Colombia se Suma a las Voces de Descontento por la Legalización de la Marihuana en Estados de los Estados Unidos

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn

Las consecuencias de la decisión de dos de los estados de los Estados Unidos de legalizar la marihuana continúan, con dos altos funcionarios colombianos condenando a los Estados Unidos por tener un enfoque contradictorio a la política antidrogas regional.

En una entrevista reciente con El Tiempo, el comandante de la policía nacional de Colombia, José Roberto León Riaño, tuvo una opinión desfavorable sobre la aprobación de las propuestas el 6 de noviembre en Colorado y Washington, estados de Estados Unidos, para legalizar el uso recreativo de la marihuana.

León dijo que el tema fue discutido durante la reciente visita a Colombia del Consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos Denis McDonough, agregando que “se pidió una especie de explicación de por qué en dos estados habían legalizado [la marihuana], mientras aquí todavía ponemos muertos en la lucha contra el narcotráfico. Este es un tema que ellos [Estados Unidos] deben revisar.”

Los comentarios del jefe de la policía se produjeron días después de que el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, condenara fuertemente la política antinarcóticos estadounidense. “Hay enormes contradicciones”, afirmó, destacando la hipocresía de tener que decirle a los cultivadores de marihuana colombianos que enfrentan condenas en prisión, mientras que un usuario en Colorado está felizmente “metiéndose su ‘varillo’ tranquilo” sin ninguna repercusión.

Colombia es uno de los productores de marihuana más grandes de Suramérica. En los primeros nueve meses de 2012, las autoridades incautaron unas 208 toneladas de esa droga, la mayoría proveniente del departamento del Cauca, en el suroccidente del país. Aunque antaño Colombia fue un importante proveedor para el mercado estadounidense, esto ha cambiado: gran parte de la producción para el consumo en Estados Unidos es doméstica, según el Informe Mundial sobre las Drogas de 2012 de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

El 6 de diciembre, la posesión de una onza (28,34 gramos) de marihuana se volvió oficialmente legal en el estado de Washington. Colorado le siguió firmando su propia ley estatal cuatro días después. Aunque la posesión es legal en ambos estados, fumar en público no lo es.

Análisis de InSight Crime

Las críticas del presidente de Colombia y del jefe de la policía se suman a un creciente coro de descontento en América Latina con la decisión de legalizar la marihuana en dos estados estadounidenses. El jefe del equipo de transición del presidente de México, Enrique Peña Nieto, declaró antes de que el nuevo gobierno asumiera el poder el 1 de diciembre, que México tendría que revisar sus políticas antidrogas. ” Evidentemente no podemos darle un trato a un producto que es ilegal en México, tratando de evitar el trasiego hacia los Estados Unidos, cuando en los Estados Unidos ahora tiene el estatus de legal”, dijo.

A mediados de noviembre, los líderes de México, Belice y Honduras hicieron un llamado para pedir un análisis completo de las posibles ramificaciones que tuvo la votación en Colorado y Washington para la región, con el entonces presidente mexicano, Felipe Calderón, diciendo que los votos eran un “cambio de paradigma” para la política internacional de drogas.

Colombia cuenta con algunas de las leyes más progresivas de la región, cuando se trata de políticas antidrogas. La Corte Constitucional del país falló en junio manteniendo la despenalización de la posesión personal de pequeñas cantidades de marihuana y cocaína. Las personas detenidas con la cantidad legalmente permitida pueden ser ordenadas a someterse a un tratamiento para la adicción a las drogas, según su nivel de abuso, por lo que se diferencia de las iniciativas de legalización en Colorado y Washington. El director de la agencia tributaria de Colombia, la DIAN, declaró recientemente que la imposición de un sistema de regulación sobre las ventas de marihuana mediante el cual el Estado pueda gravarlas, ayudaría a financiar programas para este tipo de tratamientos.

El presidente Santos ha declarado en varias ocasiones que él estaría abierto a la legalización de drogas si se trataba de una iniciativa promulgada a nivel mundial, y ha llamado a un debate sobre el tema de la política mundial de drogas. Su decisión de criticar abiertamente a los Estados Unidos por su hipocresía en la propagación de una política de drogas punitiva en el extranjero, al tiempo que permite la indulgencia en ciertas áreas en el país, servirá para aumentar la presión sobre los Estados Unidos por su continua oposición a cualquier tipo de cambio en el paradigma existente.

[Vea el mapa de InSight Crime sobre las posiciones regionales de políticas antidrogas]

Pese a que las críticas hacia los Estados Unidos han aumentado, el gobierno federal ha declarado, por su parte, que va a seguir tratando a la marihuana como una sustancia ilegal, independientemente de las leyes estatales. No obstante, no han sido claros sobre cómo responderá a la legalización. Entre las opciones que existen está el aumento de agentes federales en Colorado y Washington, el cierre de los dispensarios de marihuana o hacer frente a la medida en los tribunales.

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn