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La Mara Salvatrucha (MS13) es una de las pandillas callejeras más grandes del
mundo, y posiblemente una de las más violentas. Tras unos inicios relativamente
modestos en Los Ángeles en los años ochenta, se ha extendido a más de media
docena de países y se ha convertido en el centro de atención de los organismos
de seguridad en los dos hemisferios. A pesar de estos esfuerzos, la MS13 continúa
siendo una amenaza persistente y muestra signos de querer expandir su portafolio
criminal. Este informe intenta explicar qué es lo que hace de la MS13 un problema
tan difícil de abordar para las autoridades. Busca ayudar a los organismos de
seguridad a comprender las actividades criminales de la pandilla, pero incluye
además una discusión detallada sobre los aspectos sociales y políticos en torno a la
misma. A continuación presentamos los principales hallazgos de nuestro estudio.

Este artículo es el resultado de un trabajo de campo realizado como parte de un proyecto de investigación de varios años con el fin de evaluar la capacidad criminal transnacional de la MS13 en Estados Unidos y El Salvador, adelantado por InSight Crime y el Centro de Estudios Latinoamericanos de American University, con financiamiento del Instituto Nacional de Justicia (National Institute of Justice).

La MS13 es un fenómeno esencialmente urbano, con células que
operan en dos continentes. La MS13 tiene entre 50.000 y 70.000 miembros,
los cuales se concentran sobre todo en las áreas urbanas de Centroamérica o en
lugares por fuera de la región donde hay una gran diáspora de centroamericanos.
En Honduras y Guatemala, la pandilla sigue siendo en gran parte urbana. En
El Salvador, sin embargo, se ha extendido a zonas más rurales. La expansión
por fuera de las zonas urbanas también ha ocurrido en ciertas áreas de Estados
Unidos, especialmente en Long Island y Carolina del Norte, y cada vez más en
California. La pandilla ha aparecido también en Europa, específicamente en
zonas urbanas de España e Italia. El tamaño de la pandilla en estas áreas varía
bastante, dependiendo de los esfuerzos de los organismos de seguridad y de
patrones migratorios no relacionados con la pandilla.

La MS13 es, en primer lugar, una organización social, y en segundo
lugar una organización criminal. La MS13 es un fenómeno complejo. La
pandilla no busca tanto generar ingresos, sino más bien crear una identidad
colectiva que se construya y refuerce por experiencias compartidas, a menudo de
carácter criminal, en especial actos de violencia y expresiones de control social.
La MS13 se basa en una noción mítica de la comunidad, así como en el concepto
de equipo y en una ideología basada en su sangrienta lucha con su principal rival,
la pandilla Barrio 18, para mantener una organización social y criminal enorme
y débilmente estructurada.

La MS13 es una organización difusa y con subdivisiones, sin un único líder ni estructura de liderazgo que dirija a la pandilla en su conjunto. La MS13 tiene dos polos de poder: en Los Ángeles, donde se fundó; y en El Salvador, su cuna espiritual, donde residen muchos de sus líderes históricos. Pero la pandilla no tiene un solo líder o un consejo de líderes. Por el contrario, es una federación con varios niveles de líderes que interactúan, obedecen y se responden entre sí en momentos diferentes, dependiendo de las circunstancias. En términos generales, la mayoría de las decisiones son tomadas por células individuales, denominadas clicas. En algunas áreas, los miembros de más alto rango conforman un consejo de líderes, pero no todas las áreas cuentan con uno de estos consejos. En Los Ángeles, la MS13 está subordinada a la pandilla carcelaria conocida como la Mafia Mexicana. En El Salvador, la pandilla también es dirigida desde la cárcel por su propio consejo de líderes. En la Costa Este de Estados Unidos, la pandilla no cuenta con un consejo, aunque gran parte de sus cabecillas provienen de líderes de pandillas establecidos en El Salvador. Debido a que una gran parte de estos líderes se encuentran en las cárceles, les es
sumamente difícil imponer el control total sobre los pandilleros rasos.

La MS13 se rige por pautas más que por reglas, las cuales están sujetas
a diversas interpretaciones. La naturaleza difusa de la organización tiene
implicaciones generales para su funcionamiento. La pandilla cuenta con pautas
más que con reglas. Estas pautas están sujetas a diversas interpretaciones y se
aplican de manera improvisada. En otras palabras, esta justicia interna no es
necesariamente un sistema estricto, y a menudo depende más de quién es el
líder y quién está siendo juzgado, más que de la transgresión cometida o de las
circunstancias que la rodean. Esta aplicación incoherente de las reglas conduce
a constantes conflictos internos y externos y es la principal causa de la violencia
generalizada donde quiera que la pandilla opere.

       VEA TAMBIÉN: MS13 Noticias y Perfiles

La violencia de la MS13 es brutal y deliberada. La violencia es central para
la MS13 y por eso se ha convertido en objetivo de los organismos de seguridad
de Estados Unidos, Centroamérica y otros lugares. La violencia es un elemento
fundamental del ethos de la pandilla, de su modus operandi y de las pruebas
y castigos para sus miembros. La violencia también permite generar cohesión
InSight Crime y CLALS / La MS13 en América 5
y camaradería dentro de las clicas. Este uso de la violencia ha contribuido
a mejorar la marca MS13, lo que le ha permitido expandirse en tamaño y en
alcance geográfico, pero le ha impedido ingresar en economías criminales más
sofisticadas y lucrativas. Sus potenciales socios perciben a la pandilla como un
objetivo poco fiable y demasiado visible, una percepción que se ve reforzada por
los actos violentos de la pandilla.

