Barrio Azteca

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La pandilla Barrio Azteca nació en las prisiones de Texas y sirvió como apoyo armado para el Cartel de Juárez, a partir de lo cual evolucionó para controlar el tráfico local de drogas en Juárez. La naturaleza altamente organizada del grupo le ha ayudado a ganar miembros en ambos lados de la frontera y actualmente podría contar con las condiciones necesarias para dar el salto al crimen organizado transnacional a gran escala.

Historia

La pandilla Barrio Azteca, también conocida como “Los Aztecas”, se formó en el sistema penitenciario de El Paso, Texas, en 1986. El grupo se comenzó a expandir en 1996, debido en parte al aumento de las deportaciones de criminales mexicanos encarcelados en Estados Unidos y para principios del nuevo siglo la pandilla controlaba las cárceles de Chihuahua. Según estimaciones de Estados Unidos, en 2011 el grupo tenía alrededor de 3.500 miembros; para 2013, al parecer contaba con más de 5.000 sólo en el área de Juárez y unos 3.000 en todo Estados Unidos. Según el Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus iniciales en inglés), Barrio Azteca también tiene miembros en Massachusetts y Pensilvania, y las autoridades de Texas también han informado de la presencia de Barrio Azteca en Nuevo México.

El máximo líder de la organización (aún en libertad) es Eduardo Ravelo, incluido en la lista de los fugitivos más buscados del FBI y por quien se ofrece una recompensa de US$100.000. Se cree que Ravelo se mueve de un lado al otro de la frontera con Estados Unidos y que sería el responsable de la mayoría de la violencia que ha azotado al estado fronterizo de Juárez. Gran parte del resto de los líderes de Barrio Azteca están ubicados en las cárceles de Estados Unidos, desde donde los líderes usan teléfonos, correos y mensajes secretos filtrados a los visitantes para comunicarse con miembros en el exterior. La cárcel del Cerezo en Juárez también ha servido al grupo como un importante centro de operaciones para el contrabando de armas y drogas, según un exmiembro.

“La Línea”, el brazo armado del Cartel de Juárez, reclutó a miembros de Barrio Azteca para combatir a los sinaloenses en 2008, y muchos de los pandilleros fueron asesinados o arrestados. Barrio Azteca comenzó a prestar apoyo al Cartel de Juárez de México en sus operaciones, y se convirtió en un elemento importante durante la batalla entre éste y el Cartel de Sinaloa por el control de la ciudad de Juárez. El grupo también proporciona apoyo al Cartel de Juárez en la trata de personas y el tráfico de drogas, así como en la adquisición de armas y vehículos.

En 2010, miembros de Barrio Azteca presuntamente asesinaron a 15 jovenes en una fiesta y, más tarde ese mismo año, mataron a una funcionaria del Consulado de Estados Unidos, su pareja, y al esposo de otra funcionaria de Ciudad Juárez. Los ataques causaron una gran cantidad de presión por parte del gobierno de Estados Unidos, el cual en marzo de 2011 emitió una orden de captura contra 35 miembros de Barrio Azteca en Texas por los cargos de extorsión, asesinato, tráfico de drogas y lavado de dinero. Diez miembros fueron acusados particularmente en relación con el caso del Consulado. De los 35 acusados, 33 han sido arrestados y 26 fueron condenados en marzo de 2015. Arturo Gallegos Castrellón, el autor intelectual de los asesinatos, fue condenado a cadena perpetua en abril de 2014.

A pesar de los esfuerzos de Estados Unidos, el grupo parece haber recuperado su fuerza y tiene un poder significativo en Juárez, sobre todo debido a la menor presencia del Cartel de Juárez. Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Barrio Azteca genera utilidades del transporte de heroína, cocaína y marihuana a través de la frontera. El grupo también controla la distribución local de drogas, las redes de extorsión y el tráfico de personas en Juárez, y utiliza otros grupos locales, más pequeños, como fuerza de trabajo, y cobra a otros criminales por el derecho a operar en su territorio. Se cree que la distribución de drogas representa más de la mitad de los ingresos de la pandilla.

Barrio Azteca también consigue reclutas en las cárceles de Juárez. El grupo, que se refiere a sí mismo como la “Familia Azteca”, obliga a los miembros a dar prioridad a las actividades de la pandilla sobre todo lo demás y tiene un conjunto de “reglas sagradas” cuya ruptura es motivo de castigo severo e incluso de la muerte de los miembros y sus familias.

El grupo opera como una estructura jerárquica similar a la del ejército. Un comité de “generales” gobierna por consenso tanto dentro como fuera de la prisión. Por debajo de ellos se encuentran los capitanes, que controlan las plazas, que a su vez son manejadas por lugartenientes y los “indios”, a menudo menores de edad, se utilizan para la distribución local de pequeñas cantidades de droga.

Según el testimonio de un miembro de Barrio Azteca encarcelado que está sirviendo como testigo en el juicio contra el exlíder Arturo Gallegos, los miembros del grupo han recibido entrenamiento de Los Zetas en asesinato, extorsión y seguridad. Algunas de estas capacitaciones tomaron lugar en Torreón, Coahuila, un poco más al sur de la frontera, lo que indica que el grupo ha ampliado su alcance en México y está construyendo sus conexiones. 

Al parecer el grupo ha solucionado algunos errores tácticos que lo ponían en desventaja, entre ellos proporcionar una mejor formación a sus miembros y comenzar a utilizar vehículos viejos con el fin de mantener un perfil más bajo.

El poder de Barrio Azteca en Ciudad Juárez lo pone en una posición ventajosa, pues la pandilla tiene control sobre otros grupos locales, cuenta con miembros a través de la frontera y ya mueve cargamentos de droga a Estados Unidos. Todos estos factores crean una posibilidad muy real de que, si el grupo llegara a obtener el control de los envíos de droga que se mueven a través de Juárez hacia Estados Unidos, la pandilla podría estar a punto de dar el salto al tráfico internacional de drogas.

Liderazgo

Eduardo Ravelo, uno de los diez hombres más buscados por el FBI.

Geografía

El grupo tiene presencia en Juárez, (México), El Paso (Texas), Massachusetts, Pensilvania, y posiblemente en Nuevo México. Hay indicios de que se están expandiendo en el norte de México.

Aliados y enemigos

El aliado clave de la pandilla es el Cartel de Juárez y su brazo armado. Su enemigo principal es el Cartel de Sinaloa.

Perspectivas

El aumento del control de la pandilla sobre Juárez ha dejado al grupo en las condiciones de dar el salto al tráfico transnacional de droga. El grupo ya controla la distribución local de drogas, mueve drogas a través de la frontera y tiene miembros en Texas, lo que le ha dado las conexiones necesarias para expandir sus operaciones.

Aunque solía ser la pandilla más poderosa en El Paso, el grupo comenzó a perder poder en la ciudad en 2014 debido al declive del Cartel de Juárez, según el Texas Gang Threat Assessment (pdf), y también por la competencia de la pandilla rival, Sureños 13, como resultado de sus nexos con el Cartel de Sinaloa.

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