antioquia. Sus ingresos provienen de la base de coca y, de nuevo, principalmente de la extorsión a las minas de oro ilegales. Su jefe es Duberney Tuberquia, alias “Remorado”, cuya pareja es la hija de “Isaías Trujillo”, y cuenta con alrededor de 70 combatientes. Vende base de coca a las Bacrim. Este frente trabaja muy de cerca con “Anderson” del Frente 36 y puede que siga su ejemplo cuando llegue el momento de tomar una decisión sobre cómo responder a cualquier acuerdo de paz.

Frente 57

El Frente 57 es una de las unidades más acaudaladas de las FARC. Se ubica a lo largo de la frontera con Panamá, tiene acceso a los océanos Pacífico y Atlántico, y lleva la cocaína directamente a los carteles mexicanos. Intercepciones de inteligencia militar revelan tráfico de radio constante entre los frentes en la zona norte del estudio de caso y el 57 en el Chocó, con la indicación clara de que están íntimamente ligados a los intereses del narcotráfico. Si bien la base de coca se mueve a través del 57 y hacia afuera, armas y municiones se mueven en la dirección opuesta, hacia el Bajo Cauca 14.

Este frente está dirigido por Gilberto de Jesús Torres, alias “El Becerro”, que se encarga de gran parte del narcotráfico del bloque. Fuentes en Panamá declararon que se cree que “El Becerro” pasa la mayor parte de su tiempo del lado panameño de la frontera, e incluso de vez en cuando, se queda en la ciudad de Panamá, la cual ha sido durante mucho tiempo un centro de negociación para las transacciones de drogas de las FARC (Anayibe Rojas Valderrama, alias “Sonia”, utilizó Ciudad de Panamá para cerrar tratos15. Ella fue extraditada a Estados Unidos y condenada por narcotráfico en 2004).

“El Becerro” tiene desde hace tiempo un acuerdo con los “Urabeños”, forjado por su primer líder Daniel Rendón Herrera, alias “Don Mario” (detenido en abril de 2009). Se cree que este acuerdo incluye no sólo la delimitación del territorio, o el movimiento de cargamentos de droga, sino que también puede incluir el acopio de estos cargamentos. No hay estimaciones fiables sobre las ganancias de este frente, pero InSight Crime estima que son muy altas, más de US$50 millones al año. Se cree que este frente tiene conexiones internacionales de narcotráfico, en particular con los carteles mexicanos y no es muy activo militarmente. Este grupo podría criminalizarse fácilmente si las condiciones adecuadas se presentaran.

Frente 58

El Frente 58 opera donde el Nudo del Paramillo baja a Córdoba. Cuenta con 120 combatientes. Su líder es Jhoverman Sánchez, alias “Manteco”, un comandante militar agresivo que no busca acuerdos con sus homólogos de las Bacrim. Por tradición, este frente ha sostenido una dura lucha con los “Urabeños” y sus predecesores de las AUC. Ha habido una batalla continua entre este frente y los “Urabeños” en el municipio de Tierralta, Córdoba 15.

Si bien este frente no parece ser políticamente muy activo, “Manteco” odia a las Bacrim y no estaría interesado en una alianza con ellos, sin importar los beneficios económicos que esto pudiera generar. Aunque el frente no es muy próspero, recibe dinero de los cultivos de coca y la extorsión. Este frente no está en alto riesgo de criminalización, pero esto podría cambiar si “Manteco” fuera asesinado 16.

Frente Aurelio Rodríguez

Otrora ubicado en Risaralda, este es otro frente que ha sido debilitado y empujado hacia las selvas del Chocó. Dirigido por Martín Cruz Vega, alias “Rubín Morro”, por quien el gobierno ofreció recientemente una recompensa17 de 425 millones de pesos (unos US$230.000)17, este frente cuenta con unos 60 combatientes, cuando alguna vez llegaba a 200. “Rubín Morro” es miembro del Estado Mayor del Bloque y es uno de los comandantes de más alto nivel en el Bloque Iván Ríos. Él perteneceal ala más tradicional de las FARC y probablemente seguirá siendo fiel a las decisiones tomadas por el Secretariado.

Este artículo hace parte de una serie sobre los retos del proceso de paz con las FARC en Colombia. Vea la serie completa aquí.

Notas a pie

[1] Ver perfil de InSight Crime, “Urabeños”. Disponible en: http://es.insightcrime.org/noticias-sobre-crimen-organizado-en-colombia/urabenos-perfil

[2] Ver perfil de InSight Crime, “Rastrojos”. Disponible en: http://es.insightcrime.org/noticias-sobre-crimen-organizado-en-colombia/rastrojos-perfil

[3] Ver perfil de InSight Crime, “Oficina de Envigado”. Disponible en: http://es.insightcrime.org/noticias-sobre-crimen-organizado-en-colombia/oficina-de-envigado

[4] InSight Crime llevó a cabo investigaciones de campo en la región por más de cinco semanas durante 2012.

[5] Univisión, “Muere en combate jefe de las FARC que participó en masacre en 2002”, 8 agosto de 2012. Disponible en: http://noticias.univision.com/article/1198950/2012-08-08/america-latina/colombia/muere-en-combate-jefe-de

[6] El Tiempo, “Farc reconocen muerte del jefe guerrillero alias ‘Jacobo Arango’”, 8 de febrero de 2013. Disponible en: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12584602

[7] Semana, “Golpe a las Farc: La bomba de año nuevo”, 5 de enero de 2013. Disponible en: http://www.lanacion.com.co/index.php/dominical/semana/item/197204-la-bomba-de-ano-nuevo

[8] Vea el perfil de InSight Crime, “Otoniel”. Disponible en: http://es.insightcrime.org/noticias-sobre-crimen-organizado-en-colombia/dario-antonio-usuga-otoniel?highlight=WyJvdG9uaWVsIl0=

[9] El Tiempo, “Alianza ‘Urabeños’ y Farc no es más que un negocio de familia”, 28 de enero de 2012. Disponible en: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-11022007

[10] El Colombiano, “Farc querrían retomar zona del Oriente”, 19 de febrero de 2013. Disponible en: http://www.elcolombiano.com/farc_querrian_retomar_zona_del_oriente-EDEC_225427

[11] Vea el perfil de InSight Crime “Chepe”. Disponible en:http://es.insightcrime.org/noticias-sobre-crimen-organizado-en-colombia/rafael-alvarez-pineda-chepe

[12] Caracol, “A la guerrilla de las Farc no se le puede creer: Policía del Urabá”, 30 de diciembre de 2012. Disponible en: http://www.caracol.com.co/noticias/judiciales/a-la-guerrilla-de-las-farc-no-se-le-puede-creer-policia-del-uraba/20121230/nota/1817585.aspx

[13] InSight Crime entrevistó al coronel Diego Luis Villegas Muñoz, comandante de la Brigada Móvil Nº. 25, 6 de septiembre de 2012, Tarazá, Antioquia.

[14] Entrevistas de InSight Crime con oficiales del Ejército, Tarazá, Antioquia, 6 de septiembre 2012.

[15] InSight Crime llevó a cabo entrevistas en Ciudad de Panamá en diciembre de 2012.

[16] Investigación de campo de InSight Crime, Córdoba, octubre de 2012.

[17] El Espectador, “Millonarias recompensas por cabecillas de las Farc en Chocó”, febrero 1º, 2013. Disponible en: http://www.elespectador.com/noticias/judicial/millonarias-recompensas-cabecillas-de-farc-choco-articulo-402428

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