La naturaleza difusa de la MS13 le dificulta controlar sus propias
expresiones de violencia. La naturaleza difusa de la MS13 le ha hecho difícil
limitar su violencia. La pandilla misma ha intentado implementar reglas para
controlar el uso de la fuerza. La mayoría de los asesinatos deben ser aprobados
desde los más altos niveles, pero, como lo ilustra uno de nuestros estudios de
caso, esta es a menudo una tarea marginal, que refleja lo que al parecer es un
desprecio por la vida humana. Además, el mismo sistema que pretende controlar
la violencia suele generar más violencia, pues no llevar a cabo una orden que ha
sido aprobada se convierte en causa para una acción disciplinaria interna.

La MS13 es una organización criminal que vive al día y depende del
control territorial para conseguir ingresos. La falta de un liderazgo
centralizado ha hecho que la pandilla permanezca relativamente empobrecida.
Aunque ha establecido fuentes de ingresos, la MS13 tiene una cartera criminal
precaria. Si bien la extorsión es la principal fuente de ingresos de la pandilla en
Centroamérica, una porción significativa y creciente de la cartera criminal de la
MS13 proviene del narcomenudeo local, sobre todo en ciudades estadounidenses
como Los Ángeles. La pandilla también está involucrada en prostitución, tráfico
de personas, robo y reventa de coches y otras actividades criminales, pero los
ingresos de la agrupación casi siempre dependen de su capacidad para controlar
el territorio.

La MS13 es una pandilla transnacional, no una organización criminal
transnacional (OCT). Si bien la pandilla tiene presencia en dos continentes
y por lo menos en media docena de países, su participación en los esquemas
criminales internacionales es pequeña y parcial. En los casos de narcotráfico
internacional, por ejemplo, la MS13 depende de otros actores criminales, como
la Mafia Mexicana. La pandilla desempeña un papel similar y de tiempo parcial
en otras actividades criminales internacionales, como el tráfico de personas. Su
difusa estructura organizativa y las manifestaciones públicas de violencia son
dos de las principales razones por las que no ha logrado transformarse en una
OCT. Y aunque algunas actividades criminales —en especial su participación en
el narcomenudeo a nivel local— están favoreciendo la maduración de la pandilla
y le han generado nuevas oportunidades, este es un proceso lento que está
causando un conflicto significativo al interior de la organización.

Los líderes de la MS13 en El Salvador están tratando de ejercer más
control sobre la Costa Este de Estados Unidos. Algunos líderes de la MS13,
especialmente los que operan desde las cárceles de El Salvador, están tratando
de crear más control desde arriba, y de ampliar su influencia social y política.
En El Salvador, la pandilla ha negociado votos con algunos de los políticos más
poderosos del país. También ha constituido estructuras de mando más formales
y complejas dentro y fuera de las cárceles, y tiene emisarios en lugares tan lejanos
como Boston (MA), quienes están tratando de controlar las rudimentarias e
indisciplinadas clicas que operan en la Costa Este de Estados Unidos.

La MS13 aprovecha los patrones migratorios tradicionales, en lugar
de enviar a sus miembros a crear nuevas células. La evolución de la MS13
en El Salvador ha alarmado a los organismos de seguridad, quienes afirman
que los líderes de la pandilla están moviendo a sus miembros por la región,
incluido a Estados Unidos. Pero si bien la pandilla está repoblando sus células
y estableciendo otras nuevas, parece estar aprovechando las circunstancias, en
lugar de generarlas. Los miembros de la MS13 migran por las mismas razones que
lo hacen otras personas y van a los mismos lugares que estas. También enfrentan
dificultades similares, como la indigencia, el aislamiento, la victimización, la
detención y la deportación.

      VEA TAMBIÉN: Cobertura de Pandillas

Este informe se dividió en cinco partes. La primera fue una cronología
de la historia de la pandilla en varios países. Esta agrupación es un subproducto
de la guerra, la migración y la política, y tiene presencia en media docena de
países. Luego nos referimos a la filosofía de la pandilla, a sus principios rectores
y a su ideología. La pandilla se centra en torno a la idea de comunidad, lo cual se
refuerza sobre todo a través de rituales violentos y de expresiones de odio hacia
extraños y rivales.

También analizamos su estructura organizativa, lo cual incluye una
explicación de su imprecisa jerarquía, que no se ha entendido cabalmente, así
como su sistema de clicas. Describimos su modus operandi,
abordando el importante tema del reclutamiento, así como la economía criminal,
el uso de la violencia y el capital político y social. Finalmente, analizamos cinco
estudios de caso, relacionados con los siguientes aspectos de la MS13: 1) la
estructura organizativa; 2) el uso de la violencia; 3) la migración criminal; 4) la
participación en el tráfico internacional de estupefacientes y 5) el capital social y
político.

Foto superior de Luis Romero/Associated Press

*El Center for Latin American & Latino Studies está concluyendo una iniciativa de investigación de varios años que evalúa la capacidad criminal transnacional de la MS13 en los Estados Unidos y El Salvador. Para más información, vea aquí. Este proyecto ha tenido el apoyo de No. 2013-R2-CX-0048, la National Institute of Justice, la Oficina de Programas de Justicia, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Las opiniones, conclusiones y recomendaciones expresadas en esta publicación son de los autores y no necesariamente reflejan aquellas del Departamento de Justicia.

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