Asesinatos por marines mexicanos indican que se carece de controles

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Datos recientes indican que los marines mexicanos se han vuelto mucho más agresivos en los enfrentamientos con civiles, lo que plantea dudas acerca de la rendición de cuentas en un momento en que México se prepara para el despliegue de una nueva unidad de la Guardia Nacional.

Durante los últimos 12 años, los marines mexicanos han participado en al menos 400 enfrentamientos con civiles supuestamente armados y han matado a más de 400 personas, según datos obtenidos por Animal Político.  Todas las muertes, con excepción de una, se produjeron en los últimos siete años, como lo muestran los datos de la Secretaría de Marina (SEMAR).

El uso de la fuerza por parte de los marines también ha aumentado considerablemente. Entre 2007 y 2011, alrededor de 200 civiles resultaron heridos en estos enfrentamientos y solo una persona fue asesinada. Esta tendencia cambió drásticamente entre 2012 y 2019, cuando dicha unidad fue responsable de 445 muertes de civiles. En comparación, solo 19 personas resultaron heridas en tales enfrentamientos, lo que demuestra el grado de agresividad que han alcanzado.

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La cantidad de enfrentamientos entre marines mexicanos y civiles también aumentó en 2010 y desde entonces ha permanecido en un promedio de 30 a 60 por año.

Análisis de InSight Crime

Los datos que muestran que los marines utilizan cada vez más la fuerza letal contra civiles armados generan dudas acerca de la capacitación y la supervisión de dicho organismo, en un momento en que México se prepara para la creación de una nueva unidad de la Guardia Nacional para combatir el aumento del crimen y la violencia.

Durante mucho tiempo, el ejército ha sido un aliado clave para la estrategia de seguridad interna de México. Hacia 2006, el entonces presidente de México, Felipe Calderón, anunció que su administración desplegaría miles de tropas federales para enfrentar el crimen en Michoacán, estado de donde él es originario.

Tras el anuncio de dicha medida se presentaron gran cantidad de denuncias de tortura, uso excesivo de la fuerza, ejecuciones extrajudiciales y otras violaciones a los derechos humanos.

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Las más recientes denuncias sobre violaciones incluyen un informe de 2018, según el cual los marines usaron indebidamente una metralleta, produciendo la muerte de tres civiles en Nuevo Laredo. Por otro lado, en el mismo año y en la misma ciudad, se informó que al menos 33 personas habían desaparecido de manera forzosa. Algunas de las desapariciones han sido relacionadas con la Armada mexicana.

Antes de que el Congreso realizara las votaciones para la creación de la nueva unidad de la Guardia Nacional, quienes sostenían que los miembros del ejército mexicano y la Marina habían cometido graves violaciones a los derechos humanos pidieron a los legisladores que no aprobaran dicha medida.

Y un reciente informe de Amnistía Internacional advierte que la decisión de crear una nueva unidad de las fuerzas armadas es “un desencadenante y causa directa del aumento de la violencia en los municipios” en donde se despliegan.

Aunque se supone que la nueva unidad tendría un carácter más bien civil, esta medida no establece una clara ruptura con la estrategia militarizada de los últimos 12 años. La Guardia Nacional estará conformada inicialmente por miembros de la policía militar y federal mexicana, y aunque depende de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, puede estar encabezada por un funcionario militar.

La unidad cuasimilitar se desplegará por todo el país.

Madeleine Penman, investigadora regional de Amnistía Internacional en la Ciudad de México, le dijo a InSight Crime que México ha demostrado que es incapaz de investigar y vigilar a sus fuerzas armadas, especialmente dada la “naturaleza bastante reservada de las fuerzas armadas”.

El sistema de justicia civil de México investiga los abusos cometidos por las fuerzas armadas, pero los fiscales se han topado durante mucho tiempo con obstrucciones por parte de los funcionarios militares, quienes retrasan las investigaciones, falsifican o manipulan pruebas y retienen testimonios.

Del 2012 al 2016, la Fiscalía General de la República de México inició 505 investigaciones criminales en torno a presuntos crímenes cometidos por soldados contra civiles, según un informe elaborado en 2017 por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA). De estas investigaciones, los fiscales solo realizaron 16 condenas.

“La falta de control independiente sobre las acciones de las fuerzas armadas”, dice Penman, “es muy preocupante”.

 

